Reducir estrés en un minuto

Jardin japones/Japanese garden

Aunque es muy común empezar a practicar Yoga para tratar de mantenernos en forma o para encontrar un remedio para algún problema físico, veo que mucha gente toma su primera clase de Yoga para tratar de relajarse y de reducir el estrés y la tensión. Hace
años, el estrés era un problema que afectaba mayoritariamente (pienso que casi exclusivamente) a los habitantes de países industrializados. Ahora, el estrés es un problema que afecta a más y más personas en todo el mundo. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud publicó este año un manual (solo disponible en inglés) para crear conciencia acerca del incremento en estrés (PDF) relacionado con el trabajo en los países en vías de desarrollo.
Es claro que el estrés produce efectos fisiológicos, emocionales, cognitivos y de comportamiento. ¿Cómo puede ayudar el Yoga?
En El corazón del Yoga, T.K.V. Desikachar habla de la gran importancia que tiene la conexión entre la mente y la respiración. Por ejemplo, el ritmo de nuestra respiración se acelera cuando estamos ansiosos o con pánico y la respiración es más lenta cuando estamos relajados.
Durante la práctica de asanas ponerle atención a la respiración nos ayuda a sintonizarnos con los ritmos del cuerpo y nos enseña a cambiar estos ritmos para sentirnos mejor. Para conectar la práctica de Yoga con la vida diaria, le propongo a los estudiantes que hagan una tarea sencilla para notar la relación entre la respiración y como nos sentimos. La tarea toma solamente 4 minutos al día. ¿Por que cuatro minutos? Por que generalmente tenemos la tendencia a pensar que estamos demasiado ocupados y que no tenemos tiempo para hacer más cosas, pero si es bastante fácil encontrar 1 minuto cuatro veces al día.
Aquí esta la tarea: Cuatro veces al día, toma un minuto para hacer una pausa en la actividad que estés realizando, observar como te sientes, cerrar los ojos, respirar profundamente, ya sea alargando la inhalación ó la exhalación (pero eso sí sin forzar la respiración) y finalmente observar como te sientes y darte cuenta si encuentras alguna diferencia en como te sientes antes y después de la pausa.
El efecto que tiene tomar una pausa de solo un minuto es increíble porque nos muestra que podemos relajarnos sencillamente por medio de la respiración. Después de observar los efectos de esta sencilla práctica, es muy fácil incorporar estas pausas en nuestro día tantas veces como sea necesario para mantenernos balanceados y mas relajados.

¿Quieres tratar esta tarea esta semana?¿Como te parece?

Namaste

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