El Yoga del comer: Sabor

frutas y verduras/ fruits and veggies

Como lo indica el nombre de este blog, Yoga es estar completamente presente, o sea, el Yoga no se trata de contorsionismo, sino de vivir conscientemente o de participar completamente en el discurrir de la vida. El flujo de vida depende en gran parte de la comida que consumimos y que nutre nuestros cuerpos. Como un Yogi o una Yoguini, es importante que recordemos que la comida que tenemos es un lujo que le hace falta a muchos en el mundo. Es triste ver que el numero de gente que sufre de inanición en el mundo continua creciendo (PDF). Aun en países ricos como los EE.UU. — donde la obesidad es una epidemia — el hambre afecta casi al 12% de la población. En mi opinión, como Yogis y Yoguinis, es nuestra responsabilidad ayudar como sea posible. Una forma de ser responsables es crear con la comida una relación consciente y que exalte la vida.

Hace un par de años, en un seminario de Yoga, la Dra. Gurleen Grewal, hablando de comida y nutrición en Ayurveda, hizo una pregunta sencilla, ¿Cuando debemos tragar la comida que estamos masticando? Las caras de los asistentes indicaban claramente que no teníamos una respuesta clara y lógica. Aunque dimos respuestas variadas, nadie dio con la respuesta que esperaba la Dra. Grewal: tragamos la comida una vez se le ha ido el sabor.
Estas palabras tuvieron un fuerte impacto en mí. Me encanta comer y probar diferentes tipos de comida, pero esas palabras me hicieron pensar que tal vez nunca había sido lo suficientemente consciente al comer como para masticar mi comida hasta que perdiera todo su sabor. Durante los siguientes días me propuse observar con atención mis hábitos al comer. Que sorpresa me dio el notar mi falta de atención al acto de comer, dándome cuenta que en general comía mecánicamente. Por ejemplo, ¡ a menudo levantaba mi tenedor lleno de comida cuando apenas empezaba a masticar la comida en mi boca! En muchos casos sentí que comía sin estar inmerso en la experiencia de comer. Me decepciono ver mi falta de conciencia al comer pues me hizo sentir que no estaba honrando la comida que tenia el privilegio de comer.
Decidí tratar de hacer este cambio de comer mecánicamente a comer con conciencia. Los resultados fueron favorables inmediatamente pues empecé a percibir muchos sabores que antes no había tomado el tiempo de notar. Otro efecto inmediato fue darme cuenta cuan fácil es reconocer cuando estaba lleno. También fue claro ver que algunas comidas que comía no eran sabrosas ni benéficas. Además, también note que al masticar completamente mi digestión mejoró bastante. Ahora cuando pienso en los incontables efectos de este simple cambio en mi manera de comer encuentro un paralelo con la práctica de Yoga donde tomamos una pausa, observamos con atención, notamos los efectos de lo que hacemos, luego actuamos en una forma que apoya la vida y no es mecánica y finalmente observamos los resultados de nuestros actos. Debo aclarar que no es siempre fácil, o aun posible, poner atención consciente a lo que hacemos, pero el intentar nos ayuda a participar activamente en nuestras vidas.
Tomar el tiempo necesario para comer nos permite honrar la comida que recibimos y nos ayuda a apreciar todo el amor, trabajo, esfuerzo y recursos invertidos en sembrar, cuidar, cosechar y preparar nuestra comida. Los aromas, sabores y texturas de nuestra comida son el resultado de una delicada y compleja danza de vida. Al comer con conciencia, además de disfrutar los innumerables sabores, aromas y texturas, estamos celebrando nuestro vínculo profundo con las fuentes de nuestro alimento y con la danza de la vida.

