Special Class – Total Yoga Experience: Asana and Beyond.

Yoga is much more than physical exercises. Yoga is a complete system of practices that create a deep-rooted sense of stillness & awareness. The Total Yoga Experience is a unique class that offers students at all levels an experience of Yoga that integrates body, breath, mind & spirit. In this class we will work from the outside in, from the outer body into more subtle aspects of our being.

The Complete Yoga Experience consists of:

  • Asana- physical postures that synchronize movement & breath
  • Nidra- guided relaxation for deep release and clarity
  • Pranayama- breathing exercises for focus & concentration
  • Chanting- for breath awareness & concentration
  • Meditation- sustained focus & concentration for stillness

This practice is an integrative exploration of diverse traditional Yoga techniques. This is an excellent class for students to become more familiar with various Yoga and meditation techniques. . For more experienced practitioners, this class provides an excellent way to deepen and strengthen their practice.

Date: Saturday, August 23/2008
Time: 2:00pm a 5:00pm
Length: 3.0 horas
Cost: $35 Advanced registration/ $40 at the door
Instructor: Rubén Vásquez, registered with Yoga Alliance.
Studio: St. Petersburg Yoga – www.stpetersburgyoga.com
Address: 275 16th St. N. 33705, St. Petersburg, FL – map
Phone: (727)-894-YOGA

 

 

Práctica inspirada

Arboles/Trees

Respiración ujjayi

Una forma de respirar que es especialmente útil para enfocar nuestra atención se llama ujjayi. En la respiración ujjayi, que significa victorioso, contraemos ligeramente la parte posterior de la garganta, concretamente la glotis. Este tipo de respiración produce un sonido en la garganta que es similar al sonido del mar. Usar la respiración ujjayi en nuestra práctica de Yoga nos ayuda a anclar nuestra atención en el movimiento continuo y fluido de nuestra respiración.

Aprendiendo

La forma más fácil de aprender la respiración ujjayi es:

  • Abriendo la boca y respirando por la boca como si estuviéramos tratando de empañar un espejo frente a nosotros, respirando así escuchamos el sonido en la parte trasera de la garganta
  • Relajando el cuello, aflojando la mandíbula y la boca y respirando de esta forma varias veces hasta que sentimos que la respiración fluye suavemente
  • Juntando los labios ligeramente
  • Continuamos respirando sin sobresaltos por la nariz mientras escuchamos el sonido de nuestra respiración
  • Verificando que no estamos creando ninguna tensión en la cara, el cuello o la garganta.

Movimiento y sonido

Al empezar a practicar la respiración ujjayi, es posible que tengamos una tendencia a hacer el sonido más fuerte de lo necesario. Si tenemos en cuenta que estamos usando el sonido para concentrarnos y para observar nuestra respiración, entonces es claro que el sonido no debe ser fuerte, sino que simplemente debemos poder oírlo. A medida que nos familiarizamos con este tipo de respiración podemos dejar que la respiración ujjayi se convierta en el eje central de nuestra practica de posturas de Yoga (asanas). Dicho de otra forma, anclamos nuestra práctica en la integridad de nuestra respiración, poniendo siempre atención a la calidad de cada inhalación y cada exhalación. Cuando el flujo de la respiración esta firmemente establecido podemos escoger que sea la respiración la que inicia cada movimiento y así sincronizamos de manera optima nuestros movimientos físicos con los movimientos de nuestra respiración. En síntesis, si no escuchamos el movimiento de nuestra respiración no debe haber movimiento físico.

