Crear una intención de Año Nuevo

Golden columns/Columnas doradas

Retroalimentación

Tradicionalmente las técnicas tradicionales y las prácticas del Yoga están orientadas a un viaje interno de auto-descubrimiento. A medida que viajamos por este camino de aprendizaje continuo, desarrollamos nuestra capacidad para notar y observar la retroalimentación que surge como una respuesta a todas nuestras acciones. Al desarrollar nuestra sensibilidad a la retroalimentación, podemos afinar la calidad de nuestra conexión con el mundo que nos rodea para poder notar como cada acción genera una reacción. Sin embargo, muchas veces nuestras acciones son habituales o automáticas, y, por tanto, inconscientes. En estos casos, muchas veces dejamos de reconocer que la retroalimentación que recibimos es una respuesta directa a nuestras acciones. Por ejemplo, digamos que tenemos que conducir en algún lugar cuando no nos sentimos muy descansados. Elegimos conducir a pesar de los sutiles mensajes de retroalimentación que nos indican que debemos descansar. Cuando vamos en camino notamos que nuestros ojos se sienten un poco cansados pero decidimos ignorar esta información y seguimos conduciendo. Como resultado, el mecanismo de retroalimentación se auto-ajusta automáticamente, creando un mensaje más enérgico para llamar nuestra atención a lo que estamos haciendo. Si seguimos conduciendo, probablemente sentiremos que nuestros ojos no pueden enfocar claramente. Hacer caso omiso de esta información no hace que desaparezca, sino que aumenta la fuerza del mensaje. Así que, mientras seguimos conduciendo tal vez cerramos los ojos brevemente sin darnos cuenta. Es posible que si seguimos conduciendo nos durmamos y despertemos al sentir que nuestro auto se desvía un poco o bruscamente. Ignorar la retroalimentación que recibimos a menudo nos obliga a hacer una pausa para que consideremos los efectos de nuestros actos.

La retroalimentación en sí misma no es necesariamente buena o mala, es sólo el efecto de nuestras acciones previas. Es decir, la retroalimentación que recibimos no juzga nuestros actos, simplemente nos comunica los efectos de nuestros actos. El objetivo de la retroalimentación es llamar nuestra atención a nuestras acciones a fin de que podamos elegir inteligentemente como actuamos.En nuestra práctica de Yoga, asanas, pranayama, la concentración y la meditación, aprendemos a escuchar con atención clara a la retroalimentación física, mental, psicológica y emocional, ya que esta retroalimentación nos ofrece una guía importante en nuestro viaje personal, así también como en nuestras interacciones con los demás y con el mundo que nos rodea.

Pausa obligada

El proceso de retroalimentación opera en el ámbito personal, interpersonal, social y mundial.
En este momento, en mi opinión, estamos presenciando retroalimentación en forma de turbulencia y confusión en muchos niveles en todo el mundo. Es importante destacar que esta retroalimentación es neutral, no es buena o mala en sí misma. Lo que es importante es entender que la información nos está dando la oportunidad de observar claramente nuestras acciones y observar sus efectos a fin de que podamos actuar con inteligencia y conciencia. Aprovechando el principio de año, mi sugerencia es tomar ventaja de esta transición, en primer lugar para aceptar positivamente esta oportunidad para hacer una pausa, y segundo, aprovechar esta oportunidad para obtener claridad acerca de nuestras circunstancias y nuestras opciones.

La práctica del Yoga está orientada a ayudarnos a recibir claridad al sumergirnos en el momento presente y conectar con nuestra esencia. Nuestra esencia es lo que nos constituye realmente. Todo lo que no es nuestra esencia es temporal, accidental, impermanente, no es necesario. De acuerdo a los Yoga Sutras, tendemos a confundir lo que es esencial y lo que no lo es. La sabiduría es aprender a distinguir entre los dos. En mi opinión, cuando tomamos acciones que honran nuesta esencia, la retroalimentación que recibimos aumenta nuestra claridad, bienestar, paz y felicidad. Pienso también que nuestros actos que afirman la vida benefician a todos los implicados.

Establecer nuestra intención

El Yoga es una camino empirico. Así que aquí está una práctica que puede ser útil para ganar claridad que nos ayude a dirigir nuestra atención y energía hacia acciones que afirman la vida a todo nivel.
La idea de la simplicidad, elocuente y hermosamente descrita por Paramahansa Yogananda nos puede servir como inspiración y orientaciónen en esta práctica:

“Simplicidad significa ser libre de los deseos y atavismos, y ser extremadamente feliz con nosotros mismos…esto no implica dificultades ni privaciones, sino la sabiduría para buscar y estar satisfechos con lo que realmente necesitamos”

Con simplicidad en mente y en el corazón:

  • Siéntate cómodamente con tu columna vertebral erguida y la barbilla a nivel
  • Cierra tus ojos
  • Reflexiona sobre tus acciones en el pasado
    • Honestamente mira sus acciones durante el año pasado y pregúntate:
    • ¿Qué acciones me desequilibraron?
    • ¿Qué acciones me hicieron sentir confundido, enojado, disgustado?
    • ¿Qué acciones me trajeron paz, felicidad, equilibrio y significado?
  • Liberar
    • Respira con calma con exhalaciones suaves y largas
    • Cada vez que exhales deja ir las acciones que te desequilibraron o te hicieron sentir confundido, enojado o molesto
  • Agradecer
    • Continua respirando suavemente con inhalaciones y exhalaciones largas
    • Cada vez que inhalas pregúntate ¿Qué razones tengo para estar agradecido?
    • Cada vez que exhalas, dá gracias desde tu corazón
  • Creando tu intención
    • Continua con la respiración suave y con inhalaciones y exhalaciones largas
    • Cada vez que inhalas crea tu intención de honrar tu su esencia mediante acciones que te brindan paz, felicidad, equilibrio y sentido a tu vida
  • Mantén los ojos cerrados, y observa cómo te sientes de modo que puedas recordar mantener tu conexión con tu esencia viva y fuerte a lo largo del nuevo año

Espero que el Año Nuevo esté lleno de alegría, amor, felicidad, sentido y excelente salud para tí.

Namaste

 

Meditación de Gratitud

flowers/flores

Dar gracias es una forma de recordar que nuestra situación en la vida es, en algunos o en muchos sentidos, privilegiada. Probablemente no nos tomará mucho tiempo encontrar innumerables ejemplos de otras personas que están en circunstancias más difíciles que las nuestras. Al agradecer estamos expresando cuanto apreciamos lo que constantemente recibimos. También, expresar gratitud nos recuerda que estamos participando constantemente de la interconexión que existe entre todos los seres y elementos de la vida. Así que al agradecer recordamos que no estamos solos. Siento que esta es razón suficiente para sentirnos tranquilos y felices.

Para muchos de nosotros la meditación parece una práctica muy compleja y esotérica. Sin embargo, la meditación es realmente una forma de vivir realmente quienes somos, en este momento y lugar. Esta medicación de gratitud es una práctica simple que puede ayudarnos a sentir la alegría de vivir.

  • Siéntese en una posición cómoda, si es posible con su columna vertebral erguida, pero no rígida.
  • Cierre los ojos.
  • Permita que su respiración fluya sin esfuerzo.
  • Escuche su respiración por varias rondas de inhalación y exhalación.
  • Con cada exhalación deje ir lo que no sea parte de este momento.
  • Si observa cualquier tensión en su cuerpo, por ejemplo, en sus hombros, la cara o en cualquier otro lugar deje que esa tensión se disipe sin esfuerzo con su exhalación.
  • Cuando esté listo, pregúntese si hay algo en su vida que pueda agradecer. No es necesario pensar demasiado o concentrarse intensamente, solo escuche la pregunta.
  • Posiblemente encontrará que algunas razones empiezan a aparecer en su conciencia sin esfuerzo. Si no viene nada a su mente, observe si hay algo en su vida que usted aprecie, como la capacidad de respirar, dormir, sonreír, sentir, saborear, reír, amar. Sienta las sensaciones de gratitud y permanezca atento.
  • Recuerde que es importante también dar gracias por los obstáculos, desafíos y dificultades que encontramos, porque nos proporcionan oportunidades para aprender acerca de nosotros mismos y de los demás.
  • Cada vez que dé gracias, sonría suavemente.
  • Permita que su gratitud se extienda hacia fuera cada vez más hasta que cubra todo el universo.
  • Durante los últimos segundos sumérjase completamente en la sensación de gratitud.

Observe como se siente. Es posible que después de practicar esta meditacion usted se sienta mas relajado, renovado y en contacto consigo mismo y con el mundo a su alrededor. Puede practicar esta meditación sencilla por unos cuantos minutos o por tanto tiempo que sea apropiado para usted. Si es posible, le sugiero que pruebe esta meditación durante 2 semanas, sólo por unos pocos minutos cada día, y que observe los efectos que esta práctica tiene en su día. También, puede tomar cortos ‘descansos de gratitud’ durante el día hacienda una pausa y expresando su gratitud como sienta es mas apropiado.

Espero que esta práctica sea agradable y útil para usted.
Reciba toda mi gratitud.

Namaste

 

¿Por qué practico Yoga?

Temple reliefs/Relieve en Templo

¿Por qué practico Yoga?

Yoga es una ciencia empírica en el sentido que requiere que apliquemos lo que vamos aprendiendo con el fin de observar nosotros mismos los resultados. En otras palabras, el Yoga no es un ejercicio abstracto, sino una exploración viva que nos corresponde llevar a la práctica en nuestras vidas.

Desde este punto de vista, parece importante, quizá esencial, examinar a menudo la base de nuestra práctica. La pregunta “¿Por qué practico Yoga?” es una de las piedras angulares de nuestra práctica. Hacernos esta pregunta nos ayuda a examinar y reflexionar sobre nuestra práctica, mientras que, al mismo tiempo, asegura que evitemos que nuestra práctica se convierta en una repetición mecánica de poses y acciones.

Cuando nos preguntamos “¿Por qué practico Yoga?” estamos interesados en responder esta pregunta a todo nivel, con sinceridad y con todo el corazón, especialmente a través de nuestros actos. En otras palabras, incorporamos esta pregunta en nuestra práctica y observamos si estamos respondiéndola con nuestras intenciones y nuestras acciones.