En los últimos dos años he hablado con muchos familiares y amigos acerca del “Yoga del comer”, en otras palabras, de comer concientemente, masticando la comida hasta que pierde todo su sabor. En general, la mayoría de la gente con la que he hablado, incluyendo aquellos que dicen que les encanta la comida, (a no ser que sean parte del movimiento Slow Food) no ponen mucha atención a como comen. Hacer este cambio, sencillo y gratuito, en nuestro ritmo al comer desafía nuestros hábitos profundamente arraigados. Este simple cambio requiere nuestra atención, y esto es de lo que se trata el Yoga: integrar nuestras acciones y establecer un vínculo con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.
El “Yoga del comer” nos llama a establecer una relación conciente con nuestra comida; es una transformación que puede tener un impacto profunda en nuestra alimentación y como comemos. Los efectos de este cambio varían desde lo individual (por ejemplo nutrición y salud) hasta lo social, incluyendo la economía, el medio ambiente y la salud publica. Al nivel individual hacer este cambio puede ayudar a relajarnos y a disfrutar mas nuestra comida mientras que amplia nuestra sensibilidad al sabor mostrándonos las comidas que nos caen mejor, mejorando nuestra digestión, ayudándonos a caer en cuenta de cuando estamos satisfechos y tal vez dándonos razones para estar agradecidos por tener comida en nuestra mesa.
He encontrado una variada cantidad de recursos en inglés (puedes usar un programa de traduccion gratuita en línea) que ayudan en el proceso de pensar y aprender acerca de nuestra relación con la comida. Por ejemplo, el clásico tratado de Brillat Savarin, la Fisiología del Gusto, describe en minucioso detalle variados aspectos del gusto. Puede ser interesante leer acerca del Gran Masticador, Horace Fletcher y su dogmático punto de vista respecto al comer. También puedes preferir la concisa claridad de la obra de Fisher y Fisk acerca de la masticación o las claras explicaciones del Dr. Kennedy de varios mitos relacionados con la comida. También puedes disfrutar unos consejos de nutrición desde el punto de vista Ayurvedico que parecen bastante razonables. Hay dos libros muy interesantes, desafortunadamente solo disponibles en ingles, acerca de las intrincadas relaciones entre nuestra alimentación y múltiples practicas sociales, económicas y políticas como el libro de Michael Pollan The Omnivore’s Dilemma: A Natural History of Four Meals y Animal, Vegetable, Miracle: A Year of Food Life. de Barbara Kingsolver.

Comer, como cualquier práctica de Yoga, es un acto simple que puede ser transformado por nuestra consciencia.

Espero que disfrutes completamente tu próxima comida.

Namaste.

El Yoga y la inteligencia del cuerpo

dancers/bailarinas

A menudo en clases de Yoga se escucha la instrucción “escucha la inteligencia del cuerpo.” Por un buen tiempo, cuando escuchaba esas palabras en clase sentía que no entendía claramente como se manifestaba la inteligencia del cuerpo en mi practica. La incapacidad de sintonizarnos con la inteligencia de nuestro cuerpo puede, y a menudo sucede, resultar en lesiones. Es más, practicar Yoga desde un punto de vista competitivo o guiado por el ego tiende a ignorar la inteligencia inmanente en el cuerpo forzando al cuerpo a moverse en oposición a los mecanismos que preservan y protegen la vida. Es claro que hay una sabiduría innata que organiza los múltiples procesos que hacen posible que nos movamos, comamos, durmamos, sanemos, etc. La inteligencia del cuerpo esta compuesta de infinidad de acciones que mueven al cuerpo hacia el equilibrio y el bienestar. En esta entrada tratare de ilustrar lo que es la inteligencia del cuerpo.

