Simplicidad: Hacer lo que estamos haciendo

flower/flor

Hazlo sencillo

Con frecuencia nuestra mente tiende a complicar las cosas. La mente es excelente empacando exquisitamente conceptos e ideas para crear complejos sistemas de pensamiento. Esto no es malo; por el contrario, a menudo estos sistemas de pensamiento son bastante útiles. Sin embargo, muy a menudo, la complejidad de estos sistemas hace confuso lo que es simple y claro.

El documental How to Cook Your Life (en inglés) sigue al chef zen Edward Espe Brown en talleres en los que guía la exploración de las conexiones entre el cocinar, la práctica zen y la vida. Entre otros mensajes claros y convincentes, hubo uno que disfruté por su absoluta simplicidad. Espe Brown dice algo así como: “haz lo que estás haciendo; si estás cortando zanahorias, corta zanahorias, si estás amasando la masa, amasa la masa.” Parece que el mensaje es demasiado sencillo. Pero su simplicidad está llena de profunda sabiduría. Este conciso mensaje resalta la importancia de las acciones presentes, en las que ponemos total atención a lo que estamos haciendo.

Haciendo las cosas de verdad

Cuando estamos completamente presentes, realmente haciendo lo que estamos haciendo, participamos y nos sumergimos completamente en todas las acciones necesarias, de verdad y de todo corazón. Por consiguiente, toda nuestra atención se concentra en las tareas que tenemos que completar y así nos integramos íntimamente con la actividad en la que estamos participando. Esta integración resulta en acciones que son conscientes y con sentido. Nuestras acciones son fundamentales para el aprendizaje y, por tanto, las acciones conscientes tienen como resultado un conocimiento mas profundo que, a su vez, nos permite seguir aprendiendo y creciendo. Además, nuestra participación también nos prepara para las acciones y circunstancias futuras, incluyendo el aprender a aceptar los resultados, positivos o negativos, de nuestras acciones.

Distracciones

Sólo hacer lo que estamos haciendo parece bastante simple. Sin embargo, ¿por qué es que a muchos de nosotros nos resulta difícil lograr esto? Las distracciones en nuestras actividades diarias son innumerables. Estas distracciones surgen en variadas formas, y lo que tienen en común es que logran disipar nuestra atención. Cuando seguimos la fuente de distracción la calidad de nuestra participación disminuye y el resultado de nuestras acciones se ve afectado.

Mejorando la calidad de nuestra atención

En el Yoga es una práctica hablamos de la práctica de yoga como un laboratorio donde reducimos las fuentes externas de distracción y, por lo tanto, nos resulta más fácil concentrarnos y mantener nuestra atención.

Aquí está una sugerencia para “hacer lo que estamos haciendo” cuando estamos practicando yoga.

Soltar
En el primer par de minutos de tu práctica, deja que cualquier cosa que no hace parte de la práctica se desvanezca con cada exhalación.
Establece tu intención
Repite a ti mismo con toda atención y sentimiento: “Voy a enfocar toda mi atención en esta práctica, aquí y ahora”.
Mantén tu atención
Dále a tu mente una tarea sencilla de hacer con el fin de evitar que se distraiga. Por ejemplo, pide a tu mente que observe las sensaciones en los puntos de contacto entre tu cuerpo y el piso con cada exhalación, o nota, en la medida que sea posible, lo que sucede durante la transición entre cada inhalación y cada exhalación.
Acepta
Práctica de acuerdo con tu intención y manteniendo tu atención, y siempre que notes que tu atención se ha distraído, suavemente tráela de vuelta, inhala, sonríe y sigue practicando.

Nota que estas sugerencias también pueden ser útiles para concentrarte al hacer otras actividades distintas del Yoga.

Como de costumbre, trata estas sugerencias varias veces y observa si influyen en la calidad de tu participación y en la calidad general de tu práctica. A medida que practicas de esta manera fortaleces tu concentración dentro y fuera de la colchoneta de Yoga.

Namaste

 

 

Punto Radiante

Pods/Capullos

Práctica Presente

Entre practicantes de Yoga existen a menudo conversaciones muy instructivas (en ingles) acerca del nivel apropiado en la práctica o acerca del balance entre los aspectos físico, mental, y espiritual de la práctica. Pienso que la práctica de Yoga de cada persona refleja sus ideas, cuerpo, emociones, creencias, intereses, etc. Por ejemplo, durante la práctica de asana, la práctica con signos externos más fáciles ver, al mirar con atención a dos personas podemos ver que cada una tiene una expresión de cada postura con diferencias que pueden variar desde lo sutil hasta lo obvio. Además, la práctica de cada persona cambia día a día. Algunos días nos levantamos con mucha energía y sintiéndonos listos para una práctica que presente un reto a nivel físico, mientras que otros días sentimos que quisiéramos quedarnos todo el día en shavasana, la posición del muerto (en ingles). Por supuesto que cada uno está a cargo de su propia práctica, o sea, que somos responsables de tomar decisiones inteligentes y atentas acerca de como debe ser nuestra práctica. Sin embargo, como somos humanos, tenemos la tendencia a querer formulas generales que funcionen en todos los casos y que, por tanto, nos hagan mas eficientes — algo que parece imprescindible en estos tiempos. Desafortunadamente, muchas veces estas reglas generales son atajos con los que evitamos pensar. Por ejemplo, algunas veces una práctica que requiera bastante esfuerzo físico puede ser precisamente lo que necesitamos para sentirnos con energía, mientras que otras veces una práctica restaurativa es lo apropiado de acuerdo con nuestros planes para el resto del día. En cualquier caso, estar completamente consciente de como nos sentimos y que necesitamos es el punto de partida para una práctica presente, o sea para una práctica que sea perfecta para nuestras necesidades del momento.

Tipos de Practica

Una práctica presente no tiene que ser una práctica seria o aburrida. Una práctica presente puede ser bastante divertida y agradable. Un ejemplo excelente de práctica presente es el tipo de Yoga que Erich Schiffmann practica y enseña, a menudo llamada Freeform Yoga – Yoga Estilo Libre. El ofrece una explicación breve en la que dice que en este tipo de práctica, en vez de tener a un profesor diciéndonos que hacer, cada uno aplica su conocimiento, proveniente de su propia experiencia tomando clases, y uno pone atención a la guía interna dándose permiso de hacer exactamente lo uno siente que quiere hacer. (Esta es una traducción libre de la explicación que el ofrece al principio de este video):

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No obstante, si uno se siente atraído hacia una práctica estructurada de una manera diferente, por ejemplo, siguiendo la misma secuencia específica de posturas cada vez, la práctica también puede ser presente o ausente. Hay numerosos ejemplos de práctica de Yoga que es hermosa, presente e intensa siguiendo una tradición con una secuencia de posiciones pre-establecida, como sucede en Asthanga Yoga. Un ejemplo excelente es este video con David Swenson:

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No hay nada intrínseco en el tipo de práctica que la haga más o menos presente, más intensa, más exigente o más placentera. En mi opinión, es la calidad de nuestra participación en la práctica la que determina su profundidad e intensidad. La profundidad e intensidad de la práctica son el resultado del nivel de integración entre el cuerpo, la respiración, la mente y el espíritu.