La respuesta a esta pregunta, muy probablemente, cambiará con el tiempo, reflejando nuestros intereses, circunstancias y la etapa de la vida en la que estamos. Sin embargo, nuestro interés sincero en vivir la respuesta se mantendrá por el resto de nuestras vidas.

Y tú, ¿por qué practicas Yoga?

Namaste

 

2 técnicas simples para profundizar tu práctica de Yoga

Temple Portal in Ubud, Bali/Portal de un templo en Ubud, Bali

La práctica continuada de Yoga produce un cambio significativo en la calidad de nuestra respiración. A medida que practicamos con atención y regularidad empezamos a notar que nuestra respiración se vuelve más suave, sin obstáculos y más profunda. Aunque esto es cierto en general cuando practicamos los diferentes aspectos tradicionales del Yoga, este cambio es más fácil de observar en nuestra práctica de asanas. Las 2 técnicas que me gustaría sugerir están relacionados con la observación de nuestra respiración. Estas técnicas se basan en respirar con atención y en los beneficios de la respiración ujjayi. El objetivo de estas técnicas es orientar nuestra atención internamente y centrar nuestra conciencia en nuestras acciones. Como consecuencia, la calidad de nuestra participación aumenta, lo que nos lleva a sumergirnos más plenamente en nuestra práctica de Yoga. A su vez, esto facilita más nuestra participación consciente en nuestras actividades diarias.

Respirando con Atención

La primera técnica consiste en concentrar nuestra atención en el sonido de la respiración. Una manera fácil de dirigir nuestra atención al sonido de nuestra respiración es mediante el uso de tapones en los oídos durante nuestra práctica. El uso de tapones en los oídos hace que el sonido de nuestra respiración sea más evidente al mismo tiempo que nos ayuda a centrar nuestra atención internamente. Para la mayoría de nosotros, notar con claridad el sonido de nuestra respiración no necesariamente impide que nuestra mente se distraiga. Sin embargo, será más fácil darnos cuenta cuando la mente se distrae y por lo tanto, podemos elegir volver a concentrarnos en la respiración. En muchos casos, sólo el sentir los tapones en los oídos nos ayuda a recordar que estamos escuchando con atención nuestra respiración. Finalmente, una práctica regular de esta técnica ayuda a fortalecer nuestra capacidad de concentración y, a medida que podemos concentrarnos mejor los tapones de los oídos habrán cumplido su función y tal vez ya no será necesario usarlos.
Esta técnica es una integración de pranayama y la disminución de los sentidos (pratyahara).

Aumento de la Sensibilidad a los Movimientos de la Respiración

Una vez que es más fácil observar constantemente la respiración, podemos tratar de desarrollar una mayor sensibilidad a los movimientos de la respiración. La segunda técnica profundiza aún más nuestra atención, centrándose en los aspectos sutiles de la respiración, específicamente mediante la observación de las transiciones entre las inhalaciones y exhalaciones. Cuando observamos con claridad la continua circulación de aire, podemos enfocar nuestra atención sobre la breve pausa entre inhalaciones y exhalaciones y exhalaciones e inhalaciones. Notar y centrarse en estas breves pausas a menudo aumenta nuestra capacidad de respiración; aun más, también aumenta nuestra conciencia, contribuyendo a darle un tono meditativo a nuestra práctica.
Es importante recordar que la respiración es, en todo momento, suave y sin restricciones. A medida que practicamos esta técnica podemos explorar los efectos de la prolongación ligera de estas pausas.
Centrar nuestra atención en las pausas entre inhalación y exhalación integra los aspectos de pranayama, pratyahara, concentración (dharana) y atención sostenida (dhyana)

Al igual que con cualquier otra técnica, observamos nuestra práctica antes y después de usar estas técnicas y nos damos cuenta de que manera funciona cada técnica y si tiene efectos benéficos.
Espero que estas técnicas sean útiles para profundizar tu práctica.

Namaste

 

Yoga: Perspectiva Profunda

Ancient spire in Ayutthata/Antigua Aguja en Ayutthaya

Atención Breve

Parece innegable que vivimos en tiempos en los que la rapidez suele considerarse como lo que es mejor, al menos superficialmente. Muchos de nosotros sentimos que el ritmo de vida es demasiado rápido, hasta podría decirse fuera de control. Una manifestación de esta mentalidad es nuestra necesidad de ahorrar tiempo, incluso unos pocos segundos, siempre que podemos. Esta ideología dominante tiene una conexión con el concepto de gratificación instantánea, lo que podría ser un poco o bastante familiar para muchos de nosotros. Algunas personas sostienen que la civilización esta aumentando patológicamente nuestro síndrome de atención breve (en inglés) o nuestra incapacidad de concentrarnos por mas de un segundo. Como resultado, nuestras acciones y actividades apresuradas nos impiden estar presentes en lo que hacemos. Esto puede ser llamado la perspectiva de la atención breve. Esta perspectiva se caracteriza por el movimiento continuo de la mente sin mantener un enfoque claro. En contraste con la atención breve, podemos pensar en la perspectiva puntual, es decir, el enfoque claro de nuestra atención en un momento en el tiempo. En otras palabras, mientras que la atención breve nos lleva a actuar con afán sin estar presentes, la perspectiva puntual puede ser una preparación excelente para la perspectiva profunda.

