El regalo del silencio

sunset in Koh Lanta/atardecer en Koh Lanta

“En la actitud de silencio el alma encuentra el camino más claramente, y lo que nos resulta esquivo y engañoso se resuelve a sí mismo con claridad cristalina” Mahatma Gandhi

Ruido

Muchos de nosotros asociamos las celebraciones decembrinas con dar y recibir regalos. Sin embargo, si sientes que ya tienes demasiadas cosas (excelente video en inglés), puedes darte un regalo positivo, transformativo, gratuito y realmente inestimable. El regalo del que hablo es el regalo del silencio.

Vivimos rodeados de muchas fuentes de sonidos y ruidos. Se podría decir que vivimos en un mundo que es cada vez más ruidoso.

Además del creciente número de ruidos y sonidos a nuestro alrededor, la estridencia también ha ido aumentando. Este es un elocuente ejemplo de lo que se llama la guerra de la estridencia –loudness war (excelente video en inglés):

No es sorprendente que sintamos que hay demasiado ruido en nuestras vidas.

Pratyahara

Una de las ramas del Yoga se llama pratyahara. Algunos autores como T.K.V. Desikachar (en El corazón del Yoga) y A.G. Mohan (en
Práctica del Yoga para el cuerpo y la mente) se refieren a pratyahara como una práctica en la que retiramos nuestras mentes del procesamiento de información proveída por los sentidos. Pratyahara, dirige nuestra atención a la importancia de tomar un descanso de los estímulos externos. Muchos de nosotros notamos que nuestras mentes saltan continuamente para uno y otro lado, y que los estímulos sensoriales externos contribuyen a exacerbar nuestra distracción. Aquí es donde pratyahara puede ser un regalo que nosotros podemos agradecer. Existen muchas técnicas para la práctica de pratyahara, el regalo del silencio es una muy simple.

La técnica paso a paso

Es importante aclarar que oír un sonido es un proceso. El sonido es emitido por una fuente externa y es recibido internamente por nuestros órganos auditivos. Una vez registramos el sonido, procedemos a procesarlo en diferentes formas. Así que el regalo del silencio requiere de nuestras acciones a dos niveles, externo e interno.
Primero, para darte el regalo del silencio, crea una intención clara de hallar 5 minutos diarios para encontrar el silencio.

  • Crea tu intención de permitir que el silencio surja durante 5 minutos, aún en medio de ambientes muy ruidosos.
  • Haz una pausa en tus actividades.
  • Observa cuales son las fuentes de sonido y ruido en tu entorno inmediato. Luego, conscientemente apaga las fuentes que puedes controlar, como el radio, la televisión, el teléfono móvil/celular, el computador/ordenador, el ipod, etc.
  • Después de apagar las fuentes externas de ruido/sonido, observa si hay un proceso interno que continúa produciendo “ruido mental”. A menudo estos ruidos son pensamientos incompletos que flotan en nuestras mentes. En vez de tratar de extinguir estos ruidos mentales a la fuerza, simplemente los observamos y los dejamos flotar a la deriva. Esto es generalmente más sencillo de lo que imaginamos, pues la series de pensamientos incompletos es bastante incoherente. Cada vez que una fuente nueva de ruido, interno o externo, surge la observamos y luego la dejamos desvanecer.
  • Observa todos los sonidos que contribuyen a la sensación de ruido. Tal vez puedes comenzar escuchando los sonidos más distantes, pero sin tratar de identificar cada sonido y sin concentrarte demasiado en los sonidos. Simplemente nota el sonido y continúa moviendo tu atención sin sobresaltos de un sonido a otro.
  • Observa, que a menudo que te enfocas brevemente en un sonido los otros sonidos se van a desvaneciendo.
  • Gradualmente mueve tu atención hacia los sonidos más cercanos.
  • Eventualmente nota los sonidos más próximos a ti.
  • Sin cambiar nada, observa el sonido de tu propia respiración.
  • Luego abre tu atención a oír todos los sonidos al mismo tiempo. Aunque parece paradójico, notarás que en medio de los sonidos vas a encontrar que estás en un silencio perfecto.
  • Después de 5 minutos, puedes escoger reanudar los sonidos en tu entorno.

Los resultados

Ocurre frecuentemente que sentimos una sensación de tranquilidad y claridad cuando nos sumergimos en la experiencia del silencio. Por consiguiente, algunas veces puede que sientas que quieres mantenerte en la experiencia del silencio por algunos minutos más. Para ver si esta práctica tiene sentido, y si te sirve, pon tu intención en tratar de hacerla cada día por 2 semanas sin ninguna interrupción. También observa los cambios que ocurren a medida que continúas la práctica. Por ejemplo, te podrás dar cuenta que el observar el silencio te ayuda a pensar más claramente, a sentirte más relajada(o) y a notar patrones de comportamiento que te distraen. Algunas veces puedes darte cuenta que sumergirte en la experiencia del silencio puede ayudarte a hacer tus actividades diarias.
Darte el regalo del silencio es sembrar una semilla para una transformación importante. Este es un regalo que no cuesta nada y que no requiere de un lugar, herramienta o equipo específicos. Esta es una práctica que se puede hacer en cualquier momento y que nos ayuda a desarrollar nuestra capacidad de atención, reflexión y relajamiento.

Namaste

 

 

Razones para Celebrar

Pine needles/Agujas de Pino

Estrés Navideño
No es inusual que la temporada de fiestas navideñas traiga emociones en conflicto. Las celebraciones son rituales que nos invitan a cambiar nuestras actividades rutinarias y a reunirnos con familia y amigos para celebrar. Cambiar nuestra rutina diaria nos da una oportunidad para ver nuestras actividades habituales desde una perspectiva diferente. Sin embargo, también podemos interpretar estos cambios como interrupciones negativas en nuestras actividades cotidianas. Muchas veces estos cambios añaden aún más obligaciones a nuestros días. Así que, aunque no veamos las celebraciones de fin de año como una molestia, es probable que se incremente un poco nuestra tensión y estrés. Pienso que la lista de razones para esta aparente contradicción puede ser bastante larga, desde sentirnos solitarios y desconectados hasta lamentar los excesos en el consumo de comida, bebida y cosas. A menudo he hablado con gente que espera con ansia el final de la temporada decembrina.