Punto Radiante

Desde mi punto de vista la práctica es presente cuando alcanza lo que llamo el Punto Radiante. Algunas de las palabras asociadas con la noción Radiante son resplandeciente, luminoso, dichoso y feliz. En nuestra practica de asana, nuestra expresión de cualquier posición se mueve a lo largo de un rango entre suavidad y firmeza, fortaleza y flexibilidad. El Punto Radiante se refiere a todos los aspectos de la práctica, respiración, concentración, esfuerzo físico. Por ejemplo, podemos escoger estar en una postura con mayor suavidad que firmeza, más firmeza que suavidad o podemos escoger el Punto Radiante en el que hay un perfecto balance entre suavidad y firmeza. Es decir, en el Punto Radiante no sobrepasamos nuestras capacidades y habilidades y tampoco nos quedamos cortos en lo que ofrecemos. El Punto Radiante, casi seguramente será diferente de un día al otro, pues cada vez estará afectado por nuestra nutrición, como nos sentimos mental y físicamente, etc. Obviamente, mientras más practicamos una postura, el Punto Radiante cambiará de acuerdo a la evolución de nuestro nivel de habilidad y capacidad. Sabemos que hemos alcanzado el Punto Radiante en nuestra práctica cuando sentimos que tenemos un soporte firme que nos hace livianos, equilibrados, felices y resplandecientes.

La Calidad de Nuestra Atención

Cada uno de nosotros practica Yoga por distintas razones y con diferentes objetivos. Sin embargo, yo asumo que para todos nosotros, nuestra práctica — sea expresada a través de asana, pranayama, Yoga Nidra, meditación o cualquier otra forma — sin excepción de estilo o nivel del practicante, es una práctica que nos equilibra, dá energía y al mismo tiempo nos relaja. La calidad de nuestra atención es lo que impide que nuestra práctica se convierta en una repetición mecánica de técnicas y posturas. Estar presentes en la práctica nos ayuda a desarrollar la sensibilidad necesaria para afinar e integrar los diversos aspectos de nuestro ser para alcanzar el Punto Radiante. Pienso que a esto se refiere Patañjali en el Yoga Sutra II.46: Sthira-sukham-asanam, la postura es, al mismo tiempo, firme y cómoda.

Namaste

 

Mente abierta y receptiva

Onions/ Cebollas

Todo es siempre lo mismo

¿Algunas veces sientes que la vida no es más que una repetición sinfín de un día tras otro con solo un poco de variedad de un día al siguiente? Muchas veces sentimos que la vida es solo una sucesión de acciones irrelevantes que ejecutamos mecánicamente. Por tanto, frecuentemente nos sentimos aburridos y nos parece que nuestras acciones no importan. Para algunos de nosotros estos sentimientos pueden ser devastadores y paralizantes. Otras personas reaccionan buscando experiencias extraordinarias que despierten la sensación de estar vivos. Existe otra opción.

Apertura a lo nuevo

Una de las razones por las que muchos de nosotros encontramos nuevos lugares excitantes y estimulantes es que al ir a un lugar que nunca hemos visitado antes, además de ofrecernos algunas cosas nuevas e interesantes para hacer, nos ayuda a entrar en un estado en el que nuestra mente esta abierta y receptiva. En este estado, agudizamos nuestros sentidos para registrar tantos aspectos del nuevo entorno como sea posible. Este es el resultado directo de nuestro interés en vivir el nuevo sitio. Entonces, no es sorprendente que el nuevo lugar parezca lleno de un algo especial que nos hace sentir animados y llenos de energía. Aunque no puede negarse que cada sitio específico y sus características contribuyen a esta reacción, la calidad de nuestra participación, en otras palabras, el estar abiertos y receptivos, contribuye enormemente a nuestra experiencia del lugar. De hecho, a menudo sucede que después de visitar el mismo sitio en varias oportunidades empezamos a sentir que nuestra respuesta entusiasta al lugar disminuye y que el resplandor del sitio tiende a evaporarse. En muchos casos lo que hace falta es la chispa en nuestros ojos que ilumina y activa nuestras percepciones.

Mente de Principiante

Una mente abierta y receptiva, y por tanto despejada y sin prejuicios, se conoce como la mente del principiante. Cuando pensamos que sabemos de antemano lo que nos espera, limitamos considerablemente el potencial de la experiencia que nos espera. Es más, cuan do decidimos con anterioridad que es lo que nos espera reducimos nuestras oportunidades de aprender ya que nuestra atención y energía están dedicadas a comparar la nueva situación con nuestras expectativas. Cuando nos acercamos a nuevas situaciones, personas y lugares con nuestras mentes y corazones abiertos, entramos en un campo de potencialidad ilimitada pues nuestro conocimiento y condicionamiento previos no interfieren con nuestra experiencia. Esta es una de las grandes ventajas de ser un principiante. Además, la capacidad de asombro que notamos en muchos niños pequeños y gente joven se debe en gran parte a que ellos no deciden el resultado antes de embarcarse en una nueva experiencia. Cuando pensamos que ya sabemos lo que va a pasar, en vez de aprender nos estancamos.

Una aclaración importante, es que abrir nuestra mente no significa que nos olvidamos de todo lo que hemos aprendido. La idea es estar atentos a apreciar las posibilidades y, por supuesto, cuando sea necesario usamos nuestra memoria de la forma mas adecuada. Mientras más claridad tenemos más fácil es aprender a diferenciar cuando estamos usando nuestra memoria y cuando es la memoria la que nos usa a nosotros.