Perspectiva Profunda

Obviamente, todas las cosas en la vida tienen su ritmo interno. Es decir, algunas cosas pasan a velocidad rápida, como un relámpago, otras suceden más lentamente, como la rotación de la Tierra alrededor del Sol. La perspectiva puntual, por su propia naturaleza, centra nuestra atención, aunque sea muy brevemente, en aspectos concretos y de duración corta. Al mismo tiempo, la perspectiva profunda le aporta la dimensión del tiempo a nuestra manera de ver.

Cuando aplicamos únicamente la perspectiva puntual, es difícil para nosotros tomar distancia y observar cambios, tendencias y patrones que se desarrollan, cambian y transforman con el paso del tiempo. Cuando favorecemos solamente la perspectiva profunda, puede ser más difícil conectar con las circunstancias específicas del momento presente.
Es evidente que, concentrarse en un punto es comenzar a cultivar nuestra capacidad de enfocar nuestra atención durante más tiempo. De este modo, al enfocar nuestra perspectiva puntual en el aquí y el ahora tenemos un punto de entrada a la perspectiva profunda. La interacción entre estas dos opiniones esta ejemplificada por la Fundación Long Now, una organización que trata de fomentar acciones con responsabilidad a largo plazo; y cuando ellos dicen a largo plazo no significa pensar en términos de meses o años, pero en términos de los próximos 10000 años. En síntesis, la idea es vincular nuestras acciones en el presente con el pensamiento a largo plazo.

Concentración y Meditación

Desde un punto de vista yóguico, podríamos interpretar la perspectiva puntual como la rama tradicional del Yoga que se traduce a menudo como Concentración (Dharana), centrar nuestra atención en un punto. Por otra parte, mantener nuestra atención en el mismo punto durante un período de tiempo es la rama del Yoga conocida como Meditación (Dhyana). Podemos pensar en este último como una expresión de la perspectiva profunda.

Interacción entre la Perspectiva Puntual y la Perspectiva Profunda en Yoga

El Yoga se ha practicado, según distintas fuentes, por lo menos durante varios milenios. Las enseñanzas del Yoga siguen siendo sorprendentemente pertinentes y aplicables el día de hoy. Por lo tanto, parece que, a pesar de que la tradición del Yoga se ha mantenido y transformado durante un largo período de tiempo, su aplicación, que sólo puede ocurrir un momento a la vez, se realiza a través de la perspectiva puntual. Es decir, las enseñanzas dictadas a través del tiempo se viven y ponen en práctica en el ámbito de la perspectiva puntual.

Por otra parte, para muchos de nosotros, la atención breve puede tener un dramático impacto en nuestra práctica de Yoga, en cualquiera de sus manifestaciones. Por ejemplo, especialmente con las prácticas que son un reto para nosotros, como quedarnos completamente inmóviles durante un periodo de tiempo específico, respirar con toda nuestra atención o asumir una postura especifica, tenemos la tendencia a apresurarnos a terminar la parte que se nos dificulta. Como resultado, nuestra práctica no refleja la esencia del Yoga, un viaje de auto-conocimiento. Actuar con afán imposibilita que sintamos nuestra práctica completamente y a todo nivel, en particular, el afán hace imposible que observemos como lidiamos con nuestras frustraciones, impaciencia, retos y situaciones difíciles.

Al escoger la perspectiva profunda como el telón de fondo de nuestra experiencia nos ayuda a recordar que el Yoga es un viaje personal de auto-descubrimiento, por definición un proceso de toda la vida. Al saber que tenemos el resto de nuestras vidas para practicar, podemos encontrar la paciencia para aceptar el punto en el que estamos hoy, por lo tanto, ayudándonos a sumergirnos en la práctica específica con toda nuestra atención. Hace poco tiempo leí una opinión muy sabia de un respetado maestro de Yoga, David Swenson, donde dijo que “Al hablar de la práctica y la enseñanza del Yoga tenemos que pensar en términos de décadas. Los árboles mas fuertes del bosque crecen más lentamente.”

Escoger la perspectiva profunda, puede fomentar un enfoque diferente de nuestra práctica, lo que nos ayuda a practicar con más inteligencia, o sea con toda nuestra atención y a nuestro propio nivel de manera que podamos seguir practicando con constancia a lo largo de los años. Otro maestro de Yoga muy respetado, David Williams, nos ayuda a ver esta perspectiva en su carta a los estudiantes (en inglés) diciendo que “La clave es ser capaz de seguir practicando Yoga por el resto de su vida. En más de 30 años de observación de miles de personas que practica Yoga, me he dado cuenta de que aquellos que continúan practicando son los que son capaces de encontrar la manera de hacerlo agradable. Ellos esperan con interés su práctica cotidiana y nada puede evitarles que encuentren el tiempo para practicar. Su práctica se convierte en una de las partes más agradables de su día.

Tal vez podemos meditar sobre esta pregunta: ¿Cómo cambiaria mi práctica si sé que tengo el resto de mi vida para practicar?

Namaste

 

Special Class – Total Yoga Experience: Asana and Beyond.

Yoga is much more than physical exercises. Yoga is a complete system of practices that create a deep-rooted sense of stillness & awareness. The Total Yoga Experience is a unique class that offers students at all levels an experience of Yoga that integrates body, breath, mind & spirit. In this class we will work from the outside in, from the outer body into more subtle aspects of our being.