Haz una Pregunta
Así como las celebraciones de fin de año tienen aspectos en conflicto, entre una época de celebración y una época de tensión y estrés, nuestra práctica de Yoga puede ser una celebración de vida o una práctica que nos quita energía (en inglés).
Cuando practicamos Yoga como una celebración de vida, nuestra práctica nos ayuda a reconocer, honrar y vivir nuestra vida como es justo aquí y ahora. ¿Cómo lo hacemos? Hacemos una pausa y nos preguntamos: ¿Por que practico Yoga? ¿Cual es mi intención al practicar Yoga hoy? Y después escuchamos atentamente a la respuesta que viene desde nuestra profunda esencia interior. Cuando esta respuesta auténtica es la intención que guía nuestra práctica, nuestra práctica de Yoga se desarrolla exactamente como lo necesitamos, algunas veces expresada como una práctica restaurativa, otras veces como una secuencia de asanas que presentan un dinámico desafío físico y otras como una práctica muy contemplativa. En cada caso la práctica es una respuesta que apoya nuestras necesidades vitales.
De manera similar, podemos hacer una pausa y observar nuestras reacciones cuando los almacenes empiezan a decorar sus vitrinas con adornos navideños, cuando nuestros buzones de correo se llenan de catálogos con productos de navidad y cuando planeamos nuestras actividades para esta época. El observar y reconocer nuestras reacciones a la temporada nos prepara para hacernos preguntas como: ¿Que siento respecto a las celebraciones navideñas? ¿Cuales son mis razones para celebrar? Después de formular la pregunta esperamos en silencio hasta que la respuesta emerge claramente sin obstrucciones ni prejuicios. Cuando estamos listos Y abiertos a recibir las respuestas, ellas se manifiestan diáfanas como pensamientos, palabras, sentimientos o emociones. Sabemos que las respuestas son genuinas cuando resuenan profundamente con nosotros. La autenticidad de las respuestas, aún después de cuidadosa interrogación, permanece inequívocamente diáfana.

Vive la Respuesta
La claridad de las respuestas las hace irresistibles. Por consiguiente, podemos escoger convertir la respuesta en una intención incondicional que guía nuestras acciones de manera que podamos celebrar en una forma apropiada y congruente con nuestras creencias, necesidades y circunstancias. Al poner a un lado nuestros prejuicios acerca de las fiestas navideñas, estamos en libertad de hacer nuestra participación en las celebraciones una expresión auténtica y, al mismo tiempo, una respuesta perfecta a nuestras condiciones específicas. Cuando vivimos nuestras respuestas, todavía podemos hacer una pausa, observar y reflexionar, dándonos cuenta si el mismo sentimiento diáfano de la respuesta esta presente en nuestras acciones e interacciones. Así, nuestra participación en las fiestas de fin de año puede ser una feliz celebración de vida.

Namaste

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La calidad de nuestra participación

Ancient astronomic observatory tool/Artefacto antiguo de observacion astronomica

Se requiere hacer mil cosas a la vez
Aunque varios estudios indican que trabajar en múltiples proyectos simultáneamente (multitasking/multitarea) disminuye nuestra productividad (en inglés), parece que hacer multitasking es cada vez más común (en inglés). Parece que estamos haciendo más y más cosas a la vez, hablando por teléfono cuando conducimos, trabajando en múltiples proyectos en el computador, por ejemplo leyendo e-mail y oyendo un podcast mientras trabajamos en una tarea específica. No es sorprendente leer que el multitasking no parece ayudar en el aprendizaje (en inglés). Sin embargo, cada vez hay más trabajos donde se requiere que uno tenga experiencia haciendo multitasking. ¿Pero es multitasking algo inherentemente negativo? Multitasking, más que trabajar en múltiples tareas al mismo tiempo, es cambiar nuestra atención de una tarea a otra (en inglés).

Multitasking y Yoga
Se puede decir que practicar posturas de Yoga es una forma de multitasking. Cuando practicamos una postura de Yoga, continuamente enfocamos nuestra atención a las acciones de diferentes partes de nuestros cuerpos, enfocándonos también a nuestra respiración y a estar completamente conscientes de la experiencia en la que estamos involucrados. Por ejemplo, algunos profesores de Yoga ofrecen instrucciones bastante detalladas para algunos o todos los movimientos. Esto generalmente requiere bastante concentración. Sin embargo, mantener nuestra concentración en las acciones de la respiración, el cuerpo y la mente durante toda la práctica puede ser bastante exigente y mentalmente agotador. Una forma en la que nuestras mentes manejan estos demandas es ignorando algunas de las instrucciones para que no nos sintamos abrumados. En cambio, en nuestra práctica de Yoga cuando nuestro multitasking resulta bien todas nuestras acciones se integran, fluyendo armoniosamente y resultando en una sensación vibrante y que nos llena de energía. Si no logramos integrar todas nuestras acciones, el resultado puede ser menos agradable. Por ejemplo, nuestra mente puede distraerse pensando en algo diferente, que puede no tener un resultado tan negativo, a no ser que la distracción suceda mientras hacemos algo que realmente requiere de nuestra total atención, como estar parados de cabeza.
Estar inmersos en la experiencia
Así que parece que multitasking puede tener dos aspectos dependiendo del efecto del multitasking en el resultado final de lo que hacemos. Podemos decir que el multitasking es positivo cuando realza la calidad de nuestra experiencia y negativo cuando la disminuye. Por consiguiente, una posible manera de distinguir que clase de multitasking es el que estamos haciendo es observar la calidad de nuestra participación. En general, parece que cuando estamos auténticamente inmersos en una actividad, el multitasking que ocurre ayuda a profundizar nuestra atención a lo que estamos haciendo, por tanto mejorando la calidad de nuestra participación. Por el contrario, cuando el multitasking guía nuestra atención hacia una actividad diferente esto puede ser una señal de que no estamos completamente inmersos en la experiencia que está ocurriendo y que tal vez estamos buscando algo más interesante. En estos casos, cuando nuestra participación es mecánica o superficial, ¿tiene sentido participar? Tal vez una manera simple de confirmar que nuestro multitasking esta enfocando nuestra conciencia a la actividad que estamos haciendo es dirigir nuestra atención a la actividad presente. Cada vez que notamos que estamos cambiando a una tarea diferente, podemos tomar una breve pausa, observar y cuestionar si nuestra cambio de enfoque esta realzando (al integrar nuestras acciones) o disminuyendo (al distraer nuestra atención) la calidad de nuestra participación. Responder esta pregunta puede ayudarnos bastante a participar completamente en lo que hacemos.