Acción Atenta vs. Acción Mecánica

Dada la tendencia de nuestra mente y cuerpo a desarrollar hábitos no sorprende que la mente de principiante parezca desvanecer fácilmente. Como nuestro ego tiene una tremenda necesidad de ejercer control sobre las situaciones tiende a ignorar la mente de principiante reemplazando la sensación de asombro y novedad con una sensación de confianza excesiva o de gran vacilación y duda –dependiendo de los rasgos de cada individuo. El hábito y el condicionamiento convencen a nuestras mentes de que ya sabemos lo que va a suceder, y por tanto nuestra atención se desvía del presente, lo que nos impide participar completamente. Cuando nuestra atención no se enfoca completamente en lo que estamos haciendo, nuestras acciones se vuelven mecánicas afectando por tanto nuestra respuesta a las condiciones específicas del evento en el que estamos participando. En estos casos, aun cuando los resultados de nuestras acciones sean los que esperábamos, nuestra falta de participación presente no deja que apreciemos realmente la experiencia.

Regresando a la Mente de Principiante

Afortunadamente podemos regresar a la mente de principiante fácilmente y de diversas maneras. Principalmente necesitamos reconocer que cada momento, cada evento aquí y ahora, es un momento único que no ha sucedido nunca y que no volverá a suceder. Aun cuando las circunstancias parezcan familiares, el momento presente no es la repetición idéntica del pasado. Al tomar conciencia de la singularidad del momento presente, podemos estar completamente presentes.

Estas son algunas maneras de cambiar de la mente condicionada a la mente de principiante:

  • Mientras comemos, hacer una pausa y cambiar el uso de los cubiertos a la mano opuesta.
  • Al escribir o dibujar, hacer una pausa y escribir con la mano opuesta.
  • Al cepillarnos los dientes, usar la otra mano.

Por supuesto, podemos escoger ver estos cambios como interrupciones que reducen nuestra eficiencia. De otra parte, podemos pensar que las diferencias que resultan son una manera de enfocar nuestra atención en lo que estamos haciendo. La mayoría de las veces estos cambios nos ayudan a observar la calidad de nuestra participación.
Una forma menos obvia de cambiar a la mente de principiante es hacer una pausa, respirar y observar las sensaciones más notables en nuestro cuerpo. Al poner atención a nuestra respiración y a las sensaciones que experimentamos estamos escogiendo estar presentes. Como resultado, podemos darnos cuenta que cada momento es único; por lo tanto, cambiamos automáticamente a un estado en el que estamos mas abiertos y receptivos a la singularidad del momento presente.

Mente de Principiante en Asana

Al practicar asanas, cada vez que asumimos que ‘ya sabemos (o que dominamos) una postura especifica’ nos estamos moviendo de acción atenta hacia el territorio de repetición mecánica. De esta manera limitamos nuestras oportunidades de aprender que resultan de actuar conscientemente. De hecho, limitamos también la posibilidad de sentir claramente la postura, sus características e influencias pues nuestra mente esta ausente de la práctica. En contraste, al practicar cada posición (aun las que hemos practicado en muchas ocasiones anteriormente) con una mente abierta abre la posibilidad de aprender algo nuevo tanto acerca de la posición como acerca de nosotros mismos. La manera mas fácil de hacer este cambio en nuestra practica de Yoga es concentrandonos en la respiración y en las sensaciones que estamos sintiendo mientras estamos en la postura. Un efecto significativo de esta manera de practicar es que se hace mas difícil que nos lesionemos pues nuestra curiosidad atenta y nuestra exploración con nuevos ojos y mente fresca nos ayuda a poner mas atención a la información que recibimos constantemente del cuerpo, de la respiración y de la mente.

En la práctica de asana podemos tratar algo sencillo:

  • En la postura de la montaña (Tadasana), cierra tus ojos, siente las sensaciones mas notables en esta postura, luego transfiere el peso de tu cuerpo a la pierna y el pie izquierdos, pon atención a las sensaciones y nota las diferencias. Luego transfiere el peso de tu cuerpo a la pierna y el pie derechos, pon atención a las sensaciones dándote cuenta de cualquier diferencia en las sensaciones en tu cuerpo. Luego encuentra el punto de equilibrio en el que el peso de tu cuerpo esta perfectamente balanceado en los dos lados, de nuevo siente y compara.
  • En una postura que te sea familiar nota las sensaciones en tu cuerpo. Luego, alarga la inhalación o la exhalación concentrando tu atención en las sensaciones que resultan y en como difieren de las sensaciones al principio.
  • En una posición que te sea conocida, siente las sensaciones en tu cuerpo. Luego contrae los músculos de tus brazos, piernas y torso concentrándote claramente en las sensaciones que resultan y cuales son las diferencias con las sensaciones al principio. Después afloja todos los músculos tanto como sea posible y de nuevo ponle atención a las sensaciones y las diferencias.

Estos cambios en la práctica pueden ofrecernos una perspectiva diferente, ayudándonos a mirar con la mente del principiante y así contribuyendo a descubrir una nueva forma de practicar. Al mismo tiempo estos cambios de perspectiva nos dan pautas para afinar nuestra manera de practicar.

La vida es un flujo constante de eventos y circunstancias que cambian constantemente y que se despliegan de manera única para responder específicamente a las variaciones de los numerosos elementos que participan en ella. La vida es vibrante pues todo cambia y nada permanece igual. Las acciones mecánicas tienen resultados en los que falta esa energía vibrante que tiene la vida. Espero que al activar tu mente de principiante recibas una perspectiva nueva de tu propio mundo.

Namaste,

Rubén

 

Asana, Nidra, Pranayama, Chanting and Meditation

Many people associate Yoga mostly with physical movement. However, Yoga is much more than physical exercises. Yoga is a complete system of practices that creates a deep-rooted sense of stillness and awareness. However, very often there is not enough time in a regular class to explore multiple techniques in more depth. I feel that it is important to give Yoga students opportunities to deepen their practice by exploring traditional Yoga techniques.

I will offer a special class this month, The Total Yoga Experience, a 3.5 hour long class that helps students move progressively inward. The class includes Asana (movement), Yoga Nidra (deep relaxation), Pranayama (breathing exercises), Chanting and Meditation (focused attention and sustained attention). My goal is to use these techniques to help students integrate breath, body, mind and spirit to find deeper clarity, relaxation and awareness.

I will offer the class at two different locations in Tampa:

  • Sunday, May 18th from 1:30 to 5pm at Namaste Yoga Studio (813) 505-1850
  • Saturday, May 31st from 1:30 to 5pm at The Soul Mirror (813) 964-1156
  • If you live in Tampa, I hope you get a chance to try this class.
    Namaste.