The Complete Yoga Experience consists of:

  • Asana- physical postures that synchronize movement & breath
  • Nidra- guided relaxation for deep release and clarity
  • Pranayama- breathing exercises for focus & concentration
  • Chanting- for breath awareness & concentration
  • Meditation- sustained focus & concentration for stillness

This practice is an integrative exploration of diverse traditional Yoga techniques. This is an excellent class for students to become more familiar with various Yoga and meditation techniques. . For more experienced practitioners, this class provides an excellent way to deepen and strengthen their practice.

Date: Saturday, August 23/2008
Time: 2:00pm a 5:00pm
Length: 3.0 horas
Cost: $35 Advanced registration/ $40 at the door
Instructor: Rubén Vásquez, registered with Yoga Alliance.
Studio: St. Petersburg Yoga – www.stpetersburgyoga.com
Address: 275 16th St. N. 33705, St. Petersburg, FL – map
Phone: (727)-894-YOGA

 

 

Experiencia Total del Yoga en Bogotá

Clase Especial en Bogotá – Colombia : Experiencia Total del Yoga: Más allá de las Asanas.

La Experiencia Total del Yoga es una clase única que ofrece a los participantes de todos los niveles una experiencia de Yoga que integra el cuerpo, la respiración, la mente y el espíritu.

Esta clase usa varias técnicas de Yoga en una secuencia que relaja el cuerpo desde afuera hacia adentro, desde el nivel físico hasta los niveles más sutiles.

La Experiencia Total del Yoga incluye:

  • Asana, ejercicios físicos en los que se sincroniza el movimiento con la respiración.
  • Nidra, técnicas de relajación guiada para crear calma y claridad profundas.
  • Pranayama, ejercicios de respiración tradicionales para mejorar la respiración y ayudar a optimizar la concentración.
  • Cantos para enfocar la mente, la respiración y el cuerpo en preparación para la meditación.
  • Meditación guiada para sostener la concentración y encontrar calma y la claridad.

Esta clase está enfocada a personas interesadas en explorar diversas técnicas del Yoga de manera integral. Esta es una clase que sirve como introducción al Yoga y a la meditación. Participantes que tengan más experiencia con el Yoga pueden usar esta clase para afianzar su práctica y explorar diferentes técnicas.

Fecha: Miércoles, 6 de Agosto, 2008
Hora: 5:30pm a 9:00pm
Duración: 3.5 horas
Costo: $65000 por persona
Instructor: Rubén Vásquez, instructor registrado con la Yoga Alliance en los Estados Unidos.
Dirección: Calle 106 # 22-05, Bogotá, Colombia
Teléfonos: 2137851 – 6376903

 

 

Simplicidad: Hacer lo que estamos haciendo

flower/flor

Hazlo sencillo

Con frecuencia nuestra mente tiende a complicar las cosas. La mente es excelente empacando exquisitamente conceptos e ideas para crear complejos sistemas de pensamiento. Esto no es malo; por el contrario, a menudo estos sistemas de pensamiento son bastante útiles. Sin embargo, muy a menudo, la complejidad de estos sistemas hace confuso lo que es simple y claro.

El documental How to Cook Your Life (en inglés) sigue al chef zen Edward Espe Brown en talleres en los que guía la exploración de las conexiones entre el cocinar, la práctica zen y la vida. Entre otros mensajes claros y convincentes, hubo uno que disfruté por su absoluta simplicidad. Espe Brown dice algo así como: “haz lo que estás haciendo; si estás cortando zanahorias, corta zanahorias, si estás amasando la masa, amasa la masa.” Parece que el mensaje es demasiado sencillo. Pero su simplicidad está llena de profunda sabiduría. Este conciso mensaje resalta la importancia de las acciones presentes, en las que ponemos total atención a lo que estamos haciendo.

Haciendo las cosas de verdad

Cuando estamos completamente presentes, realmente haciendo lo que estamos haciendo, participamos y nos sumergimos completamente en todas las acciones necesarias, de verdad y de todo corazón. Por consiguiente, toda nuestra atención se concentra en las tareas que tenemos que completar y así nos integramos íntimamente con la actividad en la que estamos participando. Esta integración resulta en acciones que son conscientes y con sentido. Nuestras acciones son fundamentales para el aprendizaje y, por tanto, las acciones conscientes tienen como resultado un conocimiento mas profundo que, a su vez, nos permite seguir aprendiendo y creciendo. Además, nuestra participación también nos prepara para las acciones y circunstancias futuras, incluyendo el aprender a aceptar los resultados, positivos o negativos, de nuestras acciones.

Distracciones

Sólo hacer lo que estamos haciendo parece bastante simple. Sin embargo, ¿por qué es que a muchos de nosotros nos resulta difícil lograr esto? Las distracciones en nuestras actividades diarias son innumerables. Estas distracciones surgen en variadas formas, y lo que tienen en común es que logran disipar nuestra atención. Cuando seguimos la fuente de distracción la calidad de nuestra participación disminuye y el resultado de nuestras acciones se ve afectado.

Mejorando la calidad de nuestra atención

En el Yoga es una práctica hablamos de la práctica de yoga como un laboratorio donde reducimos las fuentes externas de distracción y, por lo tanto, nos resulta más fácil concentrarnos y mantener nuestra atención.