Namaste

Demasiado esfuerzo y fluir

Flowing on bikes/Fluyendo en bicicleta

Esta semana leí una breve entrevista con Shiva Rea (en inglés), una Yoguini, profesora de Yoga y activista muy conocida. En la entrevista, Shiva Rea habla acerca del error más común de los principiantes en Yoga y también ofrece un consejo para las personas que están comenzando en el Yoga.

El error más común
Esforzarse demasiado es, según Rea, el error más frecuente que los principiantes en Yoga comenten. Yo agregaría, que este es un reto también para muchos practicantes del Yoga. Muchos de nosotros vivimos en sociedades muy competitivas. Por consiguiente, traemos ese espíritu competitivo a muchas áreas de nuestras vidas, incluyendo nuestra práctica de Yoga. En mi opinión, esa competitividad nos lleva a asumir que nosotros tenemos que ser capaces de hacer más hoy que ayer o que la semana pasada. Esa mentalidad de competencia nos separa de la experiencia del momento presente al empujarnos a emular o sobrepasar los ‘logros’ pasados. Rea sugiere centrarse en la experiencia de este momento para superar tal obstáculo.

El consejo
En la entrevista, Rea indica que, como principiantes en el Yoga, nosotros tal vez estamos ya familiarizados con la sensacióon de la experiencia del Yoga, especialmente cuando estamos completamente relajados y presentes en nuestra experiencia. Como Rea sugiere, “el Yoga se trata solamente de conectar con algo que siempre ha estado dentro de nosotros”. Creo que el consejo implícito es estar abierto a la experiencia del Yoga, dejando que se desarrolle desde un estado de relajamiento en vez de esforzarnos demasiado en tratar de hacer que algo ocurra –esto nos saca inmediatamente de nuestra experiencia presente al enfocar nuestra atención hacia un objetivo abstracto.
En mi opinión, esto parece similar a lo que Mihaly Csikszentmihalyi, en su libro Fluir (Flow): Una psicologia de la felicidad, llama Fluir; o sea, estar completamente inmerso en la actividad en la que te encuentras. Desde el punto de vista de Csikszentmihalyi, la experiencia de Fluir parece ser activada cuando tienes objetivos claros, pones atención a los efectos de tus actos y cuando encuentras un equilibrio entre tus capacidades y el desafío que enfrentas. En mi opinión, estos elementos de la experiencia de ‘Fluir’ estan comprendidos en la idea de Vinyasa Krama.

Poniendo el consejo en práctica
Anteriormente, mencioné que Los Yoga Sutras de Patañjali dicen que el estado de Yoga se alcanza a través de una combinación de persistencia y desapego de los resultados. Como el esforzarnos demasiado puede ser una señal de nuestro apego a resultados específicos, podemos hallar una perspectiva práctica para combinar la persistencia y el desapego en nuestra práctica de Yoga, y tal vez también en nuestras experiencias diarias. Primero, como la respiración ocurre solo en el presente, ponerle atención a la respiración enfoca nuestra atención al momento y circunstancias presentes. Segundo, en los Yoga Sutras, la persistencia requiere una práctica sincera. Por lo tanto, manteniendo nuestra atención en la respiración, podemos usar la inhalación para aclarar nuestra motivación e intenciones. Tercero, podemos usar la exhalación para relajarnos y desapegarnos de los resultados de nuestras acciones. En cambio, podemos observar neutralmente los resultados de nuestros actos, lo que, a su vez, nos sirve como punto de partida para nuestro paso siguiente.

Para estar completamente inmersos en nuestra experiencia del Yoga, simplemente dejamos ir nuestras expectativas, dándonos permiso para descubrir los resultados por medio de la observación atenta de la información que recibimos en nuestro cuerpo, respiración, mente y espíritu. Ponerle atención a la respiración, realmente puede ser una forma muy útil de concentrarnos y participar completamente en nuestras acciones. Aplicar estas ideas a algo sencillo, como hacer una postura de Yoga, puede prepararnos para participar más activamente tanto en nuestra práctica del Yoga como en otras actividades.

Namaste

Un paso a la vez – Vinyasa Krama

One step at a time/Un paso a la vez

Hacer más
A menudo tratamos de hacer más de lo que podemos o nos forzamos demasiado. Vivimos en una sociedad que nos exige dar un 110% todo el tiempo, lo que nos presiona a ir más allá de nuestras capacidades y nivel de habilidad. No importa cuan productiva sea esta estrategia, no es sostenible. Sin embargo, muchos de nosotros permitimos que esta presión se difunda a muchos, y comúnmente a todos, los campos de nuestras vidas. Por lo tanto, no sorprende que estemos tensionados y que nos sintamos abrumados pues, aun cuando todo esta muy bien sentimos que deberíamos estar haciendo más. Este parece ser un problema que nos aflige a muchos, y esto se nota comúnmente en clases de Yoga. Estamos tan pendientes de nuestras metas futuras que no nos entregamos de lleno al proceso en el que estamos y por lo tanto ignoramos nuestras circunstancias específicas y terminamos sintiéndonos insatisfechos.