     

    Relajamiento al final del día

    Icon/ Icono

    En estos tiempos en los que parece que nuestras vidas son cada vez mas frenéticas, relajarse al final del día es una necesidad. Aquí esta una sencilla y fácil sugerencia que puede ser útil para descansar y desestresarte.

    Preparación

    Puedes practicar esta postura al llegar a casa o como preparación para dormir. Coloca una manta doblada en el piso con un lado al lado de una pared. Quítate tus zapatos y medias y ponte ropa cómoda.

    Piernas en la pared – Viparita Karani

    Legs on the wall \ Piernas en la pared

    • Comienza sentado en la manta con tus rodillas flexionadas, las plantas de los pies en el piso y con la pared a uno de tus lados (derecho o izquierdo) de forma que la parte externa de una de tus caderas esté junto a la pared.
    • Usa tus manos como soporte, reclínate sobre tu espalda y al mismo tiempo levanta tus piernas girando sobre tu pelvis de modo que la parte posterior de tus muslos este recostada en la pared.
    • Asegúrate que la zona lumbar de tu espalda y la parte posterior de tu pelvis (el hueso sacro) estén en contacto con el piso. Deja que tus brazos descansen en el piso a los lados de tu cuerpo con las manos separadas unos treinta centímetros de tu pelvis. Esta es la postura, piernas en la pared – Viparita Karani. (Mira la imagen arriba).
    • Ahora vamos a usar nuestra respiración para relajarnos y tomar consciencia en esta postura. Sin hacer ningún cambio, observa con atención los suaves movimientos de tu respiración. Nota las sensaciones que acompañan cada movimiento de tu respiración. Continúa observando tu respiración por varias rondas de exhalación e inhalación.
    • Durante varias rondas de respiración, concéntrate en tu exhalación, dejando que los pensamientos en tu mente se disuelvan.
    • Ahora, concéntrate en la inhalación. Inhala más profundamente sin forzar nada mientras observas las sensaciones en tu cuerpo.
    • Nota si hay sensaciones que llaman tu atención mientras que continuas respirando cómodamente.
    • Cierra tus ojos y deja que tu respiración se mueva a su propio ritmo. Relájate.
    • Mantén esta posición durante varios minutos.
    • Cuando te sientas listo para cambiar de posición, flexiona tus rodillas suavemente hacia tu pecho.
    • Poco a poco gira sobre tu lado y siéntate en una posición confortable.
    • Respira profundamente, nota las diferencias entre como te sientes en este momento y como te sentías antes de hacer esta practica. Disfruta el resto del día.

    Una alternativa

    Si por alguna razón esta postura no es cómoda, puedes hacer esta práctica reclinado en el piso con las rodillas flexionadas y la parte inferior de las piernas reposando sobre una silla como en la imagen debajo.

    Legs on chair \ Piernas en la silla

    Cualquiera de estas dos posturas puede ser excelente para relajar las piernas y la parte inferior de la espalda después de caminar o de pasar bastante tiempo de pie o sentado.

    Dedicar un poco de tiempo al final del día para relajarnos nos ofrece la oportunidad de conectar con nuestro silencio interior, de modo que nuestras mentes y cuerpos pueden relajarse y recibir un merecido descanso. Mucha gente siente que este ejercicio les ayuda a dormir más profundamente.

    ¡Que tengas una práctica excelente!
    Namaste.

     

    Práctica de Yoga de 10 minutos

    Movement / Movimiento

    Para quienes quieran practicar en casa, aquí está una práctica de 10 minutos que puede ser adaptada y modificada de acuerdo a tus necesidades. (Si no has leído la limitación de responsabilidad todavía, te pido que la leas.)

    Sugerencias

    Lee las sugerencias e instrucciones e imprime el diagrama para tener una referencia mientras practicas. Ten en cuenta las siguientes sugerencias, que pueden ser de utilidad:

    • Usa la respiración ujjayi durante toda la práctica.
    • Sincroniza tus movimientos con tu respiración.
    • Haz que cada postura sea el balance perfecto entre estabilidad y relajamiento.
    • Recuerda que no hay necesidad de crear dolor al practicar Yoga.
    • Si es posible, acuérdate de relajar tu cara, mirada y hombros.