En el capitulo 4 de Yoga: The spirit and practice of moving into stillness (en inglés), Erich Schiffmann dice, que así como el desperezarse o bostezar en la mañana, el Yoga te despierta y revitaliza con sus estiramientos. Con esta idea en mente se me ocurrió que el estiramiento cuando nos desperezamos en la mañana es un perfecto ejemplo de la inteligencia del cuerpo en acción.
Piensa en cuando te levantas por la mañana. Cuando nos desperezamos poco después de despertarnos nos estiramos mientras nuestra mente esta todavía adormilada. Muy probablemente no escuchamos instrucciones de la mente diciendo “estira un poco más hacia la derecha” o “mueve el brazo derecho más hacia el lado.” En general, en esos momentos la mente está en proceso de despertarse y parece que el estiramiento sucede inconscientemente. A medida que nos estiramos se activa el flujo de sangre por nuestros músculos revitalizándolos. Si el estiramiento es muy débil no se siente mucha vitalidad. Cuando, por el contrario, el estiramiento sucede muy rápido o con mucha intensidad el estiramiento puede resultar en un calambre. Al estirarnos en la mañana nos movemos intuitivamente en la dirección o direcciones que se sienten bien y con la cantidad de energía necesaria para sentirnos alerta y con vitalidad. Este proceso no está determinado por la forma que toma el cuerpo sino por la sensación que produce, es un estiramiento que, simplemente, se siente perfecto.

El estiramiento mañanero es un proceso muy efectivo que resulta de movimientos lentos y progresivos. El ritmo de los movimientos permite que los impulsos nerviosos se propaguen entre los músculos y el cerebro, creando un ciclo de estímulo y respuesta que nos ayuda a afinar el estiramiento hasta producir óptimos resultados. Es decir, el cuerpo tiene suficiente tiempo para reaccionar a los estímulos que recibe, posibilitando la aplicación de la intensidad adecuada y asegurando que el movimiento no resultará en una lesión.

En Yoga tratamos de emular esa sensación del estiramiento perfecto en todos los aspectos de nuestra práctica. De hecho, diversos aspectos del Yoga tratan de remover hábitos y condicionamiento para que podamos conectar con nuestra inteligencia innata. Establecer una conexión con nuestra inteligencia innata nos ayuda a estar completamente presentes para actuar de acuerdo a nuestras necesidades y circunstancias. Así que la próxima vez que practiques Yoga, muévete al ritmo propicio para sentir las reacciones de tu cuerpo, mente y respiración de modo que puedas responder con el ritmo, intensidad, nivel de energía y esfuerzo que te ayuden a lograr un estiramiento óptimo. De eso se trata el escuchar a la inteligencia del cuerpo. Si deseas, puedes aplicar estas ideas en tu propia práctica o en la sesión sencilla de Yoga en 5 minutos en casa.

Namaste.

Sesión sencilla de Yoga en 5 minutos en casa

Flowing water / Agua fluyendo

En una entrada anterior hablamos acerca del Yoga como una práctica. La razón para practicar es simple, practicamos para sentirnos más cómodos, con energía, relajados y en paz, o como dice Diane Cesa para explorar nuestro ser íntimo (en inglés). (En realidad hay muchas razones).
Uno de los textos canónicos del Yoga, Los Yoga Sutras de Patanjali, indica que alcanzar el estado de Yoga requiere al mismo tiempo una práctica constante y desapego de los resultados (I, 2). La práctica regular gradualmente profundiza nuestro entendimiento de nosotros mismos, mientras que el desapego de los resultado previene nuestros intentos de forzar la práctica más allá de nuestra capacidad.

5 minutos
Sin embargo, practicar con regularidad es un reto para la mayoría de nosotros. Me gustan las 3 sugerencias de Eugene para practicar en casa: separar tiempo para el Yoga, dar pasos pequeños y relajarse (en inglés).
Una excusa muy común para no practicar es que no tenemos suficiente tiempo. Así que aquí está mi sugerencia, busca 5 minutos al día para moverte con atención y concentrárte en la respiración, observando si esto crea alguna diferencia en como te sientes. Aqui está una práctica simple que solo toma 5 minutos y que es adecuada para la mayoría de la gente. (Si no has leído la limitación de responsabilidad todavía, te pido que la leas.) También ten en cuenta los 10 consejos para empezar a hacer Yoga.

Tres opciones
Puedes hacer esta práctica de pie, sentado en una silla o sentado en el piso. Escoge una de las tres opciones y mira como te parece, recordando siempre que no debes sentir molestias cuando practiques. También puedes practicar cada opción en días diferentes y notar si sientes diferencias.

