11 Pasos Sencillos para Aprender a Meditar

Bell Reflections

 

 

La meditación está ganando popularidad. Como resultado, hay muchas opciones para aquellos que quieren tratar de meditar. Como sugerimos anteriormente estamos empezando por definir la meditación como ser con lo que es, lo que puede entenderse como encontrarte a ti mismo donde estás y exactamente como eres.

Con el fin de facilitar el proceso, es una buena idea dejar de lado nuestras expectativas acerca de que debe pasar o que debemos sentir durante la práctica, así como también tratar de no predecir los beneficios potenciales que podemos recibir de nuestra meditación. Puede ser más útil reconocer que el cultivar la capacidad de estar presentes (meditación) es en sí mismo una forma de cumplir con nuestro deber más importante, participar consciente y activamente en nuestras vidas. Además, el estar presentes también nos permite observar las distracciones, limitaciones y restricciones que generalmente interfieren en nuestra participación activa y responsable en nuestras vidas.

En otras palabras, la meditación, es una forma de enriquecer la calidad de nuestra relación con nosotros mismos, con las personas que nos rodean y con el mundo.

Los siguientes pasos pueden serte útiles en establecer una práctica de meditación sostenible:

  • Simple
  • Relájate
  • Siente
  • Nota
  • Sonríe
  • Enfócate
  • Habrá distracciones
  • Deja de autojuzgarte
  • Persiste suavemente
  • Disfruta los efectos
  • Repite a menudo

 

Simple

Crea las condiciones para que meditar sea sencillo. No necesitas nada para meditar. Destina un espacio que esté listo para cuando puedas hacer una pausa y meditar. Si sientes que no tienes mucho tiempo, no te preocupes, comienza con una práctica corta, así sea de 1, 2, 3 o 5 minutos. Considera si sería útil recordar que este momento en el que estas es nuevo e irremplazable y que nunca se repetirá. Por lo tanto, tiene sentido elegir dar a este momento único toda nuestra atención.

Relájate

Suéltalo todo. Date permiso para estar aquí y confía en que el mundo podrá sobrevivir sin ti. Todo lo que no es parte de este momento puede quedar fuera, aunque sólo sea por la razón práctica que no puedes actuar eficazmente en un lugar en el que no estás. Para relajarte, lentamente presta atención a las sensaciones en tu cuerpo desde la cabeza a los dedos de los pies o dedos de los pies a la cabeza y observa si hay algunas áreas donde puedas soltar un poco de tensión.

Siente

Percibe directamente las sensaciones, emociones y pensamientos que están sucediendo. Tenemos la tendencia a pasar mucho tiempo en nuestras cabezas, pensando, recordando, planificando, lamentando, tratando de predecir, etc. En vez de vivir en la historia que hemos creado para nosotros mismos (y para los demás) podemos optar por cambiar al modo de sentir, simplemente conectando con las sensaciones que están sucediendo justo donde estamos. Observa la tendencia a agregar palabras a las sensaciones. En lugar de describir u opinar si nos gusta o no lo que estamos sintiendo ¿podemos simplemente sentir directamente lo que está sucediendo?

Nota

Observar lo que está sucediendo y notar como las sensaciones van cambiando constantemente. Al observar este flujo continuo de sensaciones, sentimientos, emociones y pensamientos nos daremos cuenta que ciertas ideas, actitudes y recuerdos surgen en nuestra mente. ¿Estamos tratando de etiquetar, describir, juzgar, aprobar o criticar lo que está sucediendo? ¿Será posible aceptar que todo lo que sentimos viene y va? Podemos escoger no estimular las actividades internas y simplemente observando lo que va pasando.

Sonríe

¿Cuál es nuestra actitud mientras nos observamos a nosotros mismos en este momento? ¿Qué pasa si sonreimos levemente? ¿Cambia la experiencia de alguna manera? ¿Y si algo cambia, es el cambio agradable? ¿Es posible mantener esta leve sonrisa en nuestra cara?

Enfócate

Cuando reconocemos que este momento está cambiando constantemente, es útil tener una actitud de curiosidad que nos lleva a notar cuantas cosas cambian mientras nos mantenemos inmóviles y en silencio. Esta curiosidad puede ayudarnos a permanecer concentrados on sentir directamente la experiencia en la que estamos.

Habrá distracciones

Como seres humanos comunes y corrientes vivienndo en el siglo 21 es probable que tengamos bastante práctica en coordinar diferentes ideas y procesos mentales todo el tiempo. Por ejemplo, cuando estamos haciendo algo tratamos de recordar algo importante que vamos a hacer después, etc.
En otras palabras, nos hemos estado entrenado en alternar nuestra atención entre diferentes actividades y procesos mentales cotidianamente. Por lo tanto, no sorprende que nos resulta difícil mantener nuestra concentración en una sola cosa. Aún cuando hemos escogido algo interesante como punto de enfoque nos daremos cuenta que nuestra mente, tarde o temprano, va a distraerse. De hecho, muy probablemente nos distraeremos muchas, muchas veces. Desde esta perspectiva, la meditación no es un concurso para ver quién puede durará más tiempo sin distraerse. En cambio estamos tratando de cultivar nuestra capacidad de regresar a este momento después de cada distracción independientemente de la frecuencia y la duración de dichas distracciones.

Deja de autojuzgarte

A medida que traemos nuestra atención hacia nuestro interior, puede ocurrir que escuchemos una familiar voz interior constantemente ofreciendo opiniones y veredictos. Por ejemplo, la voz puede señalar de inmediato que nos distraemos con bastante facilidad, incluso profiriendo que no servimos para la meditación. En esos puntos, ayuda recordar que la meditación es estar con lo que es, incluso si lo que estamos viviendo es distracción, aburrimiento, impaciencia o frustración. ¿Qué pasa cuando, así sea solo por un breve instante, nos damos permiso de no prestar atención a nuestras opiniones y veredictos?

Persiste suavemente

Del mismo modo que nos ha tomado bastante tiempo desarrollar nuestros hábitos posturales, mentales, emocionales y respiratorios, cultivar la facultad de estar con lo que es, como todo lo valioso, tomará tiempo. El mejor enfoque es persistir con suavidad, sin conflicto ni disputas, al ritmo que nos es posible. Uno de los aspectos más valiosos de la práctica es la cualidad de regresar una y otra vez al momento en el que estamos.

Disfruta los efectos

Ninguna sesión de meditación es tiempo malgastado, incluso si parece que estuvimos distraidos la mayor parte de toda la sesión. Aprender a validar nuestra experiencia nos asiste en desarrollar una relación más íntima y significativa con nosotros mismos. Nuestra experiencia es válida porque la estamos teniendo, incluso si no va de acuerdo con nuestras expectativas. Cuando disfrutamos del proceso, y de sus efectos, estamos generando un cambio positivo hacia la claridad y la paz interior.

Repite a menudo

Cuando analizamos a cualquier persona que tiene una destreza particular nos damos cuenta que es muy poco probable que hayan desarrollado tal destreza de la noche a la mañana. De hecho, lo que encontraremos es que tal nivel de pericia resulta de persistir de manerra sistemática, consciente y deliberada durante un largo período de tiempo. Así que tratamos de dedicarle un poco de tiempo a la meditación tan a menudo como nos sea posible con una actitud gentil y amable hacia nosotros mismos y hacia todo el proceso.

Ponerlo en práctica

Aquí está un video de 7 minutos que te ofrece un claro punto de enfoque para poner estas ideas en práctica. Ten curiosidad de descubrir que pasa cuando tratas de practicar diariamente durante una semana o más. ¡Que lo disfrutes!

Paz,
rubén

 

 

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