    La práctica

    1. Centrarse – Comienza recostada en el piso sobre una manta o estera de Yoga con las rodillas dobladas, las plantas de los pies en el piso y los brazos estirados en el piso a los lados de tu torso. Deja a un lado todo lo que no esté presente en este momento y concentra tu atención en el ritmo natural de tu respiración, notando el nivel de energía en tu cuerpo y poniendo atención a las sensaciones que aparecen. Después de varias rondas de respiración, cambia de tu respiración natural a la respiración ujjayi para cada inhalación (IN) y cada exhalación (EX) sin ningún esfuerzo.
    2. Inhala levantando los brazos, bajando luego los brazos hasta el piso a los lados de la cabeza. Al exhalar retorna los brazos a la posición inicial. Repite 5 veces.
    3. Apanasana – Al exhalar, levanta los dos pies del piso y descansa cada mano sobre cada rodilla trayendo las rodillas hacia el pecho. Al inhalar empuja las rodillas en la dirección opuesta. Repite 4 veces.
    4. Dvipada Pitham – Regresa los pies al piso y los brazos al lado del torso. Alinea los talones con las articulaciones de las caderas. Al inhalar presiona los pies en el piso con firmeza levantando las caderas y los brazos. Cuando las caderas llegan al punto más alto, los brazos llegan al piso a los lados de la cabeza. Al exhalar, regresa los brazos y las caderas a la posición inicial. Repite 4 veces.
    5. Chakravakasana – Adopta la posición del niño, con las tibias en el piso, las rodillas flexionadas, el pecho sobre los muslos y la frente sobre el piso. Estira los brazos hacia el frente con las manos separadas la misma distancia que los hombros, está es la posición del niño extendido. Al inhalar presiona con firmeza las manos y las rodillas levantando el torso de manera que quede paralelo al piso mientras que tus muslos y brazos estan perpendiculares al piso. Trata de alinear los hombros directamente sobre las manos y las articulaciones de las caderas directamente sobre las rodillas y mira hacia el frente. Al exhalar regresa a la posición del niño extendido. Repite 4 veces.
    6. Vajrasana – Comienza en la posición del niño extendido, lleva las manos hacia atrás, descansando las manos sobre la parte posterior de la pelvis con las palmas de las manos apuntando hacia el cielo, esta es la posición inicial. Al inhalar, levanta los brazos hacia los lados y finalmente hacia arriba mientras levantas el torso de forma que estas de rodillas con el torso vertical y los brazos extendidos hacia arriba. Exhala regresando a la posición inicial. Repite 4 veces.
    7. Ekapada Ustrasana – Levántate de la posición del niño hasta estar erguido de rodillas. Lleva el pie derecho hacia adelante creando un ángulo de 90 grados entre el muslo derecho y la pierna derecha de modo que el talón derecho esté directamente debajo de la rodilla derecha. Mantén la rodilla izquierda en el piso. Descansa la mano derecha sobre el muslo derecho mientras que tu brazo izquierdo está en reposo colgando al lado del torso, esta es la posición inicial. Al inhalar levanta el pecho y el brazo izquierdo hacia arriba mientras que flexionas la rodilla derecha. Al exhalar regresa a la posición inicial. Repite 4 veces y luego cambia de lado de modo que el pie izquierdo esté al frente y la rodilla derecha en el piso, repitiendo el mismo movimiento en este lado 4 veces.
    8. Tadasana – Párate derecha, con los pies firmemente apoyados en el piso, manteniendo el peso del cuerpo distribuido igualmente entre la parte anterior y la parte posterior de cada pie. También, equilibra el peso del cuerpo entre el pie izquierdo y el pie derecho y deja que la pelvis este perfectamente nivelada, es decir, sin inclinar la pelvis hacia adelante o hacia atrás. Relaja los hombros. Toma 3 rondas de respiración profunda poniéndole atención a las sensaciones en tu cuerpo.
    9. Urdhva Hastasana – Comenzando en Tadasana, inhala profundamente levantando los brazos hacia arriba hasta que los brazos formen una línea recta con el resto del cuerpo. Recuerda relajar los hombros y tal vez trata de iniciar el movimiento desde el ombligo. Exhala regresando los brazos a la posición inicial. Repite 4 veces.
    10. Ardha Chandrasana – Comenzando desde Tadasana, inhala extendiendo los brazos hacia arriba (urdhva hastasana). Exhala estirándote hacia el lado derecho, bajando el brazo derecho hacia el muslo derecho mientras que el brazo izquierdo se eleva sobre la cabeza hacia arriba y hacia la derecha. En la siguiente inhalación regresa al centro, con los dos brazos levantados y la columna estirándose hacia arriba. En la siguiente exhalación repite el estiramiento esta vez hacia el lado izquierdo. Repite el estiramiento hacia los dos lados 4 veces.
    11. Ardha Uttanasana – Desde Tadasana, inhala levantando el esternón y los brazos hacia arriba. Al exhalar extiende los brazos hacia los lados mientras que inclinas el torso hacia adelante desde las articulaciones de la cadera hasta que el torso este paralelo con el piso. Si sientes tensión en la parte posterior de los muslos flexiona las rodillas tanto como sea suficiente para reducir la tensión. Al inhalar levanta el torso hasta la posición vertical y luego exhala regresando a Tadasana. Repite 4 veces.
    12. Virabhadrasana I – Desde Tadasana, inhala tomando un paso hacia adelante con el pie derecho levantando al mismo tiempo los dos brazos hacia arriba. Presiona firmemente los dos pies en el piso y al exhalar flexiona la rodilla derecha tratando de formar un ángulo de 90 grados. En la siguiente inhalación presiona el pie derecho en el piso, estirando la rodilla. Repite 3 veces. Termina con una exhalación regresando a Tadasana.
    13. Ardha Utkatasana – Desde Tadasana, inhala levantando el esternón y los brazos hacia arriba. Al exhalar flexiona las rodillas tanto como sea posible sin ningún dolor. Inhala presionando los pies en el piso regresando a la posición vertical. Repite 3 veces. Termina con una exhalación regresando a Tadasana.
    14. Sukhasana – Siéntate en el piso con las piernas cruzadas. Toma 3 respiraciones profundas observando las sensaciones en tu cuerpo.
    15. Urdhva Prasarita Padasana – Reclina tu espalda en el piso, flexiona las rodillas y levanta los pies del piso unos 20 centímetros, esta es la posición inicial. Inhala levantando los brazos hacia arriba y hacia atrás hasta que cada brazo llegue al piso a cada lado de la cabeza. Al mismo tiempo estira las piernas hacia arriba de modo que las piernas queden perpendiculares al piso. Exhala regresando los brazos y las piernas a la posición inicial. Repite 4 veces.
    16. Jathara Parivarttanasana – Al inhalar estira los brazos en el piso formando una línea recta con los brazos y los hombros, mantén las rodillas dobladas y los pies flotando a unos 20 centimetros del piso. Exhala manteniendo los hombros en contacto con el piso y bajando las piernas hacia el lado derecho. Inhala regresando las piernas al centro y repite el mismo movimiento hacia el lado izquierdo. Repite 4 veces.
    17. Apanasana – Recostada con la espalda en el piso descansa cada mano en su rodilla correspondiente. Al exhalar trae las rodillas hacia el pecho. Inhalando empuja suavemente las rodillas en la dirección opuesta hasta que los brazos estén estirados. Repite 4 veces.
    18. Savasana – Acuéstate boca arriba con las piernas estiradas, los talones separados entre 60 y 90 centímetros, los brazos estirados en el piso y las manos separadas unos 30 centímetros de la pelvis con las palmas de las manos hacia arriba. O, si prefieres, puedes recostar tu espalda en el piso, flexionando tus rodillas y manteniendo las plantas de los pies en el piso y los brazos en el piso a los lados del tronco con las palmas de las manos hacia arriba. En la postura del muerto te relajas completamente, sin controlar tu cuerpo o tu respiración. Descansa en calma observando tu respiración al menos por 12 rondas de inhalación y exhalación.

     

    Diagrama de la practica de Yoga en 10 minutos

    10 minute Yoga practice/Practica de Yoga de 10 minutos

    Adapta la práctica a TUS necesidades

    Esta secuencia es solo una sugerencia. Por supuesto, dado que el Yoga es un camino de auto descubrimiento, siempre debes adaptar y modificar las posiciones de modo que sean perfectas para ti, es decir, sin demasiado esfuerzo ni demasiado relajamiento. Esta puede ser una buena manera de empezar a practicar en casa o de complementar las clases a las que asistes regularmente.

    Notando los efectos

    Nota que pasa cuando realizas esta práctica 2 o 3 veces a la semana por 3 o 4 semanas. Observa como te sientes antes y después de la práctica. Es posible que encuentres diferencias a nivel físico, mental o emocional. ¿Que diferencias observas? ¿Cuales son los efectos de tu práctica? ¿Notas alguna diferencia en el discurrir de tu día? ¿Sientes que tienes más o menos energía? ¿Sientes que tu práctica afecta tu estado de ánimo o como duermes?
    Responder estas preguntas te ofrecerá una nueva percepción de tu practica y de su relación con tu vida diaria.