Vinyasa Krama
Existe en el Yoga un principio sólido, lógico y elegante que se llama Vinyasa Krama y que ofrece una guía que podemos aplicar en múltiples áreas de nuestras vidas. De acuerdo con A. G. Mohan en Práctica del Yoga para el cuerpo y la mente, Vinyasa Krama “significa pasos ordenados y dados con inteligencia.” En otras palabras, Vinyasa Krama es una progresión inteligente y apropiada de pasos que nos enfocan hacia la dirección que deseamos. Pensemos en esta idea con más detalle.

Intención
En Yoga alineamos nuestras intenciones con nuestra esencia interior de manera que honramos nuestras intenciones a través de acciones que apoyan la vida. En algunos casos nuestra intención puede ser tan sencilla como poder relajarnos más fácilmente o profundizar nuestro conocimiento acerca de algo específico. Cuando nuestra intención viene de nuestro corazón, entendemos que tenemos muy poco control sobre el resultado final de nuestros actos y, por lo tanto, sabemos que no tiene sentido tensionarnos o preocuparnos por los resultados. Por consiguiente podemos enfocar nuestra energía en ser la mejor expresión de nosotros mismos en cada uno de nuestros actos.

Punto de partida
Como en cualquier otra actividad, una vez nuestra intención es clara, el siguiente paso es encontrar nuestro punto de partida de forma que nuestra intención pueda guiar nuestras acciones para tomar los pasos más adecuados a nuestra situación presente.

Paso a paso
Dividir la trayectoria hacia nuestro objetivo en pasos razonables nos ayuda a reconocer que el objetivo no es tan difícil de alcanzar como imaginamos. Además, al avanzar paso a paso sistemáticamente vamos adquiriendo el conocimiento y destreza necesarios para seguir adelante sin desperdiciar nuestra energía tratando de hacer más de lo que nuestra capacidad y habilidad permiten. Dar un paso a la vez también sirve como un mecanismo de seguridad pues nos ayuda a progresar gradualmente a nuestro propio ritmo mientras que facilita correcciones y ajustes sobre la marcha. Es más, cada vez que damos un paso con resultados favorables nos sentimos más seguros de nosotros mismos y por lo tanto reducimos tensiones y dudas. Finalmente, ejecutando cada paso con atención nos ayuda a comprender mejor como aprendemos y como funcionan diferentes enfoques.

Ejemplo
Un ejemplo típico que ilustra el principio de Vinyasa Krama es la preparación para hacer el Saludo al Sol (Surya Namaskar en sánscrito). Al principio, las personas que nunca han hecho Yoga piensan que el saludo al sol es largo, complicado y que parece imposible. Sin embargo, al descomponer la secuencia del saludo al sol en las posturas que la componen es fácil aprender a practicar cada postura de la manera más apropiada para la situación de cada persona. En el proceso de practicar las posturas individualmente aprendemos a concentrarnos y a respirar cómodamente mientras que el cuerpo desarrolla la flexibilidad y fortaleza necesarias para practicar las posturas sin detrimento. Cuando las posturas nos son conocidas, es cada vez más fácil fluir de una postura a la siguiente, hasta que el cuerpo, la mente y la respiración están listos para realizar la secuencia sin ningún dolor o incomodidad.

Al dividir tareas grandes en pasos razonables alineados con nuestra intención el principio de Vinyasa Krama hace que nuestra práctica de Yoga sea segura y agradable. Este principio se puede aplicar fácilmente a nuestra vida cotidiana para ayudarnos a estar más conscientes de como usar nuestra energía constructiva y gradualmente evitando tensión y agotamiento innecesarios.

Namaste.

Reducir estrés en un minuto

Jardin japones/Japanese garden

Aunque es muy común empezar a practicar Yoga para tratar de mantenernos en forma o para encontrar un remedio para algún problema físico, veo que mucha gente toma su primera clase de Yoga para tratar de relajarse y de reducir el estrés y la tensión. Hace
años, el estrés era un problema que afectaba mayoritariamente (pienso que casi exclusivamente) a los habitantes de países industrializados. Ahora, el estrés es un problema que afecta a más y más personas en todo el mundo. Por ejemplo, la Organización Mundial de la Salud publicó este año un manual (solo disponible en inglés) para crear conciencia acerca del incremento en estrés (PDF) relacionado con el trabajo en los países en vías de desarrollo.
Es claro que el estrés produce efectos fisiológicos, emocionales, cognitivos y de comportamiento. ¿Cómo puede ayudar el Yoga?
En El corazón del Yoga, T.K.V. Desikachar habla de la gran importancia que tiene la conexión entre la mente y la respiración. Por ejemplo, el ritmo de nuestra respiración se acelera cuando estamos ansiosos o con pánico y la respiración es más lenta cuando estamos relajados.
Durante la práctica de asanas ponerle atención a la respiración nos ayuda a sintonizarnos con los ritmos del cuerpo y nos enseña a cambiar estos ritmos para sentirnos mejor. Para conectar la práctica de Yoga con la vida diaria, le propongo a los estudiantes que hagan una tarea sencilla para notar la relación entre la respiración y como nos sentimos. La tarea toma solamente 4 minutos al día. ¿Por que cuatro minutos? Por que generalmente tenemos la tendencia a pensar que estamos demasiado ocupados y que no tenemos tiempo para hacer más cosas, pero si es bastante fácil encontrar 1 minuto cuatro veces al día.
Aquí esta la tarea: Cuatro veces al día, toma un minuto para hacer una pausa en la actividad que estés realizando, observar como te sientes, cerrar los ojos, respirar profundamente, ya sea alargando la inhalación ó la exhalación (pero eso sí sin forzar la respiración) y finalmente observar como te sientes y darte cuenta si encuentras alguna diferencia en como te sientes antes y después de la pausa.
El efecto que tiene tomar una pausa de solo un minuto es increíble porque nos muestra que podemos relajarnos sencillamente por medio de la respiración. Después de observar los efectos de esta sencilla práctica, es muy fácil incorporar estas pausas en nuestro día tantas veces como sea necesario para mantenernos balanceados y mas relajados.