Posturas iniciales

Postura de pie – Montaña
Párate derecho, con los pies firmemente anclados en el piso, manteniendo el peso del cuerpo distribuido igualmente entre la parte anterior y la parte posterior de cada pie. También, equilibra el peso del cuerpo entre el pie izquierdo y el pie derecho y deja que la pelvis este perfectamente nivelada, es decir, sin inclinar la pelvis hacia adelante o hacia atrás. Relaja los hombros.

Sentado en una silla
Siéntate en la parte delantera de una silla firme, reposando las manos sobre los muslos. Coloca los pies en el piso separados la misma distancia que el ancho de tus caderas y con las rodillas directamente arriba de los talones. Relaja los hombros girándolos hacia atrás y hacia abajo.

Sentado en el piso – Postura fácil
Siéntate en el piso sobre una manta o colchoneta sintiendo claramente el contacto entre las caderas y el piso. Cruza las piernas y pon las manos sobre los muslos. Siente el peso del cuerpo desplazándose hacia las caderas y mueve la coronilla hacia arriba para estirar la columna vertebral. Relaja los hombros y gíralos hacia atrás y hacia abajo. Si no estás acostumbrado a sentarte en el piso, coloca una manta doblada debajo de las caderas para mayor comodidad.

La práctica
Lee las instrucciones al menos una vez y luego imprime los diagramas para usarlos como guías.

Centrarse – 1 min.
Es bueno comenzar siempre la práctica sentándose en silencio y encontrando nuestro centro. Estos momentos sirven para establecer el tono de la práctica. En otras palabras, concéntrate en el ritmo natural de tu respiración y deja a un lado todo lo que no este presente en este momento. Enfoca tu atención en las sensaciones que aparecen. Después de un minuto, cambia tu respiración natural hacia una inhalación (IN) y exhalación (EX) profundas sin forzar el proceso de ninguna manera.

Arquear y Redondear – 4x
IN inclinando la pelvis hacia adelante de modo que tu hueso púbico se mueve hacia la parte interior de los muslos, girando los hombros hacia atrás y hacia abajo y expandiendo el pecho. EX inclinando la pelvis hacia atrás, redondeando la espalda y dejando que los hombros se muevan hacia adelante.
Repetir 4 veces.

Brazos hacia arriba y hacia abajo – 4x
IN levantando los brazos hacia adelante y hacia arriba. EX flotando los brazos hacia adelante y hacia abajo.
Repetir 4 veces. Cambia el cruce de las piernas de modo que el pie que estaba más lejos del cuerpo pase a estar más cerca.

Estiramiento lateral – 4x
IN extendiendo los brazos hacia los lados y hacia arriba. EX estirándote hacia el lado derecho, relajando el brazo derecho y moviéndolo hacia abajo mientras que el brazo izquierdo se eleva sobre la cabeza hacia arriba y hacia la derecha. IN regresando al centro con los dos brazos levantados y EX estirándote hacia el lado izquierdo.
Repetir 4 veces.

Torsión suave – 4x
IN extendiendo los brazos hacia los lados y hacia arriba. EX girando el torso suavemente hacia la derecha, bajando los brazos, dirigiendo la mano izquierda hacia la cadera derecha y la mano derecha hacia la derecha y hacia atrás. IN subiendo los brazos y regresando al centro y EX girando hacia el lado izquierdo.
Repetir 4 veces.

Flexión hacia adelante – 4x
Si estás sentado en una silla, IN estirando la columna y presionando las articulaciones de las caderas hacia abajo. EX deslizando las manos a lo largo de los muslos y las piernas e inclinando el torso hacia los muslos. Para cuando sientas la primera señal de resistencia. IN regresa el torso a la posición vertical deslizando las manos hacia los muslos.
Repetir 4 veces.
En la última flexión hacia adelante, deja que el torso descanse sobre los muslos y quédate en esta posición relajadamente durante cuatro rondas de IN y EX. Esto se debe sentir muy confortable.