Aquí está una sugerencia para “hacer lo que estamos haciendo” cuando estamos practicando yoga.

Soltar
En el primer par de minutos de tu práctica, deja que cualquier cosa que no hace parte de la práctica se desvanezca con cada exhalación.
Establece tu intención
Repite a ti mismo con toda atención y sentimiento: “Voy a enfocar toda mi atención en esta práctica, aquí y ahora”.
Mantén tu atención
Dále a tu mente una tarea sencilla de hacer con el fin de evitar que se distraiga. Por ejemplo, pide a tu mente que observe las sensaciones en los puntos de contacto entre tu cuerpo y el piso con cada exhalación, o nota, en la medida que sea posible, lo que sucede durante la transición entre cada inhalación y cada exhalación.
Acepta
Práctica de acuerdo con tu intención y manteniendo tu atención, y siempre que notes que tu atención se ha distraído, suavemente tráela de vuelta, inhala, sonríe y sigue practicando.

Nota que estas sugerencias también pueden ser útiles para concentrarte al hacer otras actividades distintas del Yoga.

Como de costumbre, trata estas sugerencias varias veces y observa si influyen en la calidad de tu participación y en la calidad general de tu práctica. A medida que practicas de esta manera fortaleces tu concentración dentro y fuera de la colchoneta de Yoga.

Namaste

 

 

Punto Radiante

Pods/Capullos

Práctica Presente

Entre practicantes de Yoga existen a menudo conversaciones muy instructivas (en ingles) acerca del nivel apropiado en la práctica o acerca del balance entre los aspectos físico, mental, y espiritual de la práctica. Pienso que la práctica de Yoga de cada persona refleja sus ideas, cuerpo, emociones, creencias, intereses, etc. Por ejemplo, durante la práctica de asana, la práctica con signos externos más fáciles ver, al mirar con atención a dos personas podemos ver que cada una tiene una expresión de cada postura con diferencias que pueden variar desde lo sutil hasta lo obvio. Además, la práctica de cada persona cambia día a día. Algunos días nos levantamos con mucha energía y sintiéndonos listos para una práctica que presente un reto a nivel físico, mientras que otros días sentimos que quisiéramos quedarnos todo el día en shavasana, la posición del muerto (en ingles). Por supuesto que cada uno está a cargo de su propia práctica, o sea, que somos responsables de tomar decisiones inteligentes y atentas acerca de como debe ser nuestra práctica. Sin embargo, como somos humanos, tenemos la tendencia a querer formulas generales que funcionen en todos los casos y que, por tanto, nos hagan mas eficientes — algo que parece imprescindible en estos tiempos. Desafortunadamente, muchas veces estas reglas generales son atajos con los que evitamos pensar. Por ejemplo, algunas veces una práctica que requiera bastante esfuerzo físico puede ser precisamente lo que necesitamos para sentirnos con energía, mientras que otras veces una práctica restaurativa es lo apropiado de acuerdo con nuestros planes para el resto del día. En cualquier caso, estar completamente consciente de como nos sentimos y que necesitamos es el punto de partida para una práctica presente, o sea para una práctica que sea perfecta para nuestras necesidades del momento.

Tipos de Practica

Una práctica presente no tiene que ser una práctica seria o aburrida. Una práctica presente puede ser bastante divertida y agradable. Un ejemplo excelente de práctica presente es el tipo de Yoga que Erich Schiffmann practica y enseña, a menudo llamada Freeform Yoga – Yoga Estilo Libre. El ofrece una explicación breve en la que dice que en este tipo de práctica, en vez de tener a un profesor diciéndonos que hacer, cada uno aplica su conocimiento, proveniente de su propia experiencia tomando clases, y uno pone atención a la guía interna dándose permiso de hacer exactamente lo uno siente que quiere hacer. (Esta es una traducción libre de la explicación que el ofrece al principio de este video):

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No obstante, si uno se siente atraído hacia una práctica estructurada de una manera diferente, por ejemplo, siguiendo la misma secuencia específica de posturas cada vez, la práctica también puede ser presente o ausente. Hay numerosos ejemplos de práctica de Yoga que es hermosa, presente e intensa siguiendo una tradición con una secuencia de posiciones pre-establecida, como sucede en Asthanga Yoga. Un ejemplo excelente es este video con David Swenson:

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No hay nada intrínseco en el tipo de práctica que la haga más o menos presente, más intensa, más exigente o más placentera. En mi opinión, es la calidad de nuestra participación en la práctica la que determina su profundidad e intensidad. La profundidad e intensidad de la práctica son el resultado del nivel de integración entre el cuerpo, la respiración, la mente y el espíritu.