¿Quieres tratar esta tarea esta semana?¿Como te parece?

Namaste

El Yoga del comer: Sabor

frutas y verduras/ fruits and veggies

Como lo indica el nombre de este blog, Yoga es estar completamente presente, o sea, el Yoga no se trata de contorsionismo, sino de vivir conscientemente o de participar completamente en el discurrir de la vida. El flujo de vida depende en gran parte de la comida que consumimos y que nutre nuestros cuerpos. Como un Yogi o una Yoguini, es importante que recordemos que la comida que tenemos es un lujo que le hace falta a muchos en el mundo. Es triste ver que el numero de gente que sufre de inanición en el mundo continua creciendo (PDF). Aun en países ricos como los EE.UU. — donde la obesidad es una epidemia — el hambre afecta casi al 12% de la población. En mi opinión, como Yogis y Yoguinis, es nuestra responsabilidad ayudar como sea posible. Una forma de ser responsables es crear con la comida una relación consciente y que exalte la vida.

Hace un par de años, en un seminario de Yoga, la Dra. Gurleen Grewal, hablando de comida y nutrición en Ayurveda, hizo una pregunta sencilla, ¿Cuando debemos tragar la comida que estamos masticando? Las caras de los asistentes indicaban claramente que no teníamos una respuesta clara y lógica. Aunque dimos respuestas variadas, nadie dio con la respuesta que esperaba la Dra. Grewal: tragamos la comida una vez se le ha ido el sabor.
Estas palabras tuvieron un fuerte impacto en mí. Me encanta comer y probar diferentes tipos de comida, pero esas palabras me hicieron pensar que tal vez nunca había sido lo suficientemente consciente al comer como para masticar mi comida hasta que perdiera todo su sabor. Durante los siguientes días me propuse observar con atención mis hábitos al comer. Que sorpresa me dio el notar mi falta de atención al acto de comer, dándome cuenta que en general comía mecánicamente. Por ejemplo, ¡ a menudo levantaba mi tenedor lleno de comida cuando apenas empezaba a masticar la comida en mi boca! En muchos casos sentí que comía sin estar inmerso en la experiencia de comer. Me decepciono ver mi falta de conciencia al comer pues me hizo sentir que no estaba honrando la comida que tenia el privilegio de comer.
Decidí tratar de hacer este cambio de comer mecánicamente a comer con conciencia. Los resultados fueron favorables inmediatamente pues empecé a percibir muchos sabores que antes no había tomado el tiempo de notar. Otro efecto inmediato fue darme cuenta cuan fácil es reconocer cuando estaba lleno. También fue claro ver que algunas comidas que comía no eran sabrosas ni benéficas. Además, también note que al masticar completamente mi digestión mejoró bastante. Ahora cuando pienso en los incontables efectos de este simple cambio en mi manera de comer encuentro un paralelo con la práctica de Yoga donde tomamos una pausa, observamos con atención, notamos los efectos de lo que hacemos, luego actuamos en una forma que apoya la vida y no es mecánica y finalmente observamos los resultados de nuestros actos. Debo aclarar que no es siempre fácil, o aun posible, poner atención consciente a lo que hacemos, pero el intentar nos ayuda a participar activamente en nuestras vidas.
Tomar el tiempo necesario para comer nos permite honrar la comida que recibimos y nos ayuda a apreciar todo el amor, trabajo, esfuerzo y recursos invertidos en sembrar, cuidar, cosechar y preparar nuestra comida. Los aromas, sabores y texturas de nuestra comida son el resultado de una delicada y compleja danza de vida. Al comer con conciencia, además de disfrutar los innumerables sabores, aromas y texturas, estamos celebrando nuestro vínculo profundo con las fuentes de nuestro alimento y con la danza de la vida.

En los últimos dos años he hablado con muchos familiares y amigos acerca del “Yoga del comer”, en otras palabras, de comer concientemente, masticando la comida hasta que pierde todo su sabor. En general, la mayoría de la gente con la que he hablado, incluyendo aquellos que dicen que les encanta la comida, (a no ser que sean parte del movimiento Slow Food) no ponen mucha atención a como comen. Hacer este cambio, sencillo y gratuito, en nuestro ritmo al comer desafía nuestros hábitos profundamente arraigados. Este simple cambio requiere nuestra atención, y esto es de lo que se trata el Yoga: integrar nuestras acciones y establecer un vínculo con nosotros mismos y con el mundo que nos rodea.
El “Yoga del comer” nos llama a establecer una relación conciente con nuestra comida; es una transformación que puede tener un impacto profunda en nuestra alimentación y como comemos. Los efectos de este cambio varían desde lo individual (por ejemplo nutrición y salud) hasta lo social, incluyendo la economía, el medio ambiente y la salud publica. Al nivel individual hacer este cambio puede ayudar a relajarnos y a disfrutar mas nuestra comida mientras que amplia nuestra sensibilidad al sabor mostrándonos las comidas que nos caen mejor, mejorando nuestra digestión, ayudándonos a caer en cuenta de cuando estamos satisfechos y tal vez dándonos razones para estar agradecidos por tener comida en nuestra mesa.
He encontrado una variada cantidad de recursos en inglés (puedes usar un programa de traduccion gratuita en línea) que ayudan en el proceso de pensar y aprender acerca de nuestra relación con la comida. Por ejemplo, el clásico tratado de Brillat Savarin, la Fisiología del Gusto, describe en minucioso detalle variados aspectos del gusto. Puede ser interesante leer acerca del Gran Masticador, Horace Fletcher y su dogmático punto de vista respecto al comer. También puedes preferir la concisa claridad de la obra de Fisher y Fisk acerca de la masticación o las claras explicaciones del Dr. Kennedy de varios mitos relacionados con la comida. También puedes disfrutar unos consejos de nutrición desde el punto de vista Ayurvedico que parecen bastante razonables. Hay dos libros muy interesantes, desafortunadamente solo disponibles en ingles, acerca de las intrincadas relaciones entre nuestra alimentación y múltiples practicas sociales, económicas y políticas como el libro de Michael Pollan The Omnivore’s Dilemma: A Natural History of Four Meals y Animal, Vegetable, Miracle: A Year of Food Life. de Barbara Kingsolver.