Si estás de pie o sentado en el piso, coloca las manos y las rodillas en el piso (posición de la mesa), con las manos directamente bajo los hombros y las rodillas directamente bajo las articulaciones de la cadera de manera que los brazos y los muslos estén paralelos. IN estirando la columna en una línea recta desde la coronilla hasta el cóccix pasando por el mentón y el esternón. EX moviendo la cadera hacia los talones, separando las rodillas si es necesario, llegando hasta la postura del niño. IN presionando las manos y las rodillas en el piso regresando a la postura de la mesa.
Repetir 4 veces.
La última vez que estés en la posición del niño, quédate allí estando muy relajado durante cuatro rondas de IN y EX. Esta postura se debe sentir muy descansada.

Posición del Muerto – 1 min.
Acostado boca arriba con las piernas derechas y los talones separados entre 60 y 90 cms. y con los brazos estirados en el piso y las manos separadas unos 30 cms. del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba.
También puedes recostarte en la espalda con las rodillas dobladas y las plantas de los pies en el piso y los brazos en el piso a los lados del tronco con las palmas de las manos hacia arriba.
En la postura del muerto dejas de mantener control sobre la respiración y el cuerpo y enfocas la mente en observar el movimiento suave y fluido de la respiración a su propio ritmo mientras que te relajas cada vez más. No es necesario pensar en nada, simplemente observa tu respiración en completa calma.

Terminar
Una vez que acabas la relajación, te volteas hacia un lado y tomas una respiración profunda y relajada. Siéntate cómodamente y nota los efectos de tu práctica en tu respiración, cuerpo y mente.

Los efectos
Si practicas 5 minutos cada día o varias veces a la semana, podrás darte cuenta que tu práctica cambia cada día. Algunos días te puedes sentir con más energía así que tal vez desearás moverte con rapidez o activando más tus músculos. Otros días, puedes desear moverte muy despacio. O, tal vez, habrá días en los que querrás extender la relajación por un buen rato. La idea es que adaptes tu práctica a tus necesidades, añadiendo, ajustando o sustituyendo movimientos como sea adecuado. De esta forma tu práctica evoluciona, al hacerla, observando los efectos y haciendo que sea perfecta para ti.

Diagramas
Yoga en la silla – Práctica de 5 minutos

Chair Yoga 5 min. practice

Yoga en posición de la montaña – Práctica de 5 minutos de pie

5 min. Yoga practice Mountain pose - Practica de Yoga en 5 min. en posicion de la montana

Yoga en posición fácil – Práctica de 5 minutos

Yoga 5 min. Easy Pose - Posicion fácil

Que disfrutes tu práctica!

Namaste.

10 consejos para empezar a hacer Yoga

Incense sticks drying in the sun/Incienso secandose al sol

A menudo me preguntan como empezar a practicar Yoga. Estos son 10 consejos que te pueden ayudar a comenzar a practicar.

1. Encuentra una clase cerca y a buena hora.
Me parece una buena idea ir a varios estudios y tomar clases con diferentes profesores. Algunas veces se necesita tratar un par de veces para encontar la clase más adecuada para ti. Cuando la clase es lejos o a una hora que no funciona con nuestro horario, puede resultar difícil ir a clase.

2. Toma clases para principiantes.
Las clases para principiantes te darán una buena base para tu práctica. Esto es esencial, aún si tienes buen estado físico, porque las clases para principiantes te enseñan el vocabulario básico del Yoga y los principios fundamentales para desarrollar tu propria práctica.

3. Ten paciencia.
Deja que tu aprendizaje se desarrolle a su propio paso. A veces tenemos la tendencia a querer ver resultados inmediatamente. Usar esta forma de pensar en la práctica del Yoga puede motivarnos a ignorar nuestros límites, lo que a menudo resulta en lesiones. En cambio, recuerda que tienes el resto de tu vida para practicar Yoga. Practica al ritmo que es perfecto para ti.