Ventajas de la respiración ujjayi

Usar la respiración ujjayi en nuestra practica de asanas tiene numerosos beneficios:

  • Enfoca nuestra atención en el momento presente
  • Ayuda a verificar que nuestra respiración es fluida y continua
  • Al restringir el paso de aire, fortalece los pulmones
  • Incrementa gradualmente la capacidad de nuestros pulmones
  • Fortalece los músculos abdominales
  • Ayuda a mejorar la concentración
  • Da una calidad de meditación a nuestra práctica

Como en los demás aspectos de la práctica del Yoga, no hay necesidad de forzar la respiración cuando hacemos ujjayi. Es más, la respiración ujjayi siempre debe ser íntegra, es decir, no debe ser forzada, tensa, y tampoco debe desplomarse. Por el contrario, nuestra respiración ujjayi se debe sentir cómoda y sin sobresaltos durante toda la práctica. Usar la respiración ujjayi desarrolla nuestra atención y sensibilidad a las cualidades de la respiración y por tanto promueve nuestra atención y sensibilidad en otros aspectos de nuestra práctica de Yoga. Además, al mejorar la calidad de nuestra atención nos muestra con mayor claridad nuestros estados físicos, mentales y emocionales. Por consiguiente, podemos ajustar nuestra respiración de la manera más apropiada a nuestras necesidades y circunstancias, tanto en nuestra práctica de Yoga como en nuestra vida cotidiana.

Disfruta el sonido del mar en tu garganta la próxima ver que practiques Yoga.
Namaste.

P.D. Hay un excelente artículo en inglés acerca de la respiración en:
http://www.movingintostillness.com/book/yoga_breathing.html

 

¿Alguien más practica Yoga contigo?

Lluvia/Rain

¿Hay alguien susurrando en tu oido?

En estos días me acordé de un video acerca de Ben Zander ( en inglés), un profesor que inspira. En el video (3:10)



Zander dice que, en general, un músico no está solo en el escenario, sino que hay dos personas, una tratando de tocar una pieza musical y otra que susurra en el oído del músico: “no ensayaste lo suficiente…¿sabes cuanta gente puede tocar esta pieza mejor que tú?…aquí viene la parte en la que te equivocaste la vez pasada…” y muchas otras palabras perjudiciales.

Cuando practicamos Yoga en la estera, a menudo encontramos voces internas que nos distraen. Por ejemplo, tal vez oímos a nuestro asistente personal ofreciéndonos una larga lista de llamadas, citas y asuntos pendientes, o el cocinero planeando el menú que comeremos después de nuestra práctica, o el entrenador que nos instiga a superar nuestros logros pasados o a la persona que está al lado nuestro, o el asesor de imagen dirigiendo nuestra atención al estilo o color de los atuendos de las otras personas.

Este es el momento más importante

En el video, Zander subraya la importancia de estar presente cuando dice: “Este es el momento, este es el momento más importante, justo ahora”. Yo estoy completamente de acuerdo. Aún más, siento que no hay ningún otro momento. Estamos aquí y ahora y no podemos estar en ningún otro tiempo o lugar.

En otro video (2:10) ( en inglés)



Zander dice que sucede una transformación total cuando vemos que “hemos estado escondiéndonos, sustrayéndonos y evitando tomar riesgos al estar sentados en la última fila en nuestras vidas”.

En mi opinión, la transformación de la que habla Zander se activa cuando estamos completamemente presentes. Al meternos de lleno en el momento presente nos damos cuenta que las voces que tratan de distraernos de este momento no nos permiten ver claramente que cada instante trae consigo el conocimiento y los recursos necesarios para responder en una forma vital y apropiada a las preguntas y retos específicos que ese instante trae consigo. Por tanto, es esencial que estemos atentos al momento presente.

Entablar una amistad con cuerpo y mente

En mi opinión, la práctica de Yoga es una cita que hacemos con nosotros mismos para aprender quienes somos. Sin embargo, nuestras mentes y cuerpos con su inclinación a seguir sus hábitos y costumbres, nos distraen, quitando nuestra atención de lo que estamos haciendo. Tratar de controlar la mente y el cuerpo es una forma no muy conducente para mantener nuestra concentración. Por mi parte prefiero la perspectiva que ofrece Vanda Scaravelli en su libro Awakening the Spine ( en inglés) cuando dice que debemos dar a nuestros cuerpos: “instrucciones claras dictadas, no por nuestra ambición, obligaciones o reacciones, sino por una percepción lúcida y precisa de lo que sentimos. Si somos sensibles a lo que nuestro cuerpo pide, el responderá espontáneamente en una forma inesperada y natural, sin esfuerzo. Debemos establecer una amistad con nuestros cuerpos y nuestras mentes.