Comer, como cualquier práctica de Yoga, es un acto simple que puede ser transformado por nuestra consciencia.

Espero que disfrutes completamente tu próxima comida.

Namaste.

El Yoga y la inteligencia del cuerpo

dancers/bailarinas

A menudo en clases de Yoga se escucha la instrucción “escucha la inteligencia del cuerpo.” Por un buen tiempo, cuando escuchaba esas palabras en clase sentía que no entendía claramente como se manifestaba la inteligencia del cuerpo en mi practica. La incapacidad de sintonizarnos con la inteligencia de nuestro cuerpo puede, y a menudo sucede, resultar en lesiones. Es más, practicar Yoga desde un punto de vista competitivo o guiado por el ego tiende a ignorar la inteligencia inmanente en el cuerpo forzando al cuerpo a moverse en oposición a los mecanismos que preservan y protegen la vida. Es claro que hay una sabiduría innata que organiza los múltiples procesos que hacen posible que nos movamos, comamos, durmamos, sanemos, etc. La inteligencia del cuerpo esta compuesta de infinidad de acciones que mueven al cuerpo hacia el equilibrio y el bienestar. En esta entrada tratare de ilustrar lo que es la inteligencia del cuerpo.

En el capitulo 4 de Yoga: The spirit and practice of moving into stillness (en inglés), Erich Schiffmann dice, que así como el desperezarse o bostezar en la mañana, el Yoga te despierta y revitaliza con sus estiramientos. Con esta idea en mente se me ocurrió que el estiramiento cuando nos desperezamos en la mañana es un perfecto ejemplo de la inteligencia del cuerpo en acción.
Piensa en cuando te levantas por la mañana. Cuando nos desperezamos poco después de despertarnos nos estiramos mientras nuestra mente esta todavía adormilada. Muy probablemente no escuchamos instrucciones de la mente diciendo “estira un poco más hacia la derecha” o “mueve el brazo derecho más hacia el lado.” En general, en esos momentos la mente está en proceso de despertarse y parece que el estiramiento sucede inconscientemente. A medida que nos estiramos se activa el flujo de sangre por nuestros músculos revitalizándolos. Si el estiramiento es muy débil no se siente mucha vitalidad. Cuando, por el contrario, el estiramiento sucede muy rápido o con mucha intensidad el estiramiento puede resultar en un calambre. Al estirarnos en la mañana nos movemos intuitivamente en la dirección o direcciones que se sienten bien y con la cantidad de energía necesaria para sentirnos alerta y con vitalidad. Este proceso no está determinado por la forma que toma el cuerpo sino por la sensación que produce, es un estiramiento que, simplemente, se siente perfecto.

El estiramiento mañanero es un proceso muy efectivo que resulta de movimientos lentos y progresivos. El ritmo de los movimientos permite que los impulsos nerviosos se propaguen entre los músculos y el cerebro, creando un ciclo de estímulo y respuesta que nos ayuda a afinar el estiramiento hasta producir óptimos resultados. Es decir, el cuerpo tiene suficiente tiempo para reaccionar a los estímulos que recibe, posibilitando la aplicación de la intensidad adecuada y asegurando que el movimiento no resultará en una lesión.

En Yoga tratamos de emular esa sensación del estiramiento perfecto en todos los aspectos de nuestra práctica. De hecho, diversos aspectos del Yoga tratan de remover hábitos y condicionamiento para que podamos conectar con nuestra inteligencia innata. Establecer una conexión con nuestra inteligencia innata nos ayuda a estar completamente presentes para actuar de acuerdo a nuestras necesidades y circunstancias. Así que la próxima vez que practiques Yoga, muévete al ritmo propicio para sentir las reacciones de tu cuerpo, mente y respiración de modo que puedas responder con el ritmo, intensidad, nivel de energía y esfuerzo que te ayuden a lograr un estiramiento óptimo. De eso se trata el escuchar a la inteligencia del cuerpo. Si deseas, puedes aplicar estas ideas en tu propia práctica o en la sesión sencilla de Yoga en 5 minutos en casa.

Namaste.

Sesión sencilla de Yoga en 5 minutos en casa

Flowing water / Agua fluyendo

En una entrada anterior hablamos acerca del Yoga como una práctica. La razón para practicar es simple, practicamos para sentirnos más cómodos, con energía, relajados y en paz, o como dice Diane Cesa para explorar nuestro ser íntimo (en inglés). (En realidad hay muchas razones).
Uno de los textos canónicos del Yoga, Los Yoga Sutras de Patanjali, indica que alcanzar el estado de Yoga requiere al mismo tiempo una práctica constante y desapego de los resultados (I, 2). La práctica regular gradualmente profundiza nuestro entendimiento de nosotros mismos, mientras que el desapego de los resultado previene nuestros intentos de forzar la práctica más allá de nuestra capacidad.

5 minutos
Sin embargo, practicar con regularidad es un reto para la mayoría de nosotros. Me gustan las 3 sugerencias de Eugene para practicar en casa: separar tiempo para el Yoga, dar pasos pequeños y relajarse (en inglés).
Una excusa muy común para no practicar es que no tenemos suficiente tiempo. Así que aquí está mi sugerencia, busca 5 minutos al día para moverte con atención y concentrárte en la respiración, observando si esto crea alguna diferencia en como te sientes. Aqui está una práctica simple que solo toma 5 minutos y que es adecuada para la mayoría de la gente. (Si no has leído la limitación de responsabilidad todavía, te pido que la leas.) También ten en cuenta los 10 consejos para empezar a hacer Yoga.