Punto Radiante

Desde mi punto de vista la práctica es presente cuando alcanza lo que llamo el Punto Radiante. Algunas de las palabras asociadas con la noción Radiante son resplandeciente, luminoso, dichoso y feliz. En nuestra practica de asana, nuestra expresión de cualquier posición se mueve a lo largo de un rango entre suavidad y firmeza, fortaleza y flexibilidad. El Punto Radiante se refiere a todos los aspectos de la práctica, respiración, concentración, esfuerzo físico. Por ejemplo, podemos escoger estar en una postura con mayor suavidad que firmeza, más firmeza que suavidad o podemos escoger el Punto Radiante en el que hay un perfecto balance entre suavidad y firmeza. Es decir, en el Punto Radiante no sobrepasamos nuestras capacidades y habilidades y tampoco nos quedamos cortos en lo que ofrecemos. El Punto Radiante, casi seguramente será diferente de un día al otro, pues cada vez estará afectado por nuestra nutrición, como nos sentimos mental y físicamente, etc. Obviamente, mientras más practicamos una postura, el Punto Radiante cambiará de acuerdo a la evolución de nuestro nivel de habilidad y capacidad. Sabemos que hemos alcanzado el Punto Radiante en nuestra práctica cuando sentimos que tenemos un soporte firme que nos hace livianos, equilibrados, felices y resplandecientes.

La Calidad de Nuestra Atención

Cada uno de nosotros practica Yoga por distintas razones y con diferentes objetivos. Sin embargo, yo asumo que para todos nosotros, nuestra práctica — sea expresada a través de asana, pranayama, Yoga Nidra, meditación o cualquier otra forma — sin excepción de estilo o nivel del practicante, es una práctica que nos equilibra, dá energía y al mismo tiempo nos relaja. La calidad de nuestra atención es lo que impide que nuestra práctica se convierta en una repetición mecánica de técnicas y posturas. Estar presentes en la práctica nos ayuda a desarrollar la sensibilidad necesaria para afinar e integrar los diversos aspectos de nuestro ser para alcanzar el Punto Radiante. Pienso que a esto se refiere Patañjali en el Yoga Sutra II.46: Sthira-sukham-asanam, la postura es, al mismo tiempo, firme y cómoda.

Namaste

 

Mente abierta y receptiva

Onions/ Cebollas

Todo es siempre lo mismo

¿Algunas veces sientes que la vida no es más que una repetición sinfín de un día tras otro con solo un poco de variedad de un día al siguiente? Muchas veces sentimos que la vida es solo una sucesión de acciones irrelevantes que ejecutamos mecánicamente. Por tanto, frecuentemente nos sentimos aburridos y nos parece que nuestras acciones no importan. Para algunos de nosotros estos sentimientos pueden ser devastadores y paralizantes. Otras personas reaccionan buscando experiencias extraordinarias que despierten la sensación de estar vivos. Existe otra opción.

Apertura a lo nuevo

Una de las razones por las que muchos de nosotros encontramos nuevos lugares excitantes y estimulantes es que al ir a un lugar que nunca hemos visitado antes, además de ofrecernos algunas cosas nuevas e interesantes para hacer, nos ayuda a entrar en un estado en el que nuestra mente esta abierta y receptiva. En este estado, agudizamos nuestros sentidos para registrar tantos aspectos del nuevo entorno como sea posible. Este es el resultado directo de nuestro interés en vivir el nuevo sitio. Entonces, no es sorprendente que el nuevo lugar parezca lleno de un algo especial que nos hace sentir animados y llenos de energía. Aunque no puede negarse que cada sitio específico y sus características contribuyen a esta reacción, la calidad de nuestra participación, en otras palabras, el estar abiertos y receptivos, contribuye enormemente a nuestra experiencia del lugar. De hecho, a menudo sucede que después de visitar el mismo sitio en varias oportunidades empezamos a sentir que nuestra respuesta entusiasta al lugar disminuye y que el resplandor del sitio tiende a evaporarse. En muchos casos lo que hace falta es la chispa en nuestros ojos que ilumina y activa nuestras percepciones.

Mente de Principiante

Una mente abierta y receptiva, y por tanto despejada y sin prejuicios, se conoce como la mente del principiante. Cuando pensamos que sabemos de antemano lo que nos espera, limitamos considerablemente el potencial de la experiencia que nos espera. Es más, cuan do decidimos con anterioridad que es lo que nos espera reducimos nuestras oportunidades de aprender ya que nuestra atención y energía están dedicadas a comparar la nueva situación con nuestras expectativas. Cuando nos acercamos a nuevas situaciones, personas y lugares con nuestras mentes y corazones abiertos, entramos en un campo de potencialidad ilimitada pues nuestro conocimiento y condicionamiento previos no interfieren con nuestra experiencia. Esta es una de las grandes ventajas de ser un principiante. Además, la capacidad de asombro que notamos en muchos niños pequeños y gente joven se debe en gran parte a que ellos no deciden el resultado antes de embarcarse en una nueva experiencia. Cuando pensamos que ya sabemos lo que va a pasar, en vez de aprender nos estancamos.

Una aclaración importante, es que abrir nuestra mente no significa que nos olvidamos de todo lo que hemos aprendido. La idea es estar atentos a apreciar las posibilidades y, por supuesto, cuando sea necesario usamos nuestra memoria de la forma mas adecuada. Mientras más claridad tenemos más fácil es aprender a diferenciar cuando estamos usando nuestra memoria y cuando es la memoria la que nos usa a nosotros.