    Espero que disfrutes tu práctica!
    Namaste.

     

    Práctica inspirada

    Arboles/Trees

    Respiración ujjayi

    Una forma de respirar que es especialmente útil para enfocar nuestra atención se llama ujjayi. En la respiración ujjayi, que significa victorioso, contraemos ligeramente la parte posterior de la garganta, concretamente la glotis. Este tipo de respiración produce un sonido en la garganta que es similar al sonido del mar. Usar la respiración ujjayi en nuestra práctica de Yoga nos ayuda a anclar nuestra atención en el movimiento continuo y fluido de nuestra respiración.

    Aprendiendo

    La forma más fácil de aprender la respiración ujjayi es:

    • Abriendo la boca y respirando por la boca como si estuviéramos tratando de empañar un espejo frente a nosotros, respirando así escuchamos el sonido en la parte trasera de la garganta
    • Relajando el cuello, aflojando la mandíbula y la boca y respirando de esta forma varias veces hasta que sentimos que la respiración fluye suavemente
    • Juntando los labios ligeramente
    • Continuamos respirando sin sobresaltos por la nariz mientras escuchamos el sonido de nuestra respiración
    • Verificando que no estamos creando ninguna tensión en la cara, el cuello o la garganta.

    Movimiento y sonido

    Al empezar a practicar la respiración ujjayi, es posible que tengamos una tendencia a hacer el sonido más fuerte de lo necesario. Si tenemos en cuenta que estamos usando el sonido para concentrarnos y para observar nuestra respiración, entonces es claro que el sonido no debe ser fuerte, sino que simplemente debemos poder oírlo. A medida que nos familiarizamos con este tipo de respiración podemos dejar que la respiración ujjayi se convierta en el eje central de nuestra practica de posturas de Yoga (asanas). Dicho de otra forma, anclamos nuestra práctica en la integridad de nuestra respiración, poniendo siempre atención a la calidad de cada inhalación y cada exhalación. Cuando el flujo de la respiración esta firmemente establecido podemos escoger que sea la respiración la que inicia cada movimiento y así sincronizamos de manera optima nuestros movimientos físicos con los movimientos de nuestra respiración. En síntesis, si no escuchamos el movimiento de nuestra respiración no debe haber movimiento físico.

    Ventajas de la respiración ujjayi

    Usar la respiración ujjayi en nuestra practica de asanas tiene numerosos beneficios:

    • Enfoca nuestra atención en el momento presente
    • Ayuda a verificar que nuestra respiración es fluida y continua
    • Al restringir el paso de aire, fortalece los pulmones
    • Incrementa gradualmente la capacidad de nuestros pulmones
    • Fortalece los músculos abdominales
    • Ayuda a mejorar la concentración
    • Da una calidad de meditación a nuestra práctica

    Como en los demás aspectos de la práctica del Yoga, no hay necesidad de forzar la respiración cuando hacemos ujjayi. Es más, la respiración ujjayi siempre debe ser íntegra, es decir, no debe ser forzada, tensa, y tampoco debe desplomarse. Por el contrario, nuestra respiración ujjayi se debe sentir cómoda y sin sobresaltos durante toda la práctica. Usar la respiración ujjayi desarrolla nuestra atención y sensibilidad a las cualidades de la respiración y por tanto promueve nuestra atención y sensibilidad en otros aspectos de nuestra práctica de Yoga. Además, al mejorar la calidad de nuestra atención nos muestra con mayor claridad nuestros estados físicos, mentales y emocionales. Por consiguiente, podemos ajustar nuestra respiración de la manera más apropiada a nuestras necesidades y circunstancias, tanto en nuestra práctica de Yoga como en nuestra vida cotidiana.

    Disfruta el sonido del mar en tu garganta la próxima ver que practiques Yoga.
    Namaste.

    P.D. Hay un excelente artículo en inglés acerca de la respiración en:
    http://www.movingintostillness.com/book/yoga_breathing.html

     

    Respirando con Atención

    Ocean/ Mar

    Dos mares

    El planeta tierra está rodeado por dos océanos, un océano de agua y uno de aire. El movimiento perpetuo de estos dos océanos resulta de la interacción entre la energía del sol y la fuerza de gravedad. El movimiento de estos dos océanos es esencial para la vida. De manera similar, el movimiento de aire hacia adentro y afuera de nuestro cuerpo es una manifestación evidente de la circulación de energía que nos mantiene con vida. Por tanto, no es para nada sorpredente que exista toda una serie de prácticas en el Yoga, conocidas como Pranayama, que tienen como objetivo crear conciencia acerca de la respiración. Tener conciencia de las conexiones entre nuestra respiracion, nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestras emociones puede ser útil para entender mejor quienes somos y como actuamos.

    La respiración como punto focal

    Si entendemos el Yoga como un viaje de auto-descubrimiento que integra las acciones de nuestra respiración, cuerpo, mente y espíritu para poder estar completamente presentes, entonces parece apropiado buscar un punto focal que sirva de pilar y guía para nuestra práctica de Yoga. Uno de mis profesores de Yoga favoritos, Erich Schiffmann, dice en un video espectacular, Ali Mac Graw Yoga Mind & Body ( en inglés ), que la respiración es el elemento más importante en la práctica de Yoga. Ya que nuestras mentes tienden a centrarse en el pasado o el futuro y dada la propensión de nuestros cuerpos a desarrollar hábitos, tiene bastante sentido usar nuestra respiración como ancla de nuestra práctica pues la respiración solamente existe en el presente. Además, el enfocar nuestra atención en la respiración nos recuerda que la calidad de nuestra vida está íntimamente ligada a la calidad de nuestra respiración.

    Observar la respiración

    La forma más fácil de empezar es simplemente observando nuestra respiración natural y espontánea. Podemos hacer esto fácilmente recostándonos en una manta en el suelo con nuestra espalda confortablemente en el suelo, nuestra cabeza alineada con el resto del cuerpo, nuestras rodillas dobladas y las plantas de los pies en el suelo. Cerrando los ojos podemos concentrar nuestra atención suavemente en los movimientos sutiles de nuestro abdomen subiendo y bajando a medida que inhalamos y exhalamos. No es necesario que hagamos ningún cambio en la manera que estamos respirando; todo lo que tenemos que hacer es observar al respiración y notar las sensaciones, emociones, pensamientos y sentimientos que afloran a medida que respiramos. Podemos hacer esto por unas 8 o 10 rondas (cada ronda está compuesta por una inhalación y una exhalación). Hacer esto puede ser bastante relajante.