4. No compitas contigo mismo o con los demás.
En los EE.UU., vivimos en una sociedad enfocada hacia la competencia y hacia el logro de metas. Para complacer a nuestro ego, algunas veces tratamos de competir con nosotros mismos o con las otras personas en la clase. Este deseo de competir puede resultar en lesiones cuando tratamos de hacer más de lo que podemos.
El Yoga se trata del conocimiento de nosotros mismos, así que no hay espacio para competencias. Es más, competir, con nosotros mismos o con los demás, interfiere con nuestra capacidad de estar completamente presente en nuestra práctica.

5. Disfruta la etapa de principiante.
Algunas personas que llevan practicando Yoga por un tiempo algunas veces asumen que ya saben como hacer una postura, lo que hace que su práctica se vuelva mecánica. Cuando estamos empezando en el Yoga tenemos grandes ventajas: Primero, no tenemos pre-conceptos acerca de la práctica, lo que nos ayuda a estar receptivos y a poner atención a lo que sucede durante la práctica. Segundo, no hemos desarrollado hábitos en nuestra práctica. En el libro Anatomy of Hatha Yoga, David Coulter indica que la calidad de nuestra atención interior es lo que determina si el nivel de nuestra práctica es principiante o avanzado. Por tanto, es importante concentrar nuestra atención en la práctica misma y dejar que nuestra habilidad crezca con nuestra capacidad de concentrarnos.

6. Evita el dolor.
El Yoga no debe producir dolor. Como dijimos antes, el Yoga tiene por objetivo integrar la respiración, el cuerpo y la mente. Siempre ponle atención a las sensaciones que aparecen antes de entrar en la postura, cuando te mueves hacia la postura y después de la postura. A la primera señal de resistencia (mental, física o respiratoria), para, y devuélvete un poco, normaliza la respiración y observa que esta sucediendo. A medida que te sientas cómodo en la postura podrás empezar a explorar el origen de la resistencia. Siempre recuerda que el Yoga no debe producir dolor.

7. Respira continuamente.
La respiración es el eje principal de la práctica del Yoga. Como la respiración solo existe en el presente, concentrarnos en la respiración dirige nuestra atención a la práctica. Usa la respiración para enfocar tu atención verificando que respiras por la nariz con una respiración tranquila y profunda todo el tiempo. Mantener la atención en la respiración continuamente es más difícil de lo que parece!

8. Descansa cuando lo necesites.
Es perfectamente válido parar cuantas veces lo necesitemos durante la práctica. Recuerda que estar presente incluye descansar cuando sea necesario. Una buena pose para descansar es la pose del niño. Además, tenemos el resto de nuestras vidas para practicar Yoga, o sea que no hay afán!

9. Eres responsable por tus actos.
Tener la mente alerta es un elemento importante del Yoga. Recuerda que tu eres responsable por tus acciones. Así que tú debes decidir si las posturas que presenta el profesor son apropiadas para ti. Cuando aprendes a hacer esto te estás preparando para crear tu propia práctica.

10. Pon atención a los efectos de tu práctica.
Durante el día, nota los efectos del Yoga en tu vida y disfruta como te sientes. Si te sientes mejor después de practicar Yoga, usa esa sensación para motivarte a practicar de nuevo.

Espero que estos consejos te sean útiles.
La próxima vez tendremos una entrada con un ejemplo de una práctica sencilla que dura solamente 5 minutos.

Namaste.

El Yoga es una práctica

Sembrados de arroz en Bali

Me parece que pensar en el Yoga como una práctica es un buen punto de inicio para comenzar a hacer Yoga.