Acción Atenta vs. Acción Mecánica

Dada la tendencia de nuestra mente y cuerpo a desarrollar hábitos no sorprende que la mente de principiante parezca desvanecer fácilmente. Como nuestro ego tiene una tremenda necesidad de ejercer control sobre las situaciones tiende a ignorar la mente de principiante reemplazando la sensación de asombro y novedad con una sensación de confianza excesiva o de gran vacilación y duda –dependiendo de los rasgos de cada individuo. El hábito y el condicionamiento convencen a nuestras mentes de que ya sabemos lo que va a suceder, y por tanto nuestra atención se desvía del presente, lo que nos impide participar completamente. Cuando nuestra atención no se enfoca completamente en lo que estamos haciendo, nuestras acciones se vuelven mecánicas afectando por tanto nuestra respuesta a las condiciones específicas del evento en el que estamos participando. En estos casos, aun cuando los resultados de nuestras acciones sean los que esperábamos, nuestra falta de participación presente no deja que apreciemos realmente la experiencia.

Regresando a la Mente de Principiante

Afortunadamente podemos regresar a la mente de principiante fácilmente y de diversas maneras. Principalmente necesitamos reconocer que cada momento, cada evento aquí y ahora, es un momento único que no ha sucedido nunca y que no volverá a suceder. Aun cuando las circunstancias parezcan familiares, el momento presente no es la repetición idéntica del pasado. Al tomar conciencia de la singularidad del momento presente, podemos estar completamente presentes.

Estas son algunas maneras de cambiar de la mente condicionada a la mente de principiante:

  • Mientras comemos, hacer una pausa y cambiar el uso de los cubiertos a la mano opuesta.
  • Al escribir o dibujar, hacer una pausa y escribir con la mano opuesta.
  • Al cepillarnos los dientes, usar la otra mano.

Por supuesto, podemos escoger ver estos cambios como interrupciones que reducen nuestra eficiencia. De otra parte, podemos pensar que las diferencias que resultan son una manera de enfocar nuestra atención en lo que estamos haciendo. La mayoría de las veces estos cambios nos ayudan a observar la calidad de nuestra participación.
Una forma menos obvia de cambiar a la mente de principiante es hacer una pausa, respirar y observar las sensaciones más notables en nuestro cuerpo. Al poner atención a nuestra respiración y a las sensaciones que experimentamos estamos escogiendo estar presentes. Como resultado, podemos darnos cuenta que cada momento es único; por lo tanto, cambiamos automáticamente a un estado en el que estamos mas abiertos y receptivos a la singularidad del momento presente.

Mente de Principiante en Asana

Al practicar asanas, cada vez que asumimos que ‘ya sabemos (o que dominamos) una postura especifica’ nos estamos moviendo de acción atenta hacia el territorio de repetición mecánica. De esta manera limitamos nuestras oportunidades de aprender que resultan de actuar conscientemente. De hecho, limitamos también la posibilidad de sentir claramente la postura, sus características e influencias pues nuestra mente esta ausente de la práctica. En contraste, al practicar cada posición (aun las que hemos practicado en muchas ocasiones anteriormente) con una mente abierta abre la posibilidad de aprender algo nuevo tanto acerca de la posición como acerca de nosotros mismos. La manera mas fácil de hacer este cambio en nuestra practica de Yoga es concentrandonos en la respiración y en las sensaciones que estamos sintiendo mientras estamos en la postura. Un efecto significativo de esta manera de practicar es que se hace mas difícil que nos lesionemos pues nuestra curiosidad atenta y nuestra exploración con nuevos ojos y mente fresca nos ayuda a poner mas atención a la información que recibimos constantemente del cuerpo, de la respiración y de la mente.

En la práctica de asana podemos tratar algo sencillo:

  • En la postura de la montaña (Tadasana), cierra tus ojos, siente las sensaciones mas notables en esta postura, luego transfiere el peso de tu cuerpo a la pierna y el pie izquierdos, pon atención a las sensaciones y nota las diferencias. Luego transfiere el peso de tu cuerpo a la pierna y el pie derechos, pon atención a las sensaciones dándote cuenta de cualquier diferencia en las sensaciones en tu cuerpo. Luego encuentra el punto de equilibrio en el que el peso de tu cuerpo esta perfectamente balanceado en los dos lados, de nuevo siente y compara.
  • En una postura que te sea familiar nota las sensaciones en tu cuerpo. Luego, alarga la inhalación o la exhalación concentrando tu atención en las sensaciones que resultan y en como difieren de las sensaciones al principio.
  • En una posición que te sea conocida, siente las sensaciones en tu cuerpo. Luego contrae los músculos de tus brazos, piernas y torso concentrándote claramente en las sensaciones que resultan y cuales son las diferencias con las sensaciones al principio. Después afloja todos los músculos tanto como sea posible y de nuevo ponle atención a las sensaciones y las diferencias.

Estos cambios en la práctica pueden ofrecernos una perspectiva diferente, ayudándonos a mirar con la mente del principiante y así contribuyendo a descubrir una nueva forma de practicar. Al mismo tiempo estos cambios de perspectiva nos dan pautas para afinar nuestra manera de practicar.

La vida es un flujo constante de eventos y circunstancias que cambian constantemente y que se despliegan de manera única para responder específicamente a las variaciones de los numerosos elementos que participan en ella. La vida es vibrante pues todo cambia y nada permanece igual. Las acciones mecánicas tienen resultados en los que falta esa energía vibrante que tiene la vida. Espero que al activar tu mente de principiante recibas una perspectiva nueva de tu propio mundo.

Namaste,

Rubén