Así que, en vez de ver a nuestro cuerpo y nuestra mente como obstáculos que requieren ser controlados por la fuerza, podemos escoger entablar una amistad con cuerpo y mente para que nos ayuden y apoyen nuestra intención de aprender y ser más sensibles a los estímulos que percibimos. Al poner toda nuestra atención y al cultivar nuestra curiosidad por aprender estamos alimentando nuestra motivación para permanecer completamente presentes en nuestra práctica. Como resultado, nuestra práctica de Yoga nos ayuda a descubrir e integrar el sinnúmero de relaciones que existen entre el cuerpo, la respiración, la mente y nuestro corazón. Cuando sucede esta integración no hay distracciones, solo hay espacio para hacer las cosas de verdad. Si esto sucede, aunque solo sea por un segundo en una postura, nuestra práctica nos transforma pues nos muestra la posibilidad de extender este modo de ser a todo lo que hacemos. Por consiguiente, todo lo que hagamos será la mejor expresión de quienes somos y por lo tanto será único, genuino, creativo e innovador.

La próxima vez que sientas una voz interna que te distrae de lo que estás haciendo en tu estera, escoge no quedarte sentado en la última fila en tu práctica y suavemente invita a tu mente y a tu cuerpo a contribuir esa misma energía al proceso de auto-descubrimiento. A medida que practicamos más y más, iremos mejorando nuestra capacidad para participar completa y activamente en el Yoga y, por que no, en nuestras vidas.
Namaste

 

El Yoga y la inteligencia del cuerpo

dancers/bailarinas

A menudo en clases de Yoga se escucha la instrucción “escucha la inteligencia del cuerpo.” Por un buen tiempo, cuando escuchaba esas palabras en clase sentía que no entendía claramente como se manifestaba la inteligencia del cuerpo en mi practica. La incapacidad de sintonizarnos con la inteligencia de nuestro cuerpo puede, y a menudo sucede, resultar en lesiones. Es más, practicar Yoga desde un punto de vista competitivo o guiado por el ego tiende a ignorar la inteligencia inmanente en el cuerpo forzando al cuerpo a moverse en oposición a los mecanismos que preservan y protegen la vida. Es claro que hay una sabiduría innata que organiza los múltiples procesos que hacen posible que nos movamos, comamos, durmamos, sanemos, etc. La inteligencia del cuerpo esta compuesta de infinidad de acciones que mueven al cuerpo hacia el equilibrio y el bienestar. En esta entrada tratare de ilustrar lo que es la inteligencia del cuerpo.

En el capitulo 4 de Yoga: The spirit and practice of moving into stillness (en inglés), Erich Schiffmann dice, que así como el desperezarse o bostezar en la mañana, el Yoga te despierta y revitaliza con sus estiramientos. Con esta idea en mente se me ocurrió que el estiramiento cuando nos desperezamos en la mañana es un perfecto ejemplo de la inteligencia del cuerpo en acción.
Piensa en cuando te levantas por la mañana. Cuando nos desperezamos poco después de despertarnos nos estiramos mientras nuestra mente esta todavía adormilada. Muy probablemente no escuchamos instrucciones de la mente diciendo “estira un poco más hacia la derecha” o “mueve el brazo derecho más hacia el lado.” En general, en esos momentos la mente está en proceso de despertarse y parece que el estiramiento sucede inconscientemente. A medida que nos estiramos se activa el flujo de sangre por nuestros músculos revitalizándolos. Si el estiramiento es muy débil no se siente mucha vitalidad. Cuando, por el contrario, el estiramiento sucede muy rápido o con mucha intensidad el estiramiento puede resultar en un calambre. Al estirarnos en la mañana nos movemos intuitivamente en la dirección o direcciones que se sienten bien y con la cantidad de energía necesaria para sentirnos alerta y con vitalidad. Este proceso no está determinado por la forma que toma el cuerpo sino por la sensación que produce, es un estiramiento que, simplemente, se siente perfecto.