¿En que forma es el Yoga una práctica? En el primer sentido, el Yoga es una práctica porque es algo que hacemos, en otras palabras, el Yoga es una acción o serie de acciones que ejecutamos. Sin embargo, hacer algo una sola vez o muy de vez en cuando no hace de la acción una práctica. Por el contrario, una práctica es algo que requiere constancia. A medida que repetimos una acción o serie de acciones con atención e inteligencia, casi que inevitablemente, aguzamos nuestra habilidad. Como resultado, empezamos a desarrollar el conocimiento y la sensibilidad necesarios para profundizar nuestra capacidad de comprender tales acciones. Esto es claro en la práctica del Yoga. Pienso que es importante enfatizar que la práctica no es, en absoluto, mecánica, pues si es mecánica no es Yoga, ya que la mente no esta involucrada en el proceso, o sea, que no estamos completamente presentes. Cuando estamos completamente presentes, con toda nuestra atención en las acciones de la mente, el cuerpo y la respiración, nuestra atención se mueve de lo burdo a lo sutil. Por ejemplo, comenzamos a notar la breve pausa entre la aspiración y la exhalación, o distinguimos el movimiento de un grupo de músculos en vez de sentir solamente el movimiento de una extremidad. Ten en cuenta que, al menos en mi experiencia, esto sucede gradualmente, como la mayoría de los procesos naturales.

En el segundo sentido, el Yoga es una práctica porque consiste de pasos prácticos relacionados con las acciones que ejecutamos. En mi opinión hay tres pasos prácticos en la práctica del Yoga:

  • Primero, ponemos atención a nuestras condiciones iniciales para poder actuar de manera inteligente y apropiada a nuestras circunstancias y necesidades.
  • Segundo, enfocamos nuestra atención para sentir y procesar la información que continuamente recibimos de nuestra respiración, cuerpo y mente a medida que ejecutamos cada acción.
  • Tercero, una vez la acción se ha ejecutado, notamos los resultados en nuestra respiración, cuerpo y mente.

Estos tres pasos prácticos operan al nivel micro de la práctica, por ejemplo, cuando vamos a adoptar la posición del niño observamos primero el estado de mente, cuerpo y respiración. Luego nos movemos gradualmente hacia la posición, haciendo una pausa cuando sentimos la primera señal de resistencia (física, mental o respiratoria). De acuerdo con la información que recibimos, decidimos, momento a momento, el tiempo que nos vamos a quedar en la postura. Cuando sea apropiado regresamos a la posición inicial y notamos los efectos de la postura en la respiración, el cuerpo y la mente. Al seguir estos pasos cultivamos nuestra capacidad de atención para notar los efectos que una acción específica tiene en nosotros.

Estos tres pasos prácticos también se aplican al nivel macro de la práctica, así que observamos como nos sentimos y luego decidimos que tipo de práctica vamos a realizar, por cuanto tiempo, con que intensidad, y luego notamos los resultados. Esta idea está conectada con la noción de que el Yoga es personal y por tanto debe acomodarse a nuestras necesidades.Por ejemplo, algunos días nos levantamos llenos de energía y con suficientes ánimos para emprender muchas actividades. Otros días, en cambio, nos despertamos con poca energía. De acuerdo a como nos sentimos y lo que necesitamos hacer podemos escoger el tipo de práctica que nos ayude a sentirnos relajados, con energía y balanceados.

En el tercer sentido, el Yoga es una práctica entendida como un ensayo. Desde este punto de vista, el Yoga es un espacio neutro en el que podemos explorar, observar, sentir y actuar como es más adecuado, de manera que cuando nos encontremos en una situación similar en nuestro día a día podamos actuar apropiadamente y con facilidad. Por ejemplo, algunas posturas en el Yoga, pueden causarnos terror. Como reacción, nuestros músculos pueden ponerse tensos, nuestra respiración puede agitarse y nuestra mente puede perder lucidez. Podemos usar nuestra respiración, inhalando profundamente y alargando la exhalación, para calmarnos y practicar la postura, por supuesto bajo la dirección adecuada. Tal vez, aprender a usar nuestra respiración puede servirnos en una situación en la que nos sentimos nerviosos, como cuando nos tocar hablar en público en una reunión importante o cuando vamos al dentista. Esta idea del Yoga como un ensayo, esta inspirada en parte en una charla de Erich Schiffmann, un profesor al que admiro y que me sirve de inspiración. Puedes ver un video corto, (solo está en inglés) en el que Erich habla de la Colchoneta como una ensayo para la vida.