    Podemos continuar este proceso de exploración de nuestra respiración haciendo nuestra respiración más profunda, pero, por supuesto sin forzar nada. A medida que observamos nuestra respiración podremos notar que algunas veces la inhalación/exhalación no es fluida y pareja y que, por el contrario, se siente bastante irregular y precaria. En estos casos, es bueno respirar más lenta y suavemente hasta que el ciclo de la respiración se siente tan suave y fluido como sea posible. Cuando esto se logra podemos aprovechar para notar de nuevo que sensaciones asociamos con diferentes formas de respirar. Es posible que al profundizar nuestra respiración empecemos a tener preguntas como, ¿Estoy respirando correctamente? ¿Debería empezar mi inhalación en el abdomen o en el pecho?

    La integridad de la respiración

    Cuando estas preguntas afloran, una forma viable de responderlas (además de preguntarle a nuestro profesor de Yoga) es explorar las opciones que tenemos. Por ejemplo, podemos respirar normalmente durante varias rondas de respiración, iniciando después la inhalación desde el bajo vientre por varias rondas más y poniendo atención a las sensaciones que resultan y luego regresando a la respiración normal. Así podemos experimentar con diversas maneras de respirar, siempre observando atentamente los efectos de cada forma de respirar. A medida que exploramos vamos descubriendo como modificar la respiración para crear diferentes sensaciones.

    Un criterio útil para escoger la forma de respirar mas apropiada es que la respiración tenga integridad. En otras palabras, cuando nuestra respiración tiene integridad se siente completa y nos da energía. Cuando la respiración es íntegra, se siente fluida, tranquila, con buen soporte y sin obstrucciones ni sobresaltos. Obviamente, es importante ajustar nuestra respiración a las exigencias de lo que estamos haciendo. Por consiguiente, en algunos casos, necesitaremos que la respiración nos llene de energía mientras que en otras ocasiones será más apropiado que la respiración nos ayude a relajarnos. Eso si, aunque cambien las características de la respiración, en todos los casos debemos sentir que nuestra respiración es íntegra para asegurar que nos ofrece el soporte que necesitamos.

    Crear mayor conciencia de las conexiones entre la respiración y como nos sentimos puede ayudarnos a escoger la mejor manera de respirar de acuerdo a las exigencias de cada situación. Espero que estas ideas te sean útiles para explorar tu propia respiración, tu estado de ánimo y tus emociones.
    Namaste.

     

     

    El Yoga y la comida

    Mercado/ Market

    Comida y Confusión

    Comer es un privilegio que no está al alcance de todos. Es esperanzador ver esfuerzos internacionales para proponer soluciones a este problema. Muchos de nosotros tenemos la fortuna de poder escoger que queremos comer. Sin embargo, en los últimos años, decidir que comer se ha vuelto un tema complicado. En parte, esta complejidad es el resultado de tener más opciones alimenticias y también el aumento en el interés por estos temas. Por ejemplo, existen diversos blogs dedicados a temas de comida (por ejemplo Gastronomia & Cia, Vida Sana, Comidas Saludables, entre otros) así como también innumerables libros y articulos acerca de nutrición. (En la versión en inglés de este artículo hay una lista de blogs y libros en inglés). Con tanta información a veces resulta difícil decidir que comer.

    Una pregunta sencilla

    ¿Que comer? es una pregunta muy sencilla con respuestas que han ido crediendo en diversidad y complejidad. Tal vez, la complejidad de las respuestas se incrementa cuando consideramos los elementos que influyen en las interrelaciones entre la comida y el medio ambiente. Es decir, cuando nos detenemos a considerar las interrelaciones entre nosotros, nuestra comida y el mundo que nos rodea empezamos a comprender que dichas relaciones están compuestas por múltiples capas, direcciones e influencias que en general no son tan simples. A medida que aprendemos más acerca de la comida encontramos que hay muchos factores que afectan su calidad, incluyendo su composición, la forma en que se cosecha, y su región de origen de donde proviene. Además la cercana relación entre la comida y la salud, sigue llamando nuestra atención. Por ejemplo, el aumento en las alergias a los alimentos ha sido significativo. En EE.UU. las alergias a los alimentos aumentaron 400% en los últimos 20 años. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud una combinación de cambios a nivel global, social y personal ayuda a crear cambios en la alimentación que causan enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión arterial, derrame cerebral y algunas formas de cáncer. Algunas de estas enfermedades se denominan “enfermedades occidentales” debido a su conexión con la dieta tradicional de los paises occidentales industrializados. Además, recientemente se habla a menudo de la epidemia mundial de la obesidad. También se habla del impacto ambiental de algunas industrias productoras de alimentos.

    En el libro In Defense of Food (en inglés), el autor Micahel Pollan ofrece una respuesta simple a la pregunta ¿Que comer para tener una salud óptima?:
    Comer comida. No en demasía. Sobre todo plantas.“. Pollan clarifica esta respuesta simple en el libro, demostrando como la complejidad en elegir la comida más apropiada para maximizar la salud se debe a la intrincada red de relaciones entre las industrias de producción de comida, el mercadeo y las políticas gubernamentales. Pollan propone una lista para ayudar a los lectores a elucidar que es considerado como comida, que comida comer y como comerla. El mismo autor admite que la existencia de un libro de este tipo es un indicio de nuestra confusión acerca de la comida.

    Dieta Yóguica

    Decidir que comer para mantener una salud óptima no es algo reciente. Desde la perspectiva del Yoga, el texto de Hatha Yoga clásico más antiguo, el Hatha Yoga Pradipika (siglo XV) describe en el capítulo 1, versos 59 a 65, las comidas que los Yoguis deben evitar, las comidas que se consideran benéficas y también la cantidad de comida que se considera apropiada. En los sitios web que ofrecen información acerca del Yoga, no parece que haya alguno que cite el Hatha Yoga Pradipika en cuestiones de dieta. Esto se entiende, en parte por las diferencias que resultan del tiempo y la ubicación geográfica, y en parte también porque algunas de las prácticas en este tratado (aunque no necesariamente aquellas relacionadas con la alimentación) parecen extremas y tal vez inapropiadas. En general, la información contemporánea acerca del Yoga sugiere que la dieta Yóguica es una dieta vegetariana. Sin embargo, al leer la definición de vegetarianismo encontramos una clasificación con varias subdivisiones: ovo lacto vegetarianismo, lacto vegetarianismo, ovo vegetarianismo, veganismo, lacto-cerelianismo, frutarismo, crudivorismo, etc.