El estiramiento mañanero es un proceso muy efectivo que resulta de movimientos lentos y progresivos. El ritmo de los movimientos permite que los impulsos nerviosos se propaguen entre los músculos y el cerebro, creando un ciclo de estímulo y respuesta que nos ayuda a afinar el estiramiento hasta producir óptimos resultados. Es decir, el cuerpo tiene suficiente tiempo para reaccionar a los estímulos que recibe, posibilitando la aplicación de la intensidad adecuada y asegurando que el movimiento no resultará en una lesión.

En Yoga tratamos de emular esa sensación del estiramiento perfecto en todos los aspectos de nuestra práctica. De hecho, diversos aspectos del Yoga tratan de remover hábitos y condicionamiento para que podamos conectar con nuestra inteligencia innata. Establecer una conexión con nuestra inteligencia innata nos ayuda a estar completamente presentes para actuar de acuerdo a nuestras necesidades y circunstancias. Así que la próxima vez que practiques Yoga, muévete al ritmo propicio para sentir las reacciones de tu cuerpo, mente y respiración de modo que puedas responder con el ritmo, intensidad, nivel de energía y esfuerzo que te ayuden a lograr un estiramiento óptimo. De eso se trata el escuchar a la inteligencia del cuerpo. Si deseas, puedes aplicar estas ideas en tu propia práctica o en la sesión sencilla de Yoga en 5 minutos en casa.

Namaste.

Sesión sencilla de Yoga en 5 minutos en casa

Flowing water / Agua fluyendo

En una entrada anterior hablamos acerca del Yoga como una práctica. La razón para practicar es simple, practicamos para sentirnos más cómodos, con energía, relajados y en paz, o como dice Diane Cesa para explorar nuestro ser íntimo (en inglés). (En realidad hay muchas razones).
Uno de los textos canónicos del Yoga, Los Yoga Sutras de Patanjali, indica que alcanzar el estado de Yoga requiere al mismo tiempo una práctica constante y desapego de los resultados (I, 2). La práctica regular gradualmente profundiza nuestro entendimiento de nosotros mismos, mientras que el desapego de los resultado previene nuestros intentos de forzar la práctica más allá de nuestra capacidad.

5 minutos
Sin embargo, practicar con regularidad es un reto para la mayoría de nosotros. Me gustan las 3 sugerencias de Eugene para practicar en casa: separar tiempo para el Yoga, dar pasos pequeños y relajarse (en inglés).
Una excusa muy común para no practicar es que no tenemos suficiente tiempo. Así que aquí está mi sugerencia, busca 5 minutos al día para moverte con atención y concentrárte en la respiración, observando si esto crea alguna diferencia en como te sientes. Aqui está una práctica simple que solo toma 5 minutos y que es adecuada para la mayoría de la gente. (Si no has leído la limitación de responsabilidad todavía, te pido que la leas.) También ten en cuenta los 10 consejos para empezar a hacer Yoga.

Tres opciones
Puedes hacer esta práctica de pie, sentado en una silla o sentado en el piso. Escoge una de las tres opciones y mira como te parece, recordando siempre que no debes sentir molestias cuando practiques. También puedes practicar cada opción en días diferentes y notar si sientes diferencias.

Posturas iniciales

Postura de pie – Montaña
Párate derecho, con los pies firmemente anclados en el piso, manteniendo el peso del cuerpo distribuido igualmente entre la parte anterior y la parte posterior de cada pie. También, equilibra el peso del cuerpo entre el pie izquierdo y el pie derecho y deja que la pelvis este perfectamente nivelada, es decir, sin inclinar la pelvis hacia adelante o hacia atrás. Relaja los hombros.