Tres opciones
Puedes hacer esta práctica de pie, sentado en una silla o sentado en el piso. Escoge una de las tres opciones y mira como te parece, recordando siempre que no debes sentir molestias cuando practiques. También puedes practicar cada opción en días diferentes y notar si sientes diferencias.

Posturas iniciales

Postura de pie – Montaña
Párate derecho, con los pies firmemente anclados en el piso, manteniendo el peso del cuerpo distribuido igualmente entre la parte anterior y la parte posterior de cada pie. También, equilibra el peso del cuerpo entre el pie izquierdo y el pie derecho y deja que la pelvis este perfectamente nivelada, es decir, sin inclinar la pelvis hacia adelante o hacia atrás. Relaja los hombros.

Sentado en una silla
Siéntate en la parte delantera de una silla firme, reposando las manos sobre los muslos. Coloca los pies en el piso separados la misma distancia que el ancho de tus caderas y con las rodillas directamente arriba de los talones. Relaja los hombros girándolos hacia atrás y hacia abajo.

Sentado en el piso – Postura fácil
Siéntate en el piso sobre una manta o colchoneta sintiendo claramente el contacto entre las caderas y el piso. Cruza las piernas y pon las manos sobre los muslos. Siente el peso del cuerpo desplazándose hacia las caderas y mueve la coronilla hacia arriba para estirar la columna vertebral. Relaja los hombros y gíralos hacia atrás y hacia abajo. Si no estás acostumbrado a sentarte en el piso, coloca una manta doblada debajo de las caderas para mayor comodidad.

La práctica
Lee las instrucciones al menos una vez y luego imprime los diagramas para usarlos como guías.

Centrarse – 1 min.
Es bueno comenzar siempre la práctica sentándose en silencio y encontrando nuestro centro. Estos momentos sirven para establecer el tono de la práctica. En otras palabras, concéntrate en el ritmo natural de tu respiración y deja a un lado todo lo que no este presente en este momento. Enfoca tu atención en las sensaciones que aparecen. Después de un minuto, cambia tu respiración natural hacia una inhalación (IN) y exhalación (EX) profundas sin forzar el proceso de ninguna manera.

Arquear y Redondear – 4x
IN inclinando la pelvis hacia adelante de modo que tu hueso púbico se mueve hacia la parte interior de los muslos, girando los hombros hacia atrás y hacia abajo y expandiendo el pecho. EX inclinando la pelvis hacia atrás, redondeando la espalda y dejando que los hombros se muevan hacia adelante.
Repetir 4 veces.

Brazos hacia arriba y hacia abajo – 4x
IN levantando los brazos hacia adelante y hacia arriba. EX flotando los brazos hacia adelante y hacia abajo.
Repetir 4 veces. Cambia el cruce de las piernas de modo que el pie que estaba más lejos del cuerpo pase a estar más cerca.

Estiramiento lateral – 4x
IN extendiendo los brazos hacia los lados y hacia arriba. EX estirándote hacia el lado derecho, relajando el brazo derecho y moviéndolo hacia abajo mientras que el brazo izquierdo se eleva sobre la cabeza hacia arriba y hacia la derecha. IN regresando al centro con los dos brazos levantados y EX estirándote hacia el lado izquierdo.
Repetir 4 veces.

Torsión suave – 4x
IN extendiendo los brazos hacia los lados y hacia arriba. EX girando el torso suavemente hacia la derecha, bajando los brazos, dirigiendo la mano izquierda hacia la cadera derecha y la mano derecha hacia la derecha y hacia atrás. IN subiendo los brazos y regresando al centro y EX girando hacia el lado izquierdo.
Repetir 4 veces.

Flexión hacia adelante – 4x
Si estás sentado en una silla, IN estirando la columna y presionando las articulaciones de las caderas hacia abajo. EX deslizando las manos a lo largo de los muslos y las piernas e inclinando el torso hacia los muslos. Para cuando sientas la primera señal de resistencia. IN regresa el torso a la posición vertical deslizando las manos hacia los muslos.
Repetir 4 veces.
En la última flexión hacia adelante, deja que el torso descanse sobre los muslos y quédate en esta posición relajadamente durante cuatro rondas de IN y EX. Esto se debe sentir muy confortable.

Si estás de pie o sentado en el piso, coloca las manos y las rodillas en el piso (posición de la mesa), con las manos directamente bajo los hombros y las rodillas directamente bajo las articulaciones de la cadera de manera que los brazos y los muslos estén paralelos. IN estirando la columna en una línea recta desde la coronilla hasta el cóccix pasando por el mentón y el esternón. EX moviendo la cadera hacia los talones, separando las rodillas si es necesario, llegando hasta la postura del niño. IN presionando las manos y las rodillas en el piso regresando a la postura de la mesa.
Repetir 4 veces.
La última vez que estés en la posición del niño, quédate allí estando muy relajado durante cuatro rondas de IN y EX. Esta postura se debe sentir muy descansada.

Posición del Muerto – 1 min.
Acostado boca arriba con las piernas derechas y los talones separados entre 60 y 90 cms. y con los brazos estirados en el piso y las manos separadas unos 30 cms. del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba.
También puedes recostarte en la espalda con las rodillas dobladas y las plantas de los pies en el piso y los brazos en el piso a los lados del tronco con las palmas de las manos hacia arriba.
En la postura del muerto dejas de mantener control sobre la respiración y el cuerpo y enfocas la mente en observar el movimiento suave y fluido de la respiración a su propio ritmo mientras que te relajas cada vez más. No es necesario pensar en nada, simplemente observa tu respiración en completa calma.