    Etiquetas y Preguntas

    En vez de clarificar el tema, las fuentes de información acerca del Yoga parecen incrementar la confusión. Me parece que donde sea que buscamos las respuestas a la simple pregunta: ¿Que comer? más que respuestas encontramos etiquetas que determinan (con niveles variados de flexibilidad) que podemos comer y que debemos evitar en nuestra dieta.

    Siento que la intención del Yoga es clarificar nuestras vidas. Es más, la práctica de Yoga se enfoca a optimizar el flujo de nuestra energía física, mental y emocional para que podamos participar completa y conscientemente en las interconexiones que constituyen la vida. Prácticar Yoga no se trata de tener una lista de reglas predeterminadas que seguimos mecánicamente. Por el contrario, la práctica de Yoga nos exige que pongamos atención, estemos presentes y tomemos decisiones inteligentes basados en nuestra experiencia y en nuestras conexiones con la vida. Por consiguiente, la perspectiva yóguica a la dieta tiene en cuenta nuestras circunstancias y necesidades individuales al mismo tiempo que facilita el flujo óptimo de energía y posibilita nuestra activa participación en nuestras vidas. En caso de dudas acerca de que comer, sugiero usar dos preguntas para confirmar nuestras opciones alimenticias:

    • ¿Facilita esta comida el flujo de mi energía física, mental y emocional?
    • ¿Me ayuda esta comida a participar completa y conscientemente en las interconexiones que constituyen el flujo de la vida?

    Si la respuesta a las dos preguntas es un SI! inequívoco, lo más seguro es que la comida que vamos a comer sea exactamente lo que necesitamos y por tanto será deliciosa y nutritiva.

    Namaste

     

    ¿Alguien más practica Yoga contigo?

    Lluvia/Rain

    ¿Hay alguien susurrando en tu oido?

    En estos días me acordé de un video acerca de Ben Zander ( en inglés), un profesor que inspira. En el video (3:10)



    Zander dice que, en general, un músico no está solo en el escenario, sino que hay dos personas, una tratando de tocar una pieza musical y otra que susurra en el oído del músico: “no ensayaste lo suficiente…¿sabes cuanta gente puede tocar esta pieza mejor que tú?…aquí viene la parte en la que te equivocaste la vez pasada…” y muchas otras palabras perjudiciales.

    Cuando practicamos Yoga en la estera, a menudo encontramos voces internas que nos distraen. Por ejemplo, tal vez oímos a nuestro asistente personal ofreciéndonos una larga lista de llamadas, citas y asuntos pendientes, o el cocinero planeando el menú que comeremos después de nuestra práctica, o el entrenador que nos instiga a superar nuestros logros pasados o a la persona que está al lado nuestro, o el asesor de imagen dirigiendo nuestra atención al estilo o color de los atuendos de las otras personas.

    Este es el momento más importante

    En el video, Zander subraya la importancia de estar presente cuando dice: “Este es el momento, este es el momento más importante, justo ahora”. Yo estoy completamente de acuerdo. Aún más, siento que no hay ningún otro momento. Estamos aquí y ahora y no podemos estar en ningún otro tiempo o lugar.

    En otro video (2:10) ( en inglés)



    Zander dice que sucede una transformación total cuando vemos que “hemos estado escondiéndonos, sustrayéndonos y evitando tomar riesgos al estar sentados en la última fila en nuestras vidas”.

    En mi opinión, la transformación de la que habla Zander se activa cuando estamos completamemente presentes. Al meternos de lleno en el momento presente nos damos cuenta que las voces que tratan de distraernos de este momento no nos permiten ver claramente que cada instante trae consigo el conocimiento y los recursos necesarios para responder en una forma vital y apropiada a las preguntas y retos específicos que ese instante trae consigo. Por tanto, es esencial que estemos atentos al momento presente.

    Entablar una amistad con cuerpo y mente

    En mi opinión, la práctica de Yoga es una cita que hacemos con nosotros mismos para aprender quienes somos. Sin embargo, nuestras mentes y cuerpos con su inclinación a seguir sus hábitos y costumbres, nos distraen, quitando nuestra atención de lo que estamos haciendo. Tratar de controlar la mente y el cuerpo es una forma no muy conducente para mantener nuestra concentración. Por mi parte prefiero la perspectiva que ofrece Vanda Scaravelli en su libro Awakening the Spine ( en inglés) cuando dice que debemos dar a nuestros cuerpos: “instrucciones claras dictadas, no por nuestra ambición, obligaciones o reacciones, sino por una percepción lúcida y precisa de lo que sentimos. Si somos sensibles a lo que nuestro cuerpo pide, el responderá espontáneamente en una forma inesperada y natural, sin esfuerzo. Debemos establecer una amistad con nuestros cuerpos y nuestras mentes.

    Así que, en vez de ver a nuestro cuerpo y nuestra mente como obstáculos que requieren ser controlados por la fuerza, podemos escoger entablar una amistad con cuerpo y mente para que nos ayuden y apoyen nuestra intención de aprender y ser más sensibles a los estímulos que percibimos. Al poner toda nuestra atención y al cultivar nuestra curiosidad por aprender estamos alimentando nuestra motivación para permanecer completamente presentes en nuestra práctica. Como resultado, nuestra práctica de Yoga nos ayuda a descubrir e integrar el sinnúmero de relaciones que existen entre el cuerpo, la respiración, la mente y nuestro corazón. Cuando sucede esta integración no hay distracciones, solo hay espacio para hacer las cosas de verdad. Si esto sucede, aunque solo sea por un segundo en una postura, nuestra práctica nos transforma pues nos muestra la posibilidad de extender este modo de ser a todo lo que hacemos. Por consiguiente, todo lo que hagamos será la mejor expresión de quienes somos y por lo tanto será único, genuino, creativo e innovador.

    La próxima vez que sientas una voz interna que te distrae de lo que estás haciendo en tu estera, escoge no quedarte sentado en la última fila en tu práctica y suavemente invita a tu mente y a tu cuerpo a contribuir esa misma energía al proceso de auto-descubrimiento. A medida que practicamos más y más, iremos mejorando nuestra capacidad para participar completa y activamente en el Yoga y, por que no, en nuestras vidas.
    Namaste