Sentado en una silla
Siéntate en la parte delantera de una silla firme, reposando las manos sobre los muslos. Coloca los pies en el piso separados la misma distancia que el ancho de tus caderas y con las rodillas directamente arriba de los talones. Relaja los hombros girándolos hacia atrás y hacia abajo.

Sentado en el piso – Postura fácil
Siéntate en el piso sobre una manta o colchoneta sintiendo claramente el contacto entre las caderas y el piso. Cruza las piernas y pon las manos sobre los muslos. Siente el peso del cuerpo desplazándose hacia las caderas y mueve la coronilla hacia arriba para estirar la columna vertebral. Relaja los hombros y gíralos hacia atrás y hacia abajo. Si no estás acostumbrado a sentarte en el piso, coloca una manta doblada debajo de las caderas para mayor comodidad.

La práctica
Lee las instrucciones al menos una vez y luego imprime los diagramas para usarlos como guías.

Centrarse – 1 min.
Es bueno comenzar siempre la práctica sentándose en silencio y encontrando nuestro centro. Estos momentos sirven para establecer el tono de la práctica. En otras palabras, concéntrate en el ritmo natural de tu respiración y deja a un lado todo lo que no este presente en este momento. Enfoca tu atención en las sensaciones que aparecen. Después de un minuto, cambia tu respiración natural hacia una inhalación (IN) y exhalación (EX) profundas sin forzar el proceso de ninguna manera.

Arquear y Redondear – 4x
IN inclinando la pelvis hacia adelante de modo que tu hueso púbico se mueve hacia la parte interior de los muslos, girando los hombros hacia atrás y hacia abajo y expandiendo el pecho. EX inclinando la pelvis hacia atrás, redondeando la espalda y dejando que los hombros se muevan hacia adelante.
Repetir 4 veces.

Brazos hacia arriba y hacia abajo – 4x
IN levantando los brazos hacia adelante y hacia arriba. EX flotando los brazos hacia adelante y hacia abajo.
Repetir 4 veces. Cambia el cruce de las piernas de modo que el pie que estaba más lejos del cuerpo pase a estar más cerca.

Estiramiento lateral – 4x
IN extendiendo los brazos hacia los lados y hacia arriba. EX estirándote hacia el lado derecho, relajando el brazo derecho y moviéndolo hacia abajo mientras que el brazo izquierdo se eleva sobre la cabeza hacia arriba y hacia la derecha. IN regresando al centro con los dos brazos levantados y EX estirándote hacia el lado izquierdo.
Repetir 4 veces.

Torsión suave – 4x
IN extendiendo los brazos hacia los lados y hacia arriba. EX girando el torso suavemente hacia la derecha, bajando los brazos, dirigiendo la mano izquierda hacia la cadera derecha y la mano derecha hacia la derecha y hacia atrás. IN subiendo los brazos y regresando al centro y EX girando hacia el lado izquierdo.
Repetir 4 veces.

Flexión hacia adelante – 4x
Si estás sentado en una silla, IN estirando la columna y presionando las articulaciones de las caderas hacia abajo. EX deslizando las manos a lo largo de los muslos y las piernas e inclinando el torso hacia los muslos. Para cuando sientas la primera señal de resistencia. IN regresa el torso a la posición vertical deslizando las manos hacia los muslos.
Repetir 4 veces.
En la última flexión hacia adelante, deja que el torso descanse sobre los muslos y quédate en esta posición relajadamente durante cuatro rondas de IN y EX. Esto se debe sentir muy confortable.

Si estás de pie o sentado en el piso, coloca las manos y las rodillas en el piso (posición de la mesa), con las manos directamente bajo los hombros y las rodillas directamente bajo las articulaciones de la cadera de manera que los brazos y los muslos estén paralelos. IN estirando la columna en una línea recta desde la coronilla hasta el cóccix pasando por el mentón y el esternón. EX moviendo la cadera hacia los talones, separando las rodillas si es necesario, llegando hasta la postura del niño. IN presionando las manos y las rodillas en el piso regresando a la postura de la mesa.
Repetir 4 veces.
La última vez que estés en la posición del niño, quédate allí estando muy relajado durante cuatro rondas de IN y EX. Esta postura se debe sentir muy descansada.