Terminar
Una vez que acabas la relajación, te volteas hacia un lado y tomas una respiración profunda y relajada. Siéntate cómodamente y nota los efectos de tu práctica en tu respiración, cuerpo y mente.

Los efectos
Si practicas 5 minutos cada día o varias veces a la semana, podrás darte cuenta que tu práctica cambia cada día. Algunos días te puedes sentir con más energía así que tal vez desearás moverte con rapidez o activando más tus músculos. Otros días, puedes desear moverte muy despacio. O, tal vez, habrá días en los que querrás extender la relajación por un buen rato. La idea es que adaptes tu práctica a tus necesidades, añadiendo, ajustando o sustituyendo movimientos como sea adecuado. De esta forma tu práctica evoluciona, al hacerla, observando los efectos y haciendo que sea perfecta para ti.

Diagramas
Yoga en la silla – Práctica de 5 minutos

Chair Yoga 5 min. practice

Yoga en posición de la montaña – Práctica de 5 minutos de pie

5 min. Yoga practice Mountain pose - Practica de Yoga en 5 min. en posicion de la montana

Yoga en posición fácil – Práctica de 5 minutos

Yoga 5 min. Easy Pose - Posicion fácil

Que disfrutes tu práctica!

Namaste.

10 consejos para empezar a hacer Yoga

Incense sticks drying in the sun/Incienso secandose al sol

A menudo me preguntan como empezar a practicar Yoga. Estos son 10 consejos que te pueden ayudar a comenzar a practicar.

1. Encuentra una clase cerca y a buena hora.
Me parece una buena idea ir a varios estudios y tomar clases con diferentes profesores. Algunas veces se necesita tratar un par de veces para encontar la clase más adecuada para ti. Cuando la clase es lejos o a una hora que no funciona con nuestro horario, puede resultar difícil ir a clase.

2. Toma clases para principiantes.
Las clases para principiantes te darán una buena base para tu práctica. Esto es esencial, aún si tienes buen estado físico, porque las clases para principiantes te enseñan el vocabulario básico del Yoga y los principios fundamentales para desarrollar tu propria práctica.

3. Ten paciencia.
Deja que tu aprendizaje se desarrolle a su propio paso. A veces tenemos la tendencia a querer ver resultados inmediatamente. Usar esta forma de pensar en la práctica del Yoga puede motivarnos a ignorar nuestros límites, lo que a menudo resulta en lesiones. En cambio, recuerda que tienes el resto de tu vida para practicar Yoga. Practica al ritmo que es perfecto para ti.

4. No compitas contigo mismo o con los demás.
En los EE.UU., vivimos en una sociedad enfocada hacia la competencia y hacia el logro de metas. Para complacer a nuestro ego, algunas veces tratamos de competir con nosotros mismos o con las otras personas en la clase. Este deseo de competir puede resultar en lesiones cuando tratamos de hacer más de lo que podemos.
El Yoga se trata del conocimiento de nosotros mismos, así que no hay espacio para competencias. Es más, competir, con nosotros mismos o con los demás, interfiere con nuestra capacidad de estar completamente presente en nuestra práctica.

5. Disfruta la etapa de principiante.
Algunas personas que llevan practicando Yoga por un tiempo algunas veces asumen que ya saben como hacer una postura, lo que hace que su práctica se vuelva mecánica. Cuando estamos empezando en el Yoga tenemos grandes ventajas: Primero, no tenemos pre-conceptos acerca de la práctica, lo que nos ayuda a estar receptivos y a poner atención a lo que sucede durante la práctica. Segundo, no hemos desarrollado hábitos en nuestra práctica. En el libro Anatomy of Hatha Yoga, David Coulter indica que la calidad de nuestra atención interior es lo que determina si el nivel de nuestra práctica es principiante o avanzado. Por tanto, es importante concentrar nuestra atención en la práctica misma y dejar que nuestra habilidad crezca con nuestra capacidad de concentrarnos.

6. Evita el dolor.
El Yoga no debe producir dolor. Como dijimos antes, el Yoga tiene por objetivo integrar la respiración, el cuerpo y la mente. Siempre ponle atención a las sensaciones que aparecen antes de entrar en la postura, cuando te mueves hacia la postura y después de la postura. A la primera señal de resistencia (mental, física o respiratoria), para, y devuélvete un poco, normaliza la respiración y observa que esta sucediendo. A medida que te sientas cómodo en la postura podrás empezar a explorar el origen de la resistencia. Siempre recuerda que el Yoga no debe producir dolor.

7. Respira continuamente.
La respiración es el eje principal de la práctica del Yoga. Como la respiración solo existe en el presente, concentrarnos en la respiración dirige nuestra atención a la práctica. Usa la respiración para enfocar tu atención verificando que respiras por la nariz con una respiración tranquila y profunda todo el tiempo. Mantener la atención en la respiración continuamente es más difícil de lo que parece!

8. Descansa cuando lo necesites.
Es perfectamente válido parar cuantas veces lo necesitemos durante la práctica. Recuerda que estar presente incluye descansar cuando sea necesario. Una buena pose para descansar es la pose del niño. Además, tenemos el resto de nuestras vidas para practicar Yoga, o sea que no hay afán!

9. Eres responsable por tus actos.
Tener la mente alerta es un elemento importante del Yoga. Recuerda que tu eres responsable por tus acciones. Así que tú debes decidir si las posturas que presenta el profesor son apropiadas para ti. Cuando aprendes a hacer esto te estás preparando para crear tu propia práctica.

10. Pon atención a los efectos de tu práctica.
Durante el día, nota los efectos del Yoga en tu vida y disfruta como te sientes. Si te sientes mejor después de practicar Yoga, usa esa sensación para motivarte a practicar de nuevo.

Espero que estos consejos te sean útiles.
La próxima vez tendremos una entrada con un ejemplo de una práctica sencilla que dura solamente 5 minutos.

Namaste.