Si ya practicas Yoga, espero que encuentres validez en estas ideas del Yoga como práctica y que te ayuden a enriquecer tu manera de hacer Yoga. Si tienes interés en comenzar a practicar, espero que estas ideas te ayuden a prepararte para que te beneficies de los diferentes aspectos del Yoga. Tus comentarios son bienvenidos.

Namaste

¿Qué es el Yoga?

Lotus flower/Flor de loto

En los últimos años, el Yoga ha ganado mucha popularidad. Las definiciones del Yoga, y también las motivaciones para practicar Yoga, son muy variadas. Por lo tanto, el tema del Yoga a menudo parece confuso o difícil de entender. Pienso que nuestra forma de entender el Yoga cambia de acuerdo con nuestra práctica y nuestras experiencias. Este es un intento de definir lo que el yoga significa para mí en este momento:

El Yoga es un completo sistema de prácticas que integran las acciones de la respiración, la mente y el cuerpo para que podamos estar completamente presentes en nuestras vidas.

Nuestras mentes y cuerpos son dados a la formación de hábitos. Estos hábitos frecuentemente influyen en nuestras acciones y en nuestra manera de ser. Aunque los aspectos físicos del Yoga son muy benéficos para desarrollar fuerza, flexibilidad y capacidad de concentración, la práctica del Yoga abarca mucho más que ejercicios físicos. De hecho, el Yoga ofrece un sistema completo de prácticas que utilizan la respiración, la mente y el cuerpo para ayudarnos a reconocer nuestros hábitos y también para desarrollar la sensibilidad necesaria para dejar fluir nuestra naturaleza inmanente en todas las áreas de nuestras vidas.

En otras palabras, el Yoga es un proceso personal continuo para auto-descubrirse y cultivar independencia.

Como el Yoga es un proceso personal, nuestra forma de practicar es única y por consiguiente no es, en absoluto, competitiva. También, por ser un proceso continuo, la práctica del Yoga cambia a medida que transcurre el tiempo, reflejando los cambios en nuestras circunstancias y necesidades. Por consiguiente, es esencial estar atentos y poner atención a la información que recibimos de nuestro cuerpo, nuestra respiración y nuestra mente para que practiquemos inteligentemente y de acuerdo con nuestras necesidades personales. Aunque esto suena bastante simple, este no es un proceso fácil. Sin embardo, estar completamente presente y vivir conscientemente nos ayuda a participar in las profundas interconexiones entre todas las formas de vida.

Namaste

P.D. Puedes leer una entrevista interesante acerca de que es el Yoga.

El comienzo

Morning sun rays through haze

Después de pensarlo por un par de meses, finalmente he decidido empezar un blog. En los últimos años , he disfrutado (aprendido) leyendo blogs tan variados como mis intereses. En algunos casos, he seguido fielmente los artículos en algunos blogs diariamente.Otras veces, he leído blogs esporádicamente. Sin embargo, me encanta leer material de calidad creado por personas inspiradas por su pasión. Espero poder emularlos.

Al crear este blog tengo dos objetivos, el primero es ofrecer información y ayuda, en español e inglés, a personas comunes y corrientes que tengan curiosidad acerca del Yoga o que tal vez lo hayan practicado varias veces y que deseen participar en un diálogo amistoso acerca del Yoga y de su relación con la vida diaria.
Mi segundo objetivo es usar este espacio para destilar mi comprensión de las conexiones entre el Yoga y la vida cotidiana. Por lo tanto, a menudo escribiré acerca de temas que parecen tener solo tenues vínculos con el Yoga. Espero que estos temas ilustren diferentes maneras de vivir una vida yóguica, pues creo que el Yoga, más que un ejercicio físico, es un sistema para vivir conscientemente. Acompáñame en este viaje.

Namaste