Posición del Muerto – 1 min.
Acostado boca arriba con las piernas derechas y los talones separados entre 60 y 90 cms. y con los brazos estirados en el piso y las manos separadas unos 30 cms. del cuerpo con las palmas de las manos hacia arriba.
También puedes recostarte en la espalda con las rodillas dobladas y las plantas de los pies en el piso y los brazos en el piso a los lados del tronco con las palmas de las manos hacia arriba.
En la postura del muerto dejas de mantener control sobre la respiración y el cuerpo y enfocas la mente en observar el movimiento suave y fluido de la respiración a su propio ritmo mientras que te relajas cada vez más. No es necesario pensar en nada, simplemente observa tu respiración en completa calma.

Terminar
Una vez que acabas la relajación, te volteas hacia un lado y tomas una respiración profunda y relajada. Siéntate cómodamente y nota los efectos de tu práctica en tu respiración, cuerpo y mente.

Los efectos
Si practicas 5 minutos cada día o varias veces a la semana, podrás darte cuenta que tu práctica cambia cada día. Algunos días te puedes sentir con más energía así que tal vez desearás moverte con rapidez o activando más tus músculos. Otros días, puedes desear moverte muy despacio. O, tal vez, habrá días en los que querrás extender la relajación por un buen rato. La idea es que adaptes tu práctica a tus necesidades, añadiendo, ajustando o sustituyendo movimientos como sea adecuado. De esta forma tu práctica evoluciona, al hacerla, observando los efectos y haciendo que sea perfecta para ti.

Diagramas
Yoga en la silla – Práctica de 5 minutos

Chair Yoga 5 min. practice

Yoga en posición de la montaña – Práctica de 5 minutos de pie

5 min. Yoga practice Mountain pose - Practica de Yoga en 5 min. en posicion de la montana

Yoga en posición fácil – Práctica de 5 minutos

Yoga 5 min. Easy Pose - Posicion fácil

Que disfrutes tu práctica!

Namaste.

10 consejos para empezar a hacer Yoga

Incense sticks drying in the sun/Incienso secandose al sol

A menudo me preguntan como empezar a practicar Yoga. Estos son 10 consejos que te pueden ayudar a comenzar a practicar.

1. Encuentra una clase cerca y a buena hora.
Me parece una buena idea ir a varios estudios y tomar clases con diferentes profesores. Algunas veces se necesita tratar un par de veces para encontar la clase más adecuada para ti. Cuando la clase es lejos o a una hora que no funciona con nuestro horario, puede resultar difícil ir a clase.

2. Toma clases para principiantes.
Las clases para principiantes te darán una buena base para tu práctica. Esto es esencial, aún si tienes buen estado físico, porque las clases para principiantes te enseñan el vocabulario básico del Yoga y los principios fundamentales para desarrollar tu propria práctica.

3. Ten paciencia.
Deja que tu aprendizaje se desarrolle a su propio paso. A veces tenemos la tendencia a querer ver resultados inmediatamente. Usar esta forma de pensar en la práctica del Yoga puede motivarnos a ignorar nuestros límites, lo que a menudo resulta en lesiones. En cambio, recuerda que tienes el resto de tu vida para practicar Yoga. Practica al ritmo que es perfecto para ti.

4. No compitas contigo mismo o con los demás.
En los EE.UU., vivimos en una sociedad enfocada hacia la competencia y hacia el logro de metas. Para complacer a nuestro ego, algunas veces tratamos de competir con nosotros mismos o con las otras personas en la clase. Este deseo de competir puede resultar en lesiones cuando tratamos de hacer más de lo que podemos.
El Yoga se trata del conocimiento de nosotros mismos, así que no hay espacio para competencias. Es más, competir, con nosotros mismos o con los demás, interfiere con nuestra capacidad de estar completamente presente en nuestra práctica.

