Secuencia de Yoga para Prevenir Desequilibrio en la Pelvis y Dolor de Espalda

 

 

Puede decirse que uno de los objetivos principales de las posturas de yoga es cultivar la flexibilidad de la columna vertebral. Es decir, las posturas intentan ayudarnos a mantener la movilidad natural, la fortaleza y la flexibilidad de la columna vertebral. Dado que la columna se une a la cintura escapular (las clavículas y las escápulas) en la parte superior y la cintura pélvica (pelvis) en la parte inferior, las restricciones en los hombros y las caderas afectarán el rango de movimiento de la columna vertebral.

Dado que muchos de nosotros pasamos una buena cantidad de tiempo sentados, los músculos y otros tejidos tienden a adaptarse para facilitar el sentarse durante largos períodos de tiempo. Parte de las adaptaciones que ocurren incluyen rigidez en los músculos de los muslos y la zona lumbar. Además, la mayoría de nosotros tenemos una tendencia a favorecer un lado del cuerpo. Podemos ver esto cuando nos sentamos en una posición de piernas cruzadas y luego cambiamos el cruce de las piernas. Uno de estas dos configuraciones, para la mayoría de nosotros, se sentirá más fácil.

Aquí tienes una secuencia completa de posturas de yoga para ayudarnos a descubrir los desequilibrios entre los lados izquierdo y derecho de nuestro cuerpo. Esta práctica de yoga contribuirá a restablecer el equilibrio entre las dos partes. La idea básica es la de practicar la postura en cada lado y repetir el lado donde nos damos cuenta que hay más limitación o restricción. Además de restablecer el equilibrio y de ayudar a disminuir las limitaciones en las caderas, podemos empezar a notar menos restricciones en el movimiento de la pelvis lo que facilitará a restaurar el momvimiento y estiramiento de nuestra columna vertebral.

Al practicar, recuerda simplemente hacer lo que te lleva hasta el límite de tu capacidad , sin crear un nuevo dolor o agitación. Confía que al ir hasta tu límite te ayudará a moverte más allá de tus limitaciones a un ritmo que tu, tu cuerpo y tu respiración pueden manejar.
También, por favor recuerda que es importante poner atención a las rodillas, siempre asegurándonos que las rodillas no estén torcidas y que no hay ningún dolor en las rodillas.

Como de costumbre, siempre ayuda practicar con curiosidad, sobre todo porque uno de los retos que encuentra todo yogui es distinguir con claridad entre la intensidad y el dolor.

Al practicar, te sugiero que por favor tengas presentes las siguientes ideas:

  • Ponemos atención a lo que sentimos en cuerpo, respiración y mente.
  • Nunca forzamos, ni forcejeamos.
  • Hacemos lo que podemos, no mucho, ni muy poquito.
  • Mantenemos la columna estirada.
  • Respiramos a plena capacidad sin forzar.
  • Disfrutamos de la práctica como un proceso de auto-exploración.
  • Sonreimos.

Espero que este video (filmado en Sedona, Arizona) te sea útil.

Namaste.

 

 

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