5. Disfruta la etapa de principiante.
Algunas personas que llevan practicando Yoga por un tiempo algunas veces asumen que ya saben como hacer una postura, lo que hace que su práctica se vuelva mecánica. Cuando estamos empezando en el Yoga tenemos grandes ventajas: Primero, no tenemos pre-conceptos acerca de la práctica, lo que nos ayuda a estar receptivos y a poner atención a lo que sucede durante la práctica. Segundo, no hemos desarrollado hábitos en nuestra práctica. En el libro Anatomy of Hatha Yoga, David Coulter indica que la calidad de nuestra atención interior es lo que determina si el nivel de nuestra práctica es principiante o avanzado. Por tanto, es importante concentrar nuestra atención en la práctica misma y dejar que nuestra habilidad crezca con nuestra capacidad de concentrarnos.

6. Evita el dolor.
El Yoga no debe producir dolor. Como dijimos antes, el Yoga tiene por objetivo integrar la respiración, el cuerpo y la mente. Siempre ponle atención a las sensaciones que aparecen antes de entrar en la postura, cuando te mueves hacia la postura y después de la postura. A la primera señal de resistencia (mental, física o respiratoria), para, y devuélvete un poco, normaliza la respiración y observa que esta sucediendo. A medida que te sientas cómodo en la postura podrás empezar a explorar el origen de la resistencia. Siempre recuerda que el Yoga no debe producir dolor.

7. Respira continuamente.
La respiración es el eje principal de la práctica del Yoga. Como la respiración solo existe en el presente, concentrarnos en la respiración dirige nuestra atención a la práctica. Usa la respiración para enfocar tu atención verificando que respiras por la nariz con una respiración tranquila y profunda todo el tiempo. Mantener la atención en la respiración continuamente es más difícil de lo que parece!

8. Descansa cuando lo necesites.
Es perfectamente válido parar cuantas veces lo necesitemos durante la práctica. Recuerda que estar presente incluye descansar cuando sea necesario. Una buena pose para descansar es la pose del niño. Además, tenemos el resto de nuestras vidas para practicar Yoga, o sea que no hay afán!

9. Eres responsable por tus actos.
Tener la mente alerta es un elemento importante del Yoga. Recuerda que tu eres responsable por tus acciones. Así que tú debes decidir si las posturas que presenta el profesor son apropiadas para ti. Cuando aprendes a hacer esto te estás preparando para crear tu propia práctica.

10. Pon atención a los efectos de tu práctica.
Durante el día, nota los efectos del Yoga en tu vida y disfruta como te sientes. Si te sientes mejor después de practicar Yoga, usa esa sensación para motivarte a practicar de nuevo.

Espero que estos consejos te sean útiles.
La próxima vez tendremos una entrada con un ejemplo de una práctica sencilla que dura solamente 5 minutos.

Namaste.

El Yoga es una práctica

Sembrados de arroz en Bali

Me parece que pensar en el Yoga como una práctica es un buen punto de inicio para comenzar a hacer Yoga.

¿En que forma es el Yoga una práctica? En el primer sentido, el Yoga es una práctica porque es algo que hacemos, en otras palabras, el Yoga es una acción o serie de acciones que ejecutamos. Sin embargo, hacer algo una sola vez o muy de vez en cuando no hace de la acción una práctica. Por el contrario, una práctica es algo que requiere constancia. A medida que repetimos una acción o serie de acciones con atención e inteligencia, casi que inevitablemente, aguzamos nuestra habilidad. Como resultado, empezamos a desarrollar el conocimiento y la sensibilidad necesarios para profundizar nuestra capacidad de comprender tales acciones. Esto es claro en la práctica del Yoga. Pienso que es importante enfatizar que la práctica no es, en absoluto, mecánica, pues si es mecánica no es Yoga, ya que la mente no esta involucrada en el proceso, o sea, que no estamos completamente presentes. Cuando estamos completamente presentes, con toda nuestra atención en las acciones de la mente, el cuerpo y la respiración, nuestra atención se mueve de lo burdo a lo sutil. Por ejemplo, comenzamos a notar la breve pausa entre la aspiración y la exhalación, o distinguimos el movimiento de un grupo de músculos en vez de sentir solamente el movimiento de una extremidad. Ten en cuenta que, al menos en mi experiencia, esto sucede gradualmente, como la mayoría de los procesos naturales.

En el segundo sentido, el Yoga es una práctica porque consiste de pasos prácticos relacionados con las acciones que ejecutamos. En mi opinión hay tres pasos prácticos en la práctica del Yoga:

  • Primero, ponemos atención a nuestras condiciones iniciales para poder actuar de manera inteligente y apropiada a nuestras circunstancias y necesidades.
  • Segundo, enfocamos nuestra atención para sentir y procesar la información que continuamente recibimos de nuestra respiración, cuerpo y mente a medida que ejecutamos cada acción.
  • Tercero, una vez la acción se ha ejecutado, notamos los resultados en nuestra respiración, cuerpo y mente.

Estos tres pasos prácticos operan al nivel micro de la práctica, por ejemplo, cuando vamos a adoptar la posición del niño observamos primero el estado de mente, cuerpo y respiración. Luego nos movemos gradualmente hacia la posición, haciendo una pausa cuando sentimos la primera señal de resistencia (física, mental o respiratoria). De acuerdo con la información que recibimos, decidimos, momento a momento, el tiempo que nos vamos a quedar en la postura. Cuando sea apropiado regresamos a la posición inicial y notamos los efectos de la postura en la respiración, el cuerpo y la mente. Al seguir estos pasos cultivamos nuestra capacidad de atención para notar los efectos que una acción específica tiene en nosotros.

Estos tres pasos prácticos también se aplican al nivel macro de la práctica, así que observamos como nos sentimos y luego decidimos que tipo de práctica vamos a realizar, por cuanto tiempo, con que intensidad, y luego notamos los resultados. Esta idea está conectada con la noción de que el Yoga es personal y por tanto debe acomodarse a nuestras necesidades.Por ejemplo, algunos días nos levantamos llenos de energía y con suficientes ánimos para emprender muchas actividades. Otros días, en cambio, nos despertamos con poca energía. De acuerdo a como nos sentimos y lo que necesitamos hacer podemos escoger el tipo de práctica que nos ayude a sentirnos relajados, con energía y balanceados.

En el tercer sentido, el Yoga es una práctica entendida como un ensayo. Desde este punto de vista, el Yoga es un espacio neutro en el que podemos explorar, observar, sentir y actuar como es más adecuado, de manera que cuando nos encontremos en una situación similar en nuestro día a día podamos actuar apropiadamente y con facilidad. Por ejemplo, algunas posturas en el Yoga, pueden causarnos terror. Como reacción, nuestros músculos pueden ponerse tensos, nuestra respiración puede agitarse y nuestra mente puede perder lucidez. Podemos usar nuestra respiración, inhalando profundamente y alargando la exhalación, para calmarnos y practicar la postura, por supuesto bajo la dirección adecuada. Tal vez, aprender a usar nuestra respiración puede servirnos en una situación en la que nos sentimos nerviosos, como cuando nos tocar hablar en público en una reunión importante o cuando vamos al dentista. Esta idea del Yoga como un ensayo, esta inspirada en parte en una charla de Erich Schiffmann, un profesor al que admiro y que me sirve de inspiración. Puedes ver un video corto, (solo está en inglés) en el que Erich habla de la Colchoneta como una ensayo para la vida.

Si ya practicas Yoga, espero que encuentres validez en estas ideas del Yoga como práctica y que te ayuden a enriquecer tu manera de hacer Yoga. Si tienes interés en comenzar a practicar, espero que estas ideas te ayuden a prepararte para que te beneficies de los diferentes aspectos del Yoga. Tus comentarios son bienvenidos